¿Qué toca, ahora, inundaciones por una DANA o el apagón del siglo? Se admiten apuestas
El añorado Feliciano Fuster – presidente de ENDESA y socialista de los de Felipe González, es decir, de los buenos- comentó con sorna a un amigo: «Hemos caído en manos de la única nación en la que hay más mafiosos que en España»
En la feliz hora del baño mis vecinos me preguntan qué nos va a tocar primero, si la DANA o el gran apagón. Están inquietos porque el domingo pasado entre las diez de la mañana y las cuatro de la tarde se nos fue la luz al menos en diez ocasiones, puede que más. Hace poco menos de un mes esta zona de Alcudia, que es residencial y no turística, atención, sufrió apagones muy largos -alguno de casi 24 horas- sin que, de manera oficial, se nos diera la menor explicación, tanto por parte de la compañía suministradora como del ayuntamiento, para quien solo existimos a la hora de pagar impuestos. El vaivén en el suministro de energía eléctrica -ahora hay, ahora no hay- arruinó algunos dispositivos, especialmente aparatos de aire acondicionado y congeladores. He podido leer quejas en la Red de varios vecinos, entre ellas la de un reputado médico que escribió con todas las letras la siguiente frase: “es obvio que este país se va al garete" (en realidad escribió una palabra más escatológica, pero bueno, lo dejaremos así). También en can Picafort, nada menos que durante sus célebres fiestas patronales, sufrieron un serio apagón.
Dejando a un lado las cuitas de unos ciudadanos en concreto, la verdad es que en España en general y en Baleares en particular tenemos unas infraestructuras eléctricas insuficientes, por no escribir lamentables. El rechazo del gobierno de Sánchez a la energía nuclear -ahora, agobiados por el pasado gran apagón y el que se ve venir en lontananza, quieren prolongar el funcionamiento de la central de Almaraz, pero eso no significa mejora alguna- nos está llevando a un callejón sin salida. El problema, en realidad viene de lejos, de cuando, en 2007, el gobierno de Zapatero toleró y allanó la entrada de la empresa italiana «ENEL» para frenar la Opa hostil que había iniciado la alemana E-ON. Dos años después, los italianos se hicieron con el control de Endesa a través de la compra de Acciona. El añorado Feliciano Fuster – presidente de ENDESA y socialista de los de Felipe González, es decir, de los buenos- comentó con sorna a un amigo: «Hemos caído en manos de la única nación en la que hay más mafiosos que en España».
En mis buenos tiempos trabajar en GESA -filial de ENDESA- se consideraba una bicoca. Serán las paguitas de Sánchez, digo yo, que han destrozado el mercado laboral
¿Vienen de aquellos lodos esos polvos? Así me lo indicaron expertos en la cuestión, quienes me comentaron que «lo que quieren los italianos es repartir dividendos cada año entre sus accionistas y por eso no invierten en la mejora de las instalaciones». «En alguna zona de Alcúdia -zanjaron- deberían cambiar todo el cableado, que es viejo y obsoleto». Otras informaciones recabadas por este incordio de cronista indican que ENEL cuenta con los fondos necesarios para mejorar sus instalaciones y que su problema -al menos durante este largo y cálido verano- es de falta de personal. Verlo para creerlo. En mis buenos tiempos trabajar en GESA -filial de ENDESA- se consideraba una bicoca. Serán las paguitas de Sánchez, digo yo, que han destrozado el mercado laboral.
Sea como fuere algo habrá que hacer porque el cabreo de los abonados que pagamos religiosamente las elevadas facturas de la luz va en aumento cada día. Tal vez el Govern debería involucrarse en este asunto, dar un tirón de orejas a quien proceda. Si llega el gran apagón -me dicen que es muy improbable pero yo no me fío- el caos mallorquín, uno más, estará servido.