Las lluvias podrían poner en aprietos a Mallorca este jueves.
Baleares activa la alerta naranja en Mallorca ante el riesgo de inundaciones súbitas
El Govern eleva a naranja el Meteobal por lluvias en Mallorca, mientras Protección Civil advierte de un peligro «elevado»
Baleares ha elevado este miércoles el nivel de alerta ante el episodio de fuertes lluvias que amenaza al Mediterráneo. Mallorca se encuentra en alerta naranja por lluvias dentro del Plan Meteobal, según la última actualización realizada por el Govern balear.
Además de la alerta naranja por precipitaciones, en Mallorca está activada la alerta amarilla por tormentas. En Menorca, el Govern mantiene activada la alerta amarilla tanto por lluvias como por tormentas.
La actualización del Govern coincide con la advertencia lanzada por Protección Civil y Emergencias ante los chubascos muy fuertes y persistentes previstos en el tercio oriental peninsular y Baleares. El organismo considera que el nivel de peligro potencial de la situación es «elevado» por la posibilidad de que las precipitaciones provoquen inundaciones locales súbitas y repentinas en zonas bajas, arroyos y ramblas.
El Govern ha pedido a la población que siga los consejos de autoprotección y recuerda que, ante cualquier emergencia, debe llamarse al 112.
En el caso de Baleares, Protección Civil señala que las Islas podrían verse afectadas por chubascos tormentosos localmente fuertes o muy fuertes, especialmente a partir de las últimas horas del viernes.
Ante la dificultad para determinar con precisión la evolución de este tipo de fenómenos tormentosos, Protección Civil recomienda mantenerse informado en todo momento sobre los cambios en las predicciones y los avisos meteorológicos.
Aire frío y humedad del Mediterráneo
Según las previsiones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), tras el paso, al final del jueves 1, de un frente que barrerá la Península de oeste a este procedente de una profunda borrasca situada al norte del Atlántico, se espera un episodio de marcada inestabilidad.
La entrada de aire frío en niveles medios y altos coincidirá con un importante aporte de humedad procedente del Mediterráneo. La combinación afectará especialmente al este y noreste de la Península y a Baleares.
A ello se suma la formación de una zona de bajas presiones entre el litoral sureste peninsular y Baleares que favorecerá un flujo húmedo de componente este sobre el área mediterránea.
Esta situación puede generar chubascos capaces de provocar inundaciones locales súbitas y repentinas, especialmente en zonas bajas, arroyos y ramblas.
Hasta 150 litros
A partir del mediodía del jueves y hasta el viernes, con el avance de una onda corta en niveles altos, las precipitaciones comenzarán en zonas del interior del este peninsular y avanzarán hacia el Levante.
Inicialmente serán moderadas, pero podrán acabar siendo localmente muy fuertes en puntos de Castellón, Valencia, el litoral norte de Alicante y el sur de Tarragona, además de zonas próximas de Lleida, Teruel y Cuenca.
Las lluvias podrían ser también persistentes, especialmente al final del jueves y durante la primera mitad del viernes y, sobre todo, en las zonas litorales y prelitorales. En algunos puntos podrían acumularse cantidades superiores a los 150 litros por metro cuadrado en menos de seis horas.
Estas acumulaciones corresponden a las zonas peninsulares señaladas en la previsión. Para Baleares, Protección Civil contempla chubascos tormentosos localmente fuertes o muy fuertes, especialmente desde las últimas horas del viernes.
Una DANA mantendrá la inestabilidad
Las precipitaciones continuarán durante el fin de semana en amplias zonas de la Península, aunque inicialmente se esperan intensidades y acumulaciones inferiores a las previstas para el jueves y el viernes.
A partir del domingo 4 está previsto el aislamiento de una DANA en el entorno del oeste de la Península. Esta situación mantendrá la inestabilidad en la Península y Baleares al menos hasta la mañana del lunes, aunque en principio con menor intensidad.
Protección Civil advierte, sin embargo, de que existe una importante incertidumbre espacial y temporal sobre la evolución, posición e intensidad de la DANA y, por tanto, sobre la localización de las mayores precipitaciones.
Pequeñas variaciones en la interacción entre los distintos elementos meteorológicos pueden modificar las zonas que finalmente reciban el mayor impacto. Por ello, recomienda realizar un seguimiento detallado de las próximas actualizaciones de las predicciones y avisos.