El obispo de Ibiza y Formentera, Vicent Ribas, saluda al Papa León XIV.
La Iglesia de Ibiza da el salto a la inteligencia artificial: de las homilías a la atención de Cáritas
El Plan Pastoral 2026-2030 impulsado por el obispo Vicent Ribas contempla formar a sacerdotes y voluntarios en el uso de herramientas de IA
La inteligencia artificial llegará también a las parroquias de Ibiza y Formentera. El nuevo Plan Pastoral Diocesano 2026-2030, aprobado por el obispo Vicent Ribas, contempla incorporar herramientas de IA tanto a la preparación de las homilías como a la atención que prestan los voluntarios de Cáritas a las personas necesitadas. Una apuesta por las nuevas tecnologías que forma parte de un programa más amplio de renovación de la Iglesia pitiusa para los próximos cuatro años.
El documento, de 74 páginas y promulgado este viernes bajo el lema Caminar juntos para hacer nuevas todas las cosas, establece las líneas de actuación de la diócesis hasta 2030. Entre sus novedades figura la incorporación de herramientas de inteligencia artificial a determinadas tareas de formación y asistencia social.
Una de las medidas más llamativas está prevista para el curso 2027-2028, cuando Cáritas Diocesana ofrecerá formación a los voluntarios de las parroquias para que puedan utilizar herramientas de inteligencia artificial en la atención a las personas que solicitan ayuda.
Las indicaciones de León XIV
El documento sitúa esta iniciativa en el apartado dedicado a los colectivos más necesitados y la vincula a las orientaciones del papa León XIV sobre las nuevas tecnologías. Su objetivo es mejorar el trabajo de los equipos parroquiales, aunque el plan no especifica qué aplicaciones se utilizarán ni cómo se gestionará la información de los usuarios.
La tecnología también tendrá presencia en la formación de los sacerdotes. El programa contempla un taller diocesano de homilética que incluirá herramientas de inteligencia artificial para estudiar los textos religiosos y estructurar las predicaciones, siempre subordinadas a la reflexión y preparación personal del sacerdote.
Vivienda, soledad y nuevas necesidades
El Plan Pastoral, por otro lado, reconoce que las transformaciones sociales de Ibiza y Formentera obligan a la Iglesia a prestar atención a realidades que van más allá de la asistencia económica inmediata. Entre las situaciones que identifica figuran las dificultades de acceso a la vivienda, la soledad, la llegada de nuevos residentes y las necesidades de las familias en circunstancias especialmente complejas.
Para responder a estos problemas, el Obispado plantea reforzar los equipos parroquiales de Cáritas y mejorar su coordinación con las asociaciones vecinales, los centros educativos y otros colectivos que conocen directamente la realidad de cada municipio.
El documento también prevé establecer canales de derivación hacia Cáritas para los casos complejos relacionados con vivienda, empleo o dependencia que no puedan resolverse desde una parroquia. La intención es que exista un seguimiento de las personas atendidas y una colaboración más estrecha con los servicios sociales públicos.
Otra de las propuestas consiste en mejorar la transparencia de la actividad caritativa mediante informes que permitan conocer los fondos recaudados y la atención prestada.
Una Iglesia más abierta a la sociedad
Más allá de las medidas concretas, Vicent Ribas plantea un cambio de actitud en la relación de la Iglesia con la sociedad. En el preámbulo del decreto, el obispo insiste en que resulta imprescindible escuchar a las personas, incluso cuando sus opiniones cuestionan los planteamientos tradicionales de la institución.
Ribas advierte del riesgo de que los cristianos se consideren superiores a los demás o actúen como propietarios exclusivos de la verdad, en lugar de compartir su fe desde la cercanía y el testimonio personal. Por ello, el prelado reclama una Iglesia capaz de comprender las transformaciones sociales, los nuevos lenguajes y las distintas realidades culturales presentes en Ibiza y Formentera.
Esta apertura también se trasladará a las parroquias, donde el plan contempla reforzar la participación de los laicos, revitalizar los consejos pastorales y favorecer la integración de comunidades de distintas lenguas y procedencias.
Iglesias abiertas y familias
El programa incluye iniciativas destinadas a acercar los templos a la ciudadanía, como facilitar su apertura fuera de los horarios de misa, siempre que existan condiciones de seguridad. También propone organizar visitas guiadas al patrimonio religioso de las Pitiusas, explicar el significado de retablos e imágenes y promover rutas por lugares de especial relevancia espiritual e histórica.
En el ámbito familiar, el documento reconoce la diversidad de situaciones que existen actualmente, desde hogares monoparentales y familias reconstituidas hasta matrimonios con dificultades de convivencia o parejas jóvenes que retrasan sus proyectos familiares por los problemas de acceso a una vivienda.
La diócesis pretende reforzar el acompañamiento a estas familias y fomentar su participación en las comunidades parroquiales, evitando que su relación con la Iglesia se limite a la catequesis de los hijos. Entre las actuaciones previstas figuran escuelas de padres, encuentros formativos y una mayor coordinación entre las parroquias y los profesores de Religión.
Cuatro años para la transformación
El Plan Pastoral se estructura en cuatro grandes ejes: anuncio de la fe, celebración, comunión y caridad. Su implantación será progresiva entre 2026 y 2030. Durante el primer curso se desarrollarán actividades de presentación, formación y diagnóstico de las necesidades de cada comunidad. A partir de septiembre de 2027 comenzará la puesta en marcha de nuevas estructuras y programas parroquiales, mientras que los últimos cursos se dedicarán a consolidar las iniciativas y evaluar sus resultados.
El vicario episcopal de Evangelización será el encargado de coordinar su desarrollo, en colaboración con el Consejo de Pastoral Diocesano y las delegaciones correspondientes. El decreto establece evaluaciones anuales para comprobar el grado de cumplimiento de los objetivos y adaptar las actuaciones cuando resulte necesario. Su financiación procederá del presupuesto ordinario de la Curia Diocesana, sin perjuicio de las aportaciones parroquiales y otras fuentes.
Vicent Ribas, finalmente, ha dispuesto que el decreto sea leído públicamente en todas las parroquias de Ibiza y Formentera el próximo domingo 22 de noviembre, solemnidad de Cristo Rey.