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El Rey se hace un selfie con unos ciudadanos durante la visita a MelillaCasa del Rey

Casa Real  Diferencias y similitudes de los mensajes de los Reyes Juan Carlos y Felipe: Ceuta y Melilla 19 años después

Don Juan Carlos no mencionó a Marruecos ni tuvo que reafirmar la soberanía ni la integridad territorial de España. Además, hablaba de dos ciudades prósperas

La Ceuta y la Melilla que han visitado los Reyes esta semana no eran las mismas que Don Juan Carlos y Doña Sofía visitaron en 2007. Ni las ciudades ni la gente ni las circunstancias. Y eso se refleja en las palabras que ambos Reyes dirigieron a ceutíes y melillenses. Estas son las principales similitudes y diferencias de los discursos de ambos Monarcas.

Duración: los discursos de Don Juan Carlos fueron mucho más cortos, de menos de 500 palabras cada uno. Los de Don Felipe fueron el doble de largos, con más de 1.200 palabras el de Ceuta y más de 900 el de Melilla.

Tono: el mensaje de Don Felipe fue un discurso con alto contenido político que reflejaba la gravedad de la situación tras los hechos del 30 y 31 de julio en Ceuta, que él definió como «violación de nuestra frontera». Su discurso era el de un Rey que hablaba a un pueblo angustiado ante una «situación compleja» y «un reto difícil». Él mismo dijo que quería transmitir «un mensaje de serenidad y de confianza a pesar de la incertidumbre». Don Juan Carlos, sin embargo, se dirigió a unas personas en circunstancias de normalidad que, según sus propias palabras, miraban «el futuro con confianza» y vivían la visita exclusivamente como un momento festivo y alegre.

Defensa de la españolidad: Ni Ceuta ni Melilla estaban especialmente amenazadas por Marruecos en 2007, por lo que Don Juan Carlos no tuvo que reivindicar expresamente en su discurso ni su «soberanía» ni la «integridad territorial» de España, como hizo Don Felipe en varias ocasiones: «Ceuta es España», «Melilla es España». Don Juan Carlos fue mucho más sutil y dijo que visitaba Ceuta y Melilla como hacía con «tantas otras ciudades y lugares de España».

Primera visita: Aunque los dos Monarcas aludieron a que se trababa de su primera visita institucional a Ceuta y Melilla, Don Felipe añadió que no había estado antes en ninguna de las dos ciudades, tampoco como Príncipe ni en privado. Don Juan Carlos, en cambio, sí había visitado tanto Ceuta como Melilla antes de ser proclamado Rey, y así lo dejó ver en sus discursos: «Volvemos hoy a Melilla», dijo. Y en la otra ciudad, afirmó: «al encontrarnos hoy de nuevo en Ceuta». Pero ambos Reyes reconocen que tenían «un compromiso pendiente» o «una larga deuda» con las dos ciudades, las únicas que no habían podido visitar antes porque los distintos gobiernos no lo consideraban oportuno.

Don Felipe saluda al público durante la visita a ceutaEl Debate

Marruecos: Don Juan Carlos no mencionó expresamente a Marruecos en ninguno de sus dos discursos. Se limitó a afirmar que España es «un país plenamente integrado en la Unión Europea que, desde el respeto mutuo, cultiva relaciones de sincera amistad con sus vecinos y de estrecha cooperación con el mundo entero». Don Felipe, sin embargo, mencionó a Marruecos en Ceuta y en Melilla. Llamó a construir «una relación de buena vecindad», basada en «la confianza y el respeto mutuos», lo que «exige buena fe».

Prosperidad: La Ceuta que encontró Don Juan Carlos era, según sus palabras, «una urbe moderna y dinámica, que ha sabido crecer y prosperar en el marco de pluralismo y democracia que define a España, contando con el esfuerzo y la entrega de sus habitantes». De Melilla dijo que había «logrado prosperar y mejorar el bienestar de sus ciudadanos con nuevas infraestructuras, servicios sanitarios, educativos, culturales y sociales». Don Felipe, sin embargo, encuentra una Ceuta muy afectada por la avalancha de inmigrantes, que también ha afectado a su economía. «Sigue teniendo un enorme impacto —social, político, económico y psicológico— en vuestras vidas, en la ciudad y, en buena medida, en España entera», afirma. El Rey pide a ceutíes y melillenses que no dejen de creer en el futuro de sus ciudades.

España: Cuando Don Juan Carlos visitó Ceuta y Melilla, aún no había dado la cara la crisis de 2008 ni se habían producido los ataques a la Constitución de los últimos años. Él les habla de una España que ha vivido «una profunda transformación como Estado democrático, próspero y moderno, en torno a los principios y valores de nuestra Constitución». Unos principios y valores que entonces casi nadie ponía en duda. Don Felipe también habla de valores, pero de valores amenazados, y no cita la Constitución, sino a la Unión Euopea: «Los españoles, los europeos, somos miembros orgullosos de una Unión que cree firmemente en el imperio de la ley y en la dignidad de la persona. Es un estándar muy alto, fruto de un camino largo y difícil. Pero que nadie confunda esas convicciones con debilidad. Estamos preparados para defender nuestros valores y nuestras libertades».

Normalizar las visitas: Mientras que Don Juan Carlos no hizo alusión ni en Ceuta ni en Melilla a realizar otra visita, probablemente porque le costó 32 años convencer al gobierno, Don Felipe deja la puerta abierta a normalizar las visitas a ambas ciudades autónomas: «Merecéis sentir más a menudo −también a través de vuestros Reyes− el abrazo y la cercanía de todos los españoles». «Nos vamos con ganas de volver».