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Don Felipe con Pedro Sánchez en el despacho del pasado 29 de julio en el Palacio de La Almudaina de PalmaCasa del Rey

Casa Real  Sánchez abusa del refrendo constitucional para apartar al Rey y ocultar su propio fracaso en Ceuta

La invasión de la ciudad española ha tensado aún más la relación entre Zarzuela y Moncloa, que se molestó por el mensaje de agosto, por la reunión con Vivas y porque Don Felipe no llamó a Mohamed VI para darle las gracias

Un mes después de la invasión de Ceuta por 80.000 personas procedentes de Marruecos, el Rey de España sigue a la espera de poder visitar la Ciudad autónoma, trasladar su apoyo a los ceutíes y reivindicar la españolidad de Ceuta. Una visita que debía haberse producido a principios de agosto, pero que el Gobierno ha ido postergando a la vez que dirigía críticas al Rey de España y elogiaba al de Marruecos. En esta situación insólita, el presidente Pedro Sánchez ha llegado a reprochar a Don Felipe que no haya ido a Ceuta y Melilla, cuando precisamente él lleva ocho años vetando esta visita, al negarle el refrendo constitucional.

Ante el clamor general a favor de la visita, el jefe del Ejecutivo reconoció el pasado lunes que hay «razones y argumentos suficientes» para que el Rey visite por fin Ceuta y Melilla «cuando se den las condiciones», y el jueves anunció en el Congreso de los Diputados que la visita se hará «en las próximas semanas», sin dar fechas concretas. Como muy pronto, la visita se hará con casi dos meses de retraso.

Sánchez puede ir, el Rey no puede

Sánchez no ha aclarado cuáles son las condiciones que impiden al Rey ir a Ceuta, pero que sí le permiten hacerlo a él y a los ocho ministros que han desfilado por la ciudad española desde la invasión del 31 de julio. Tampoco ha explicado por qué a Marruecos no parecen molestarle las visitas de Sánchez a la Ciudad autónoma, pero sí las de Don Felipe.

El presidente del Gobierno ya ha abusado con anterioridad de la figura del refrendo que establece la Constitución, según la cual, todos los actos del Rey deben ser refrendados por el Gobierno. Pero nunca se había hecho tan evidente como ahora el afán de Moncloa por apartar a Don Felipe de los asuntos que afectan a la vida nacional. Menos aún, ante lo que el propio Sánchez calificó de violación de la integridad territorial. Hasta el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, lleva dos semanas pidiendo a Sánchez que autorice la visita del Rey, pero el presidente del Gobierno sigue dando largas.

La primera vez que Sánchez utilizó el refrendo para apartar al Rey de sus funciones habituales fue en septiembre de 2020, cuando vetó la presencia de Don Felipe en Barcelona para entregar los despachos a los nuevos jueces. En aquella ocasión, Sánchez utilizó el refrendo como moneda de cambio ante los separatistas catalanes, cuyo apoyo necesitaba para sacar adelante los presupuestos.

Desgastar a la Corona

Con el veto a la visita del Rey a Ceuta, Sánchez también ha conseguido desviar el debate, ocultar el fracaso de su gestión en la ciudad invadida y desgastar la imagen de la Corona, a la que presenta como una institución sometida a sus deseos. Hasta el punto de que muchos ciudadanos llevan un mes reclamando al Rey que visite Ceuta sin refrendo del Gobierno, lo que supondría una violación de la Constitución. Y este es el paso que los republicanos están esperando para intentar dinamitar la Monarquía.

El Rey lleva ocho años intentando reinar con un Gobierno hostil, y aunque en este tiempo se han vivido varios momentos de tensión entre Moncloa y Zarzuela, el alejamiento nunca había sido tan visible como ahora, tras la crisis de Ceuta. 24 horas después de la invasión estalló el primer desencuentro.

Dar las gracias a Marruecos

El mismo 30 de julio, día en el que empezó la invasión masiva, el Rey habló por la noche desde Palma con los presidentes del Gobierno y de Ceuta, Juan Jesús Vivas. Al día siguiente, llamó al presidente de Melilla, Juan José Imbroda. Don Felipe quería ir a las ciudades autónomas -en realidad, llevaba años planteándolo, y ahora con mayor urgencia-, pero no se consideró que fuera el momento oportuno. La única gestión que el Gobierno esperaba del Rey era que llamara al Monarca de Marruecos y le diera las gracias, algo que Don Felipe no hizo. El Rey también habló con el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo.

El mensaje que recortó el Gobierno

El 1 de agosto la Casa del Rey consultó con Moncloa y Exteriores un mensaje que iba a ser difundido a la prensa. Moncloa suprimió un párrafo que hacía alusión a la violación y ataque a nuestra integridad territorial, y Exteriores eliminó la alusión a Marruecos. Tras los tijeretazos, el texto que quedó parecía una crítica a Moncloa, cuando no era lo que se pretendía. El mensaje, que molestó al Gobierno, quedó redactado de la siguiente forma:

«Su Majestad el Rey ha seguido con gran preocupación e indignación los graves acontecimientos en Ceuta y, en menor medida, también en Melilla. A lo largo de estos días, el Rey se ha mantenido en contacto, tanto con los presidentes de las dos Ciudades Autónomas, como con el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. A todos les ha transmitido palabras de ánimo y firmeza. El Rey cree necesario adoptar todas aquellas medidas que transmitan de forma unida, clara y determinante a las poblaciones de Ceuta y Melilla el apoyo y cariño del resto de España. El Estado debe velar por su seguridad y por evitar que estos hechos– que además, se han traducido en una triste y trágica pérdida de decenas de vidas– vuelvan a repetirse».

El Rey cita a Vivas

Ante la imposibilidad de ir a Ceuta en esos días, el Rey citó en Mallorca al presidente de la ciudad autónoma. Juan Jesús Vivas acudió el 6 de agosto al Palacio de Marivent y, tras reunirse con Don Felipe, reiteró ante los medios el deseo del Monarca de visitar Ceuta: «No me cabe la menor duda de que el Rey va a visitar Ceuta y nos va a apoyar».

El Rey, con el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, el 6 de agosto en MariventEuropa Press

La reunión del Rey con Vivas molestó a Sánchez, que a pesar de la gravedad de la situación, estaba de vacaciones. Cuatro días después el ministro de Transportes, Óscar Puente, empezó a atacar al Rey -primero en las redes socialistas y después en una entrevista- por haberse dejado saludar por el periodista Javier Negre en Colombia.

Reunión en Zarzuela tras el ataque

A su regreso de vacaciones en la residencia real de La Mareta, en Lanzarote, lo primero que hizo Sánchez el pasado lunes fue acudir a la cadena Ser y lanzar desde allí otro ataque al Rey, con mentira incluida: «El Rey lleva reinando más de 20 años. ¿Cuántas veces ha ido el Rey a Ceuta y a Melilla? No ha ido ninguna vez". En realidad, Don Felipe lleva 12 años reinando, ocho con el Gobierno de Sánchez, que es quien le impide ir a Ceuta y Melilla.

Para restar tensión tras el ataque, Moncloa filtró que Sánchez había acudido esa misma tarde a La Zarzuela para despachar con Don Felipe. Era el primer despacho que ambos mantenían tras el celebrado el 29 de julio en el Palacio de La Almudaina de Palma. Entre uno y otro habían mantenido varias conversaciones telefónicas.

Foto de las tres banderas reunidas en La Zarzuela que difundió la Casa del Rey el Día de CeutaCasa del Rey

A la espera de poder ir a las ciudades autónomas, el Rey envía mensajes y gestos de apoyo a Ceuta que no necesitan el refrendo del Gobierno. El de 2 de septiembre, Día de la ciudad, cuando se celebraron manifestaciones masivas de apoyo a la ciudad en toda España, Don Felipe publicó en redes una foto de las banderas de Ceuta, España y la Unión Europea en el Palacio de La Zarzuela con el siguiente texto: «La Corona y todos, con nuestra ciudad. Unidad, convivencia y futuro». También llamó a Vivas para trasladarle «el apoyo de toda España a Ceuta en su Día, de manera especial por la situación que está sufriendo, apelando a la unidad y a la convivencia».

Al día siguiente, Sánchez compareció en el Congreso de los Diputados y anunció que el Jefe del Estado visitará ambas ciudades autónomas «en las próximas semanas», sin concretar fechas.

Otros gestos con Ceuta y Melilla

Ante la imposibilidad de ir a Ceuta y Melilla, la Casa del Rey lleva tiempo, desde mucho antes de la invasión del pasado julio, enviando mensajes de cercanía a las dos ciudades. Entre estos gestos, el Rey recibió en audiencia en La Zarzuela a los representantes de los empresarios ceutíes y melillenses, dispuso que se enviara a Ceuta y Melilla la exposición de fotografías del décimo aniversario del reinado, envió a la Guardia Real para que ofreciera conciertos, la Princesa de Asturias hizo escala en Ceuta durante su instrucción en la fragata 'Blas de Lezo' y la Reina Sofía visitó los Bancos de Alimentos en las dos Ciudades autónomas.

Organizar la visita

Ahora toca organizar la visita del Rey a Ceuta y Melilla. Don Felipe suele estar horas en las ciudades que visita -Sánchez solo estuvo 105 minutos- y en contacto con la gente de la calle -no como los miembros del Gobierno, que se encapsularon-. Y prever la respuesta de un Marruecos envalentonado ante un Gobierno cada vez más débil al que no respeta.