Don Quijote se arrodila ante Dulcinea en El Toboso
El Toboso, el pueblo mágico donde todos buscan a una mujer que nunca existió
Puede decirse que a El Toboso le dio la vida Dulcinea. Ya existía antes que ella en la memoria de Cervantes, pero fue como si ella, el idealizado amor del ingenioso hidalgo, diera a luz a la localidad
Esta es una muestra de la incomparable grandeza de El Quijote. Como ocurre en Verona, de modo similar, en la casa de Julieta, los visitantes acuden en busca de la inmortal amada literaria que nunca existió.
Cervantes (y Shakespeare) crearon personajes de tal fuerza que prácticamente convirtieron en reales, pese a que casi todo el mundo sabe que nunca existieron. Aún así continúan yendo a Verona a ver a Julieta, y a El Toboso, en Ciudad Real, a ver a Dulcinea.
Puede decirse que a El Toboso le dio la vida Dulcinea. Ya existía antes que ella en la memoria de Cervantes, pero fue como si ella, la idealizada bella del ingenioso hidalgo, diera a luz a la localidad.
El pueblo cree en Dulcinea y el visitante lo percibe. Dulcinea vive en su calles, en su ambiente. Dulcinea está allí. Y además es Dulcinea y no Aldonza Lorenzo. Es la mente románticamente trastornada de Alonso Quijano lo que allí se siente.
Dormitorio de la casa de Dulcinea
Cualquiera es don Quijote y no la realidad. Como Julieta en Verona, Dulcinea también tiene su casa en El Toboso. Uno sabe que allí nunca vivió la protagonista, pero la sensación es la contraria. El misterio de la casa envuelve al visitante con su decoración perfecta, desde donde alguna vez, en el exterior, se oyeron los quejidos de la armadura entrañable de don Quijote, aunque nunca se oyeron.
Una calle de El Toboso
El Museo cervantino recoge ediciones de la obra en distintos idiomas firmados por personalidades, desde Mussolini, Mandela o Rafael Nadal. Ejemplares únicos guardados en una antigua iglesia del XVIII.
Todo es ficción de una realidad maravillosa en El Toboso, con sus calles emocionantes y las frases del Quijote durante su estancia en el pueblo a modo de carteles-guía donde es imposible perderse porque nadie nunca se halló.