Los okupas llegaron al inmueble en el mes de julio.
«Es insoportable»: vecinos de un local okupado en Ibiza denuncian meses de peleas, gritos y miedo
Los residentes aseguran que la situación en Platja d’en Bossa «va a peor» y VOX exige al Ayuntamiento que actúe ante los problemas de seguridad
«Hay peleas constantes entre ellos. Gritos, golpes. No sabemos ya qué hacer porque llamamos a la Policía y no hacen nada para acabar con esto. Es insoportable. Llevamos así meses y esto va a peor». El testimonio corresponde a uno de los vecinos del edificio de Platja d’en Bossa en cuyos bajos permanece okupado desde el pasado mes de julio un local comercial situado en primera línea de playa.
Han pasado casi tres meses desde que El Debate contó la entrada de los okupas en el inmueble y, lejos de solucionarse, los residentes aseguran que la situación se ha deteriorado. Ninguno de los dos vecinos consultados ahora por este periódico quiere ser identificado. Aseguran que tienen miedo.
«La situación para nosotros es muy preocupante. No puedes estar tranquilo ni en tu propia casa. Yo tengo una hija pequeña y me da pánico por lo que pueda pasar», explica otro residente. Asegura que «lo más sorprendente» para los vecinos ya no es la okupación ilegal del local sino la pasividad que encuentran en la Administración ante los problemas de convivencia que están generando los okupas. «Es el hecho de que estén dando tantos problemas y aquí parezca que nadie pueda hacer nada para solucionarlo», afirma, «tienes peleas cada noche y no pasa nada. Incluso han llegado a estar a punto de matarse entre ellos en una pelea hace pocas semanas y tampoco ha pasado nada. Tienes suciedad por todos los lados y no pasa nada. Nadie hace nada».
Okupado en julio
Los problemas comenzaron el pasado 12 de julio. Sobre las 20.15 horas, varios vecinos observaron cómo un grupo de personas accedía al local, que llevaba años vacío. El propietario avisó entonces a la Policía Local, pero cuando se intentó actuar los okupas ya se encontraban en el interior.
El dueño explicó entonces a El Debate que había presentado una denuncia ante la Policía Nacional y que los ocupantes fueron posteriormente identificados. Según relató, habían cambiado el bombín y aseguraron a los agentes que vivían allí y que disponían de un acuerdo verbal para vigilar el inmueble para otra persona.
Ya entonces los vecinos advertían de los problemas de convivencia. Uno de ellos aseguró en aquel momento que había peleas entre los propios okupas prácticamente todas las noches, mientras otros residentes reconocían sentir miedo ante una situación que temían que se prolongase. La comunidad llegó incluso a plantearse contratar seguridad privada. Casi tres meses después, sus temores han ido a más.
«Respuesta contundente»
Ha sido VOX Ibiza el que ahora ha denunciado que los testimonios que ha recibido de los residentes describen un deterioro todavía mayor de la situación. Según el partido, los vecinos han alertado de peleas en las que se habrían utilizado cuchillos y botellas de cristal rotas, además de gritos, ruidos constantes y acumulación de suciedad. También denuncian la presencia habitual en en el local okupado y en sus inmediaciones de un perro de raza pitbull suelto y sin bozal.
El portavoz de VOX en el Ayuntamiento de Ibiza, Héctor Andrés, considera «inadmisible» que los residentes continúen soportando estos problemas meses después de la okupación y reclama una mayor presencia de la Policía Local.
Andrés admite que el Ayuntamiento no tiene capacidad para ordenar por sí mismo el desalojo del inmueble, pero sostiene que esa limitación competencial no justifica la falta de intervención ante los problemas que se producen alrededor del local.
«Una cosa es que el Ayuntamiento no tenga competencias para desalojar y otra muy distinta que los vecinos tengan que soportar peleas, gritos, suciedad o un perro potencialmente peligroso suelto sin que exista una respuesta contundente», señala.
Derecho a vivir «tranquilos»
Los residentes también han trasladado a VOX su preocupación por los movimientos que aseguran observar durante la noche y sospechan que en el inmueble podría desarrollarse algún tipo de actividad ilegal. Ante esta situación, VOX reclama coordinación entre la Policía Local y la Policía Nacional para que cualquier posible indicio delictivo sea investigado por el cuerpo competente.
«Los vecinos llevan meses pagando las consecuencias de una okupación que ellos no han provocado. Cumplen las normas, pagan sus impuestos y tienen derecho a vivir tranquilos en sus casas», sostiene Andrés.
El portavoz de VOX dirige finalmente sus críticas al alcalde de Ibiza, Rafa Triguero: «Nadie le está pidiendo que suplante a un juez. Le estamos exigiendo que utilice todas las competencias municipales para proteger la seguridad y la convivencia de los vecinos».