Las Tetas de Viana vistas desde la lejanía

Las Tetas de Viana vistas desde la lejaníaSenderismo Guadalajara

Visibles desde casi cualquier punto de Guadalajara: Las Tetas de Viana se asoman al mundo

Dos cerros testigo gemelos presentan uno de los parajes naturales más atractivos de La Alcarria que también llamó la atención del escritor Camilo José Cela

La Alcarria ofrece a sus visitantes paisajes y pueblos de ensueño con los que pasar unos días de desconexión adentrados en la naturaleza. En su corazón, justo en medio de las localidades de Trillo y Viana de Mondéjar aparece uno de los lugares más curiosos: ‘Las Tetas de Viana’. Su inconfundible silueta, incomparable con cualquier otra formación, las hace totalmente reconocibles desde kilómetros de distancia.

Un lugar que ha inspirado a escritores como Camilo José Cela, que las reflejó para siempre en las páginas de su ‘Viaje a La Alcarria’. Las dos montañas gemelas han sido protagonistas de leyendas, han hecho las veces de torre vigía y hasta lograron un récord mundial.

Un rincón de Guadalajara, donde merece la pena el ascenso para deleitarse con una vista preciosa que mira al Tajo y al Tajuña. Desde su altitud de 1.145 metros, se constituye el punto más alto de la comarca en los que los cerros gemelos son testigos de un paraje majestuoso observable desde la cima de cualquiera de ellas.

La Larga’ y ‘La Redonda’ están consideradas el 'techo de La Alcarria’ y sus cimas calizas, prácticamente verticales, dificultan el acceso, aunque no es imposible. Unas escaleras de hierro permiten llegar al lugar donde un día los musulmanes ubicaron el castillo de las Peñas Alkalathem, del que apenas quedan vestigios.

Características de los cerros testigo

Una vista más cercana de las Tetas de Viana

Una vista más cercana de las Tetas de VianaRafael García Cardo

Las formaciones montañosas de las ‘Tetas de Viana’ son un claro ejemplo del concepto de cerro testigo. Las dos muelas de tierra caliza presentan la huella de una erosión diferencial entre los diferentes materiales del terreno. Estas muelas se erigen como resistencia de materiales duros que aguantaron los procesos kársticos del agua por medio de las ramblas que surgen a su alrededor.

Las cumbres planas observan el paso del valle del Tajo, que se abrió paso desistiendo a su erosión que resulta en un relieve inusual. Estos cerros testigo permiten estudiar la morfología del terreno mucho antes de que presentara el aspecto actual y por tanto constituye un lugar de interés para el estudio geológico.

Sus faldas están vestidas con extensos pinares, donde también destaca la presencia de enebros, sabinas y encinas. La única zona exenta de vegetación son las planicies que coronan las ‘Tetas de Viana’, que si acogen colonias de aves como grajillas y avión roquero. Además, el lugar forma parte del territorio de campeo del buitre leonado y el águila real.

La fauna presenta también un buen grupo de mamíferos típicos de las sierras españolas, como el gato montés, la gineta, el zorro o el jabalí. Las peculiaridades citadas reúnen todos los condicionantes para su clasificación como Monumento Natural desde 2006, incluido también en la Red Natura 2000 por la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Historia, leyendas y senderismo

Desde tiempos inmemorables, ‘Las Tetas de Viana’ se han asomado a La Alcarria. Se dice que son visibles desde cualquier punto de la provincia con altura y que desde lo alto de sus planicies se puede contemplar toda Guadalajara. Por ello, llamó la atención de los musulmanes, que a su llegada encontraron una obvia utilidad a las montañas gemelas.

En el año 886 los invasores comenzaban a establecerse definitivamente en la Península tras una rápida conquista. En una de las Tetas, se erigió una atalaya con fortificación propicia para contemplar la defensa del valle del Tajo y la inmensidad de La Alcarria. De esta construcción, seguramente desaparecida a la reconquista cristiana, solo quedan restos de un aljibe y contados vestigios de las piedras que un día fueron torre vigía.

Por su puesto, la montaña da para leyendas y la más repetida cuenta que en las noches de luna llena, todos los brujos y brujas de La Alcarria se reunían en Las Tetas para llevar a cabo sus rituales. El aquelarre propiciaba todo tipo de conjuros hasta el despunte del alba y si quieren ir en busca de brujas, pueden acceder a las alturas de los cerros testigo por varias rutas.

De todas ellas, solo una se puede atajar sin la necesidad de llevar a cabo un ejercicio de escalada. Conocida como la ‘Senda Olvidada’, el recorrido parte de La Puerta y desde allí el camino está correctamente señalizado. El inicio de la ruta no presenta complicaciones, pero pronto encontrarán como aumenta la pendiente que asciende dejando a sus costados la peña del Águila y el cerro de la Fuente de Oro.

El camino continúa por El Pilón, donde se llega a un cortado con bonitas vistas antes de continuar la senda hasta su final. Una vez en la pared vertical habrá que subir las escaleras de hierro que imitan a las que excavaron los musulmanas antaño. Desde lo alto se puede apreciar el Tajo, Trillo y la profunda Alcarria donde se observa casi al horizonte el pico Ocejón. Aproximadamente, y sin precisar de un ritmo atlético, se puede completar el recorrido en unas dos horas y media.

Protagonistas de un récord Guiness

Lazo protagonista del Récord Guiness

Lazo protagonista del Récord GuinessNacho Izquierdo

Antes de ahondar en el récord, resulta conveniente mencionar que las montañas no siempre han sido conocidas con el pícaro nombre actual. Se las ha llamado ‘los dos castillos’, Peñas de Braña o Peñas Alcalatenas, aunque sin duda y desde hace ya tiempo, ‘Las Tetas de Viana’ es el más reconocible y repetido.

Aprovechando el atractivo de su nombre y el paraje natural, una de sus tetas está registrada en el ‘Libro Guiness de los récords’. Hay muchas maneras de aparecer en esas páginas, cualquier absurdez capaz de ser cuantificada es candidata a récord, pero en este caso se optó por una bonita campaña reivindicativa.

La lucha contra el cáncer de mama abanderó el despliegue de un lazo rosa gigante que hasta el momento es el más grande que se ha creado nunca. Más de 5.000 metros cuadrados cubrieron por completo una de las cimas para promover la investigación contra el cáncer. Durante su colocación se aprovechó para conversar y concienciar sobre la importante temática, que protagonizó un récord del que el Ayuntamiento de Trillo puede sentirse orgulloso.

Para lograrlo tenían que superar el lazo de Emiratos Árabes que se fabricó en 4.800 metros cuadrados y tuvo como objetivo luchar y educar sobre el tumor cerebral. En lo alto de las peñas, dieciocho mujeres cosieron los pedazos que dieron lugar al lazo que se alzó con el récord para orgullo de los presentes. El cáncer de mama y las Tetas de Viana aparecen en uno de los libros más vendidos del mundo gracias a la gran capacidad reivindicativa mostrada en el acto.

Las Tetas de Viana son un faro para visibilizar La Alcarria y con ella concienciar por medio de iniciativas de éxito como el lazo. Una caminata que encantará a cualquiera que se decida a subirse a lo más alto de sus cerros gemelos, para observar la preciosa estampa de la que dio cuenta Camilo José Cela en su inolvidable viaje.

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