Tercera etapa de la I Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha Leader

Tercera etapa de la I Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha LeaderJCCM

La Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha recoge los frutos del éxito tras su primera edición

Sus cinco etapas masculinas y las dos femeninas han desembocado en un resultado económico de lo más positivo

Con la edición número noventa de la Vuelta a España, el mundo seguirá pendiente al pelotón en su curso por las carreteras nacionales. Su salida en Italia y un breve paso por Francia, marcan la hoja de ruta en busca del ansiado maillot rojo. Compartiendo color y aprovechando el tirón informativo de una de las tres grandes vueltas, la I Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha ha concluido cumpliendo los grandes objetivos de la ambiciosa prueba.

Pocos deportes, por no decir ninguno a parte del ciclismo, pasan por la puerta de casa. De esta manera, la organización ha defendido, desde su creación, la importancia de la actividad a pedales para visibilizar los lugares más recónditos de la región.

Sus cinco etapas masculinas y las dos femeninas han desembocado en un resultado económico de lo más positivo. Un punto de partida inmejorable para crear tradición y arraigar la prueba que apuesta por el medio rural y las zonas despobladas. Las carreteras de Castilla-La Mancha no forman parte de la presente edición de la Vuelta, pero el nuevo formato regional ha acercado el deporte a lugares que no suelen formar parte del foco deportivo.

La prueba ha recorrido las cinco provincias de Castilla-La Mancha con gran atención del público a su paso y emoción deportiva en la clasificación general hasta el último día. Más allá de lo deportivo, la idiosincrasia de la prueba se presenta como un escaparate turístico ideal, que ha tenido presencia en hasta setenta municipios por los que ha circulado esta primera edición.

Visibilidad al medio rural

José María Martín vence en los molinos de Campo de Criptana

José María Martín vence en los molinos de Campo de CriptanaFederación de Ciclismo Castilla-La Mancha

Esta primera edición solo puede compararse como antecedente a la ya extinta Vuelta a Castilla. En tiempos de la Segunda República esta iniciativa fue fecundada por la organización Valladolid Ciclo Excursionista. Su presencia en el calendario fue de lo más irregular, con diez ediciones entre 1934 y 1983, donde la prueba tenía un fin meramente deportivo alejado de las pretensiones de la ronda actual.

Las cinco etapas de la categoría masculina se han destacado por un pelotón formado por ciclistas elite y sub-23. La puesta inédita, impulsada por la Red Castellano Manchega de Desarrollo Rural (Recamder) y trece Grupos de Desarrollo Rural, has contado con la organización y promoción técnica de la Federación de Ciclismo de Castilla-La Mancha.

En sus 650 kilómetros, las cinco etapas han recorrido las cinco provincias y casi setenta municipios que han sentido como su tierra formaba parte de un evento de importancia. El desarrollo rural ha sido la bandera ondeada durante el trascurso de las etapas y todos los objetivos han resultado cumplidos satisfactoriamente, según comentaba Gracia Canales, viceconsejera de Política Agraria Común y Política Agroambiental.

«El objetivo inicial era dar visibilidad al medio rural», apuntaba Canales, «pero jornada a jornada ha demostrado haberlo cumplido con creces, a la vez que ha logrado tener un gran impacto a nivel social, movilizando a la ciudadanía, que no ha querido perderse el paso de los ciclistas y que ha dejado imágenes icónicas para el recuerdo, como la llegada a los molinos de Criptana», apuntaba Canales a la llegada final del pelotón en Molina de Aragón.

El recorrido se ha destacado por un trazado en el que han quedado expuestas a la perfección algunas de las grandes riquezas paisajísticas, patrimoniales, culturales y gastronómicas de Castilla-La Mancha. Un proyecto que ha sido transversal a otros muchos y que ha contribuido a crear cultura de la región. Como toda novedad, existían dudas al inicio de la prueba, pero el arraigo del ciclismo en la región ha contribuido al buen destino de la primera edición. La alternativa de la prueba ha confirmado su éxito, la organizadora Recamder, trabaja desde ya en el diseño del recorrido para la segunda edición que acontecerá el próximo año.

Resultados económicos y deportivos

Foto de familia del pódium de la última etapa de la Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha.

Foto de familia del pódium de la última etapa de la Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha.VISUALPROFOTO

El paso del pelotón por los diferentes destinos marcados en la ruta no ha sido ni mucho menos fugaz. El impacto ha sido contrastado y los resultados económicos han sido de lo más satisfactorio para el medio rural.

Según datos emitidos por la Junta, la I Vuelta a Castilla-La Mancha ha resultado en un resultado de quinientos millones de euros solo en hostelería gracias al paso del pelotón. Además, los diferentes hospedajes han acogido un total de 1.500 pernoctaciones, lo que supone una gran inyección económica para zonas que habitúan a una actividad turística menor a los grandes atractivos regionales.

En cuanto a la vuelta en clave masculina, el pelotón lo han formado hasta 120 ciclistas de 17 equipos diferentes. La prueba femenina ha transcurrido a través de dos etapas, que han coincidido con las últimas del masculino, en horarios diferentes y han contado con un pelotón de cincuenta ciclistas.

La prueba masculina concluyó con el maillot rojo carmesí en posesión de Adrián Benito, de Extremadura Pebetero. El ciclista arrebató el liderato al castellanomanchego, Miguel Moya, que llegaba líder a la última etapa y finalmente acabó tercero en la general.

Por su parte, la edición femenina concluyó con triunfo de la paraguaya, Agua Marina Espinola, que estrenó el palmarés de la cita antes de la posterior llegada del pelotón masculino. Por etapas, triunfó Cassia Boglio (Prolongo Al-Andalus) en la primera cita y en la segunda y definitiva, alzó los brazos la campeona, Agua Marina Espínola. En las victorias por etapas masculinas:

Etapa 1 (Ontur – Alcaraz, 154 km, media montaña): victoria de Miguel Moya (High Level Sports).

Etapa 2 (Ruidera – Castellar de Santiago, 90 km, terreno llano): triunfo para José María Pina (Valverde Team).

Etapa 3 (Pozuelo de Calatrava – Campo de Criptana, 164 km, perfil mixto): victoria de José María Martín (Extremadura Pebetero).

Etapa 4 (Pedro Muñoz – Monasterio de Uclés, 129 km, final icónico): triunfo de Bernardo Cambareri (Lasal Cocinas).

Etapa 5 – Etapa reina (Mariana – Molina de Aragón, 108 km, alta montaña): victoria de José María Martín y triunfo absoluto de su compañero de equipo Adrián Benito (Extremadura Pebetero).

El balance inmejorable de la primera edición ha propiciado que la prueba vaya a repetirse y que incluso ya se trabaje en el diseño de la misma. Una idea para promover la región a través del deporte. La I Vuelta Ciclista a Castilla-La Mancha Leader se perfila como un evento con vocación de continuidad. La fórmula ha demostrado que el ciclismo puede ser un aliado para impulsar el medio rural, reforzar la identidad regional y proyectar la imagen de Castilla-La Mancha en el calendario deportivo nacional.

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