Ruinas de las termas de CaracaPortal de Cultura de Castilla-La Mancha

Caraca: la ciudad romana 'perdida' que emergió del olvido en Guadalajara

Oculta durante siglos bajo la tierra de Driebes, Caraca emerge como una de las ciudades romanas mejor conservadas del interior peninsular, revelando su trazado urbano, acueducto, Foro y legado visigodo.

La llegada de la civilización romana a la Península Ibérica marca un notable cambio en el devenir de lo que hoy es España. Influencias culturales, sociales y administrativas beben de aquellos tiempos donde el poder de Roma se extendió por lo largo y ancho del continente europeo. Castilla-La Mancha acoge algunas de las ruinas más importantes del territorio en un auténtico viaje a la grandeza del pueblo que tanto prosperó en Hispania.

El Tolmo de Minateda o Segóbriga han servido para entender las intenciones romanas en su venida y la vida que desarrollaron hasta la llegada de los visigodos. En Guadalajara, un eco se dejaba oír desde la lejanía. La ciudad de Caraca, más mito que realidad, se mantenía perdida en el olvido cerca de Driebes. Pocos documentos daban fe de la existencia real del poblamiento romano, pero en 2016 sus ruinas desaparecidas en el polvo de la historia, volvieron a erigirse a la luz para dar cuenta del paso de Roma por la actualmente conocida como Alcarria Baja.

Gracias a la vuelta a la vida de sus piedras, se ha podido saber que el lugar responde a un asentamiento ya ocupado en la Edad de Bronce y que confirma la asociación con el famoso ‘Tesoro de Driebes’, que en 1945 se halló durante las obras del canal de Estremera junto al río Tajo. Se trata de una ocultación de plata de finales del siglo III a.C. y que es visitable en el Museo Arqueológico Nacional.

Un vacío historiográfico que empieza a escribirse y a aclarar numerosos detalles de las crónicas escritas y por reescribir. La zona todavía está siendo excavada, por lo que quedan muchos más secretos por descubrir. Los trabajos arqueológicos ya han dado con una extensión de ocho hectáreas organizadas alrededor de hasta veintisiete manzanas declaradas Bien de Interés Cultural.

Un mito esclarecido

Interpretación de los resultados de las prospecciones con georradar en CaracaCAI de Arqueometría y Análisis Arqueológico de la UCM

En uno de los quiebros del Tajo se eleva una pequeña meseta donde humanos de la Edad de Bronce decidieron asentarse en un lugar óptimo para garantizar o al menos mejorar las capacidades de supervivencia.

El Cerro Virgen de la Muela acogió el florecer de una sociedad que acogió la vida del hombre hasta la marcha de los romanos. En 1945, el conocido como ‘Tesoro de Driebes’ arrojó pistas significativas para poder pensar en que, aquel susurro de épocas lejanas, residía ciertamente cerca de esas tierras. El mito de Caraca era cierto y los textos de autores como Plutarco o Ptolomeo, pasaron de mito a confirmar la presencia de una ciudad que se creyó legendaria.

Punto de paso de la ruta entre Cartago Nova y Complutum, Caraca encontraba su destino más cercano en la conexión con Segóbriga, dando un sentido firme a la vía romana. La ciudad que se creyó perdida cuenta con hasta ocho hectáreas de extensión y estaba dividida a la romana, en hasta veintisiete manzanas. Alrededor de sus calles, las excavaciones han dado con la presencia de un acueducto que servía de agua a los ciudadanos, además de termas y el Foro. Este complejo es, por el momento, el único que da cuenta del paso y vida de los romanos en toda la provincia de Guadalajara.

Foro, acueducto y necrópolis visigoda

Acueducto de CaracaPortal de Cultura de Castilla-La Mancha

La presencia del Foro da cuenta del centro de la vida romana. Lugar de política, justicia, comercio y demás actividades de la vida social. Su presencia advierte sin duda el pasado romano de la ciudad y ayuda a dibujar el mapa por el cual se organizaba la vida en la ciudad de Caraca.

Justo en el centro de la pequeña meseta, el foro ocupaba un edificio de dos alturas y en su fachada sur presenta un pórtico de grandes dimensiones que podría dar fe de la presencia de una basílica. Además, las termas públicas responden al siglo I d.C. y dan cuenta de uno de los mayores símbolos de la vida romana, al igual que el acueducto de hasta tres kilómetros con tres pozos decantadores que filtraban el agua.

La costumbre de visigodos de ir ocupando las ciudades romanas, también les llevó a Caraca, como bien demuestra la necrópolis a los pies del cerro. El cementerio data de los siglos VI y VII d.C. destacando por sus dos tipos de tumbas en cista o fosa, pero con orientaciones típicas de la época a la que responden.

Las excavaciones continúan

Trabajador durante las excavaciones de CaracaJosé Luis Solano

El descubrimiento del mencionado tesoro de plata en 1945 sirvió de aviso para las excavaciones que más de medio siglo después descubrieron la perdida Caraca. En 2016 se logró dar con esta desconocida ciudad romana y desde entonces las excavaciones se han venido repitiendo. Los esfuerzos, evidentemente, giran en torno a la ciudad romana y a la cercana necrópolis visigoda.

Entre las últimas labores se destacan grandes avances entre 2022 y 2024 con el hallazgo de restos de época carpetana, así como la profundización a raíz del descubrimiento de la necrópolis en la que se sigue trabajando.

Desde el 11 de agosto se está llevando a cabo la novena excavación en la zona del cementerio visigodo y las evidencias carpetanas. En cuanto a la necrópolis se puede esclarecer el enterramiento en posición decúbito supino y orientado al este-oeste en las fosa tapadas con losas de piedra. El jueves 21 de agosto tendrá lugar una jornada de puertas abiertas con visitas guiadas a las 10.30 y 19.00 horas, siendo el acceso a la actividad libre y gratuito.

Nuevos pasos hacia el pasado para averiguar los secretos de Caraca, ‘la ciudad perdida’ expuesta a técnicas de georradar para añadir nuevos párrafos a la historia de Hispania y su importancia en la actual Guadalajara.