Una patera con cinco personas llega a Cala Santanyí ante la atenta mirada de turistas y residentes
Inmigración ilegal
El municipio de la cala más 'instagrameada' de Mallorca que ahora pide auxilio a Frontex por las pateras
Uno de los municipios más prósperos de Mallorca, conocido por el Caló des Moro y sus playas idílicas reclama ayuda a Europa ante la llegada constante de pateras desde Argelia
Durante años, el mayor quebradero de cabeza de Santanyí fue gestionar el éxito de sus propias playas. Concretamente de una, la famosísima e internacional Caló des Moro, convertida por las redes sociales en el rincón turquesa más fotografiados de Mallorca. Colas de turistas colapsaban el diminuto camino que conectaba el litoral con la arena. Todo valía con tal de hacerse el 'selfie'. Pero el hartazgo explotó y el paraíso dejó de ser eso, el paraíso, para convertirse -también en la prensa extranjera- en el símbolo del 'ya basta' y 'no a la masificación'. Era prepandemia, el mundo era otro. Luego volvió la normalidad, y la cala volvió a llenarse, pero paralelamente un fenómeno diametralmente opuesto estaba cogiendo carrerilla y hoy en día ya se puede afirmar con toda seguridad que es una de las primeras preocupaciones de los ciudadanos de las islas: la llegada de pateras. La ruta argelina que conecta con Baleares es la que más crece en el Mediterráneo y Formentera, Cabrera y ahora también Santanyí, asumen llegadas cada dos por tres. Es su nueva normalidad.
En este contexto, el Ayuntamiento ha decidido trasladar formalmente su preocupación a los organismos responsables del control fronterizo.La última reunión de la Junta Local de Seguridad de Santanyí coincidió precisamente con la llegada de una embarcación con cinco personas a bordo a Cala Santanyí. Durante el encuentro, el Consistorio solicitó un refuerzo de los recursos de vigilancia marítima y planteó la posibilidad de una mayor intervención de la Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas, Frontex.
El Ayuntamiento considera que la reiteración de desembarcos exige disponer de más medios para afrontar una situación que supera las competencias municipales. Entre las propuestas trasladadas durante la reunión figura la posibilidad de que el reconocimiento oficial de la ruta migratoria entre Argelia y Baleares facilite una mayor presencia de efectivos europeos en tareas de vigilancia y seguridad. El Consistorio pretende, por tanto, que la situación específica del litoral de Santanyí sea tenida en cuenta dentro de una estrategia de vigilancia más amplia, adaptada al crecimiento de la ruta argelina.
La reclamación tiene también un componente geográfico. El litoral de Santanyí está formado por numerosos entrantes, calas y tramos de costa que dificultan concentrar la vigilancia en un único punto. Las embarcaciones pueden aproximarse a diferentes sectores en función de las condiciones de navegación y de las decisiones de sus patrones. Esa dispersión obliga a contar con medios capaces de detectar movimientos en el mar antes de que las pateras alcancen tierra, especialmente cuando se trata de embarcaciones pequeñas y con recursos técnicos limitados.
La situación que afronta el municipio forma parte de un fenómeno mucho más amplio que afecta al conjunto del archipiélago. Las rutas marítimas desde Argelia han ido ganando protagonismo dentro de los movimientos migratorios hacia España y han situado a Baleares ante una presión creciente. El incremento de las llegadas se produce, además, en un contexto en el que las redes dedicadas a organizar estos viajes han encontrado un negocio especialmente lucrativo.
Las investigaciones policiales y los procedimientos judiciales contra patrones de pateras permiten aproximarse a las cantidades que las organizaciones cobran a quienes quieren alcanzar territorio español. Los importes varían considerablemente según el tipo de embarcación, la organización que gestiona el traslado y las condiciones del viaje. En distintos procedimientos se han documentado pagos de entre 1.500 y 3.000 euros por pasajero, aunque determinadas operaciones han revelado cantidades muy superiores. En una causa relacionada con una patera que desembarcó en Santanyí en octubre de 2022, la Fiscalía sostuvo que sus ocupantes habían abonado 1.500 euros por persona. La travesía había durado unas 38 horas y se había realizado en condiciones de seguridad deficientes. En otro procedimiento judicial relativo a una embarcación que partió de Argelia hacia Formentera en noviembre de 2024, los hechos probados recogieron pagos equivalentes a unos 2.500 euros por pasajero. La embarcación transportaba a doce personas y estaba gobernada por dos hombres que se alternaban a los mandos.
Baleares supera las 7.000 llegadas y ya va un 14 % más respecto al año pasado
La llegada de pateras a Baleares ha aumentado de forma considerable durante las últimas semanas y ha situado las cifras de inmigración irregular por encima de las registradas durante el mismo periodo del año anterior. Entre el 1 de enero y el 31 de octubre de 2026, un total de 7.170 personas han alcanzado las costas del archipiélago a bordo de 396 embarcaciones, según el recuento elaborado por la agencia EFE. En los diez primeros meses de 2025 se habían contabilizado 6.280 migrantes y 342 pateras, por lo que el balance actual supone un incremento del 14,2 % en el número de personas y del 15,8 % en el de embarcaciones. En términos absolutos, las cifras representan 890 migrantes y 54 pateras más que hace un año, una diferencia que se ha ampliado especialmente durante la segunda mitad de septiembre y a lo largo de octubre.
La evolución de los últimos meses resulta especialmente significativa si se compara con los datos que manejaba el Ministerio del Interior a mediados de septiembre. Entonces, el balance oficial recogía 5.627 personas llegadas a Baleares desde principios de año, apenas un 2,6 % más que las 5.483 registradas durante el mismo periodo de 2025. La diferencia entre ambos ejercicios era de 144 personas, muy inferior a la que presenta el recuento de finales de octubre. En poco más de seis semanas, entre el 16 de septiembre y el 31 de octubre, se han incorporado otras 1.543 personas al balance acumulado del archipiélago, que ha pasado de 5.627 a 7.170 llegadas. También ha crecido el número de embarcaciones, de las 303 contabilizadas hasta mediados de septiembre a las 396 registradas al finalizar octubre, con 93 pateras adicionales durante ese intervalo.
El aumento de las llegadas a Baleares contrasta, además, con la evolución que venía registrando el conjunto de España. Según el último informe quincenal del Ministerio del Interior utilizado como referencia, hasta el 15 de septiembre las entradas irregulares por vía marítima habían disminuido un 27,1 % a escala nacional, mientras que en Canarias la reducción alcanzaba el 55,1 %. En ese mismo periodo, Baleares mantenía una evolución positiva y contabilizaba incluso más llegadas que el archipiélago canario: 5.627 frente a 5.592. La diferencia era reducida, de apenas 35 personas, pero reflejaba hasta qué punto las cifras nacionales ocultaban comportamientos muy distintos según el territorio. Mientras Canarias registraba un descenso acusado respecto al año anterior, las llegadas a las costas baleares seguían aumentando. Los datos disponibles no permiten establecer que exista un traslado directo de una ruta migratoria a otra, aunque sí constatan que la reducción de entradas en otros puntos del país no se estaba reproduciendo en Baleares.
El recuento de octubre sitúa, además, al archipiélago muy cerca de superar el balance de todo 2025, cuando se registraron 7.321 llegadas. A falta de dos meses para finalizar 2026, la diferencia es de solo 151 personas. El volumen alcanzado hasta ahora permite apreciar la magnitud del incremento respecto a los primeros meses del año, cuando las cifras todavía se mantenían relativamente próximas a las del ejercicio anterior. La evolución de noviembre y diciembre determinará el balance definitivo, pero los datos acumulados hasta el 31 de octubre ya muestran que el crecimiento de las llegadas se ha concentrado con especial intensidad en el tramo final del periodo analizado y que Baleares se encuentra a las puertas de rebasar el total anual precedente.