Deseche sus temores, caballero: Armengol está a salvo en la orilla
Ocurra lo que ocurra el 29-N una cosa es segura: la ensaimada será para Francina y la galleta para Rosarito
Eran las nueve de la mañana cuando Sánchez «disolvió» a Armengol y con ella a 349 diputados y diputadas más. Estaba cantado: era el momento menos malo para el bello Pedro. Sospecho, incluso, que lo tenía pactado con Junts, que se estaban quemando en la pira del descenso a segunda regional. Al PSOE y al partido del Puchi les convenía una pausa de hidratación. Por eso llegó el comandante y mandó parar, a ver si aún están a tiempo de salvar los muebles.
Pero deseche sus temores, caballero, porque Francina Armengol se encuentra a salvo en la orilla. En el peor de los casos será diputada rasa, pero menos da una piedra y teniendo en cuenta lo que debe haber ahorrado en los últimos tres años -sueldazo, palacio y mayordomo- no cabe albergar temor alguno respecto a su futuro. Cuando salió por las calles de Palma, la muy caradura, acusando a PP y Vox de estar detrás de los fondos buitre y demandando una nueva política de vivienda -¿a quién, si en Madrid aún gobiernan ellos y aquí, en Palma, durante el armengolato, su govern no movió ni una puñetera piedra?- ya era consciente de que se estaba pasando página. Y lo tenía claro: el escaño raso en Madrid para ella y el marrón de la derrota electoral del próximo mayo para Ro, tan fina ella, pobre niña. Ocurra lo que ocurra el 29-N (el día de la feria de sa Pobla, lo advertí, a ver qué harán ahora el alcalde Reganyol y su cohorte de «progresistas») lo más seguro es que la ensaimada será para Francina y la galleta para Rosarito. Y pueden estar contentas, porque cobrar, seguirán cobrando. No todos van a poder decir lo mismo.
Mientras tanto, Prohens pudo exclamar su frase soñada: «Por fin». De todas maneras y tal como escribí el domingo pasado, no cabe confiarse. Si este era el momento menos malo para el PSOE ello significa que no era el mejor para el PP. El efecto Maricarmen -basta el aleteo de una mariposa para provocar un tsunami- ha dado alas a la izquierda demagógica, falsa como un duro sevillano, ruin, rastrera y llena de materia fecal hasta las cejas. Como ya ha pedido la propia Armengol, se prevé una movilización sin precedentes. A saber qué harán para salvar los sueldos, las prebendas, los coches oficiales y las moquetas. Y habrá que ver qué errores tontos va a cometer la derecha, si caerá o no en las trampas que le van a tender desde todos los lados, qué pasará con los exaltados de Vox, quién les pondrá un esparadrapo en la boca para que no suelten ninguna burrada que no se ajuste al guion. Que todavía pueden pasar muchas cosas, sobre todo aquí, con la astuta Armengol suelta sin cabestro y madò Farta en la calle. Quienes han sido capaces de hacer ripios con las palabras «rentista» y «sionista» pueden cometer las mayores burradas, incluido el pucherazo. Lo tienen casi todo en contra, es cierto, pero precisamente por eso son ahora más peligrosos.
Y, atención: el Govern va a quedar paralizado durante dos meses porque no se puede estar en misa y repicando.
No me gusta, no me gusta, ¿qué quieren qué les diga?