Casa Real Juan Carlos I, homenajeado en la Asamblea Francesa: «Mi principal logro fue reconciliar a España consigo misma»
El padre del Rey recoge emocionado el premio por sus memorias: «Cuando miro hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces puede entristecerme. Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra»
El Rey Juan Carlos ha afirmado este sábado en la Asamblea Nacional de Francia que el principal logro de su reinado fue reconciliar a España consigo misma: «No elegí al azar el título de mis memorias, Reconciliación. Creo que es la palabra que mejor resume el principal logro de mi vida pública: haber iniciado y fomentado la reconciliación de España consigo misma, tras una larga dictadura y una Guerra Civil, llevándola a pasar, de la forma más pacífica posible y en muy poco tiempo, a una democracia plena y completa».
Visiblemente emocionado, Don Juan Carlos ha recogido en la Asamblea Nacional francesa el Premio Especial del Jurado del Libro Político por sus memorias, Reconciliación, que fue publicado primero en francés y después en español. En la ceremonia ha estado acompañado por sus hijas, las Infantas Elena y Cristina, su nieto mayor, Felipe de Marichalar; la coautora del libro, Laurence Debray, su sobrina, María Zurita, y numerosos amigos, como Rafael Spottorno, Fernando Almansa, Manuel Valls y Susana Griso, entre otros.
En su primer discurso público desde hace más de siete años, Don Juan Carlos ha explicado que, aunque su padre le aconsejó que no escribiera sus memorias, él pensó que «tenía que escribir estas páginas en primera persona para aportar más conocimiento» sobre su persona y sobre sus 40 años de reinado, «con sus logros y errores». Y que el éxito del libro, del que se han vendido más de 150.000 ejemplares en España, le ha «reconfirmado» en que ha habido «muchos españoles que querían descubrir como fue el reinado».
El Rey Juan Carlos con Laurence Debray, durante la entrega del premio
Según Don Juan Carlos, a las «miles de páginas» que se han escrito sobre él «le faltaban unos cientos más, escritas en primera persona, por el propio protagonista, aquel que podía aportar más conocimiento sobre sí mismo, sobre lo que ha hecho y sobre por qué lo ha hecho. Es decir, modestamente, yo mismo».
«Debilidades y errores»
Por todo eso, decidió «volcar en estas páginas, junto a hechos y datos que considero relevantes para la Historia y de los que estoy legítimamente orgulloso, emociones, sentimientos y esperanzas que pertenecen a mi historia personal, así como las debilidades y errores que he podido cometer como ser humano y de los que no puedo estar orgulloso. Todo ello forma parte de mi vida y sentía que debía ser compartido públicamente con total libertad. Eso es lo que he hecho y estoy satisfecho de ello».
Ha recordado que en 1975, al asumir el trono, heredó todos los poderes de Franco y los utilizó para devolver la soberanía a «su legítimo propietario, el pueblo español». Aquel cambio radical quedó consagrado en el artículo primero de la Constitución de 1978, «una Constitución que dotó a los españoles de instituciones democráticas y de un marco de libertades y derechos que han favorecido el progreso de España en todos los ámbitos».
La lucidez de aquellos políticos
En su agradecimientos, el Rey Padre ha querido reconocer a los políticos que le acompañaron en la Transición: «En esa coyuntura verdaderamente extraordinaria, en un momento de grave preocupación por el presente y de incertidumbre respecto al futuro, la aspiración a la libertad del pueblo español y la lucidez de una notable élite política, tanto de izquierda como de derecha, permitieron a España, siguiendo la senda trazada por la Corona, emprender decididamente ese proceso que conocemos como la Transición, que abrió las puertas de mi país a la libertad y a la democracia y lo devolvió a la comunidad internacional en el lugar que le correspondía».
Don Juan Carlos con sus hijas y su nieto mayor, Felipe, en la Asamblea Nacional de Francia
El presente le entristece
«He querido mostrar en mis memorias mi orgullo de ver cómo España se transformó de manera radical y positiva en todos los niveles durante mi reinado», ha señalado. Y en otro momento del discurso ha añadido: «Ahora, cuando miro hacia atrás, el presente no me abruma, aunque a veces puede entristecerme. Soy consciente de que nadie es profeta en su tierra y que siempre habrá juicios divergentes sobre todo. Pero siempre he tenido claro que la democracia, el respeto de los derechos humanos y el progreso de la sociedad española eran los objetivos por los que debía trabajar constantemente», ha afirmado.
Don Juan Carlos aplaude en un momento del acto entre sus hijas, las Infantas Elena y Cristina
El Rey Juan Carlos con sus hijas, su nieto mayor, la presidenta de la Asamblea Nacional de Francia y Laurence Debray
Susana Griso y María Zurita, durante el homenaje a Don Juan Carlos
Este es el segundo homenaje que se le tributa en una semana después de la gran ovación que recibió el pasado domingo por el público en la Real Maestranza de Sevilla, donde acudió a la corrida del Domingo de Resurrección y los tres toreros le brindaron sus toros.
Durante la ceremonia, el Rey Juan Carlos ha recibido el galardón de manos de la presidenta del Jurado del Libro Político, la historiadora Annette Wieviorka, especialista en la Segunda Guerra Mundial.
La entrega del premio ha terminado con un discurso de la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet. Posteriormente se ha celebrado un almuerzo en la Asamblea Nacional, al que ha asistido Don Juan Carlos junto a los finalistas de los galardones.
Además, el Rey Padre manifestó su interés en quedarse a un homenaje al exprimer ministro francés Lionel Jospin, recientemente fallecido, también en la Asamblea Nacional, según informó la asociación 'Lire La Société', organizadora de estos premios y del Día del Libro Político en la Asamblea Nacional.
Regreso a España el miércoles
El próximo miércoles el padre del Rey tiene previsto viajar a Sangenjo (Pontevedra) para participar en la segunda prueba de la Liga de 6 Metros, que lidera el velero «Bribón». Don Juan Carlos no asistió a la primera prueba, que se disputó a mediados de marzo pasado, ya que quiso quedarse en Abu Dabi en un gesto de solidaridad con Emiratos Árabes Unidos, que estaba siendo atacado por Irán en medio del conflicto bélico que afecta a Oriente Próximo.