Cartel de CiBRA
Toledo vuelve a soñar en pantalla grande: el CiBRA regresa con nombres que harán historia
Isabel Coixet, Víctor Manuel, Arturo Pérez-Reverte y Fernando Aramburu encabezan un festival que convierte a la Ciudad Imperial en el epicentro donde el cine se encuentra con la palabra
El otoño toledano tiene banda sonora, y este año suena a cine. Del 24 de octubre al 8 de noviembre, la Ciudad Imperial y La Puebla de Montalbán volverán a transformarse en escenario, verso y fotograma con la 17ª edición del Festival del Cine y la Palabra (CiBRA). Una cita que une literatura, música y emoción en una misma pantalla.
El director del festival, Gabriel Castaño, presentó esta nueva edición con un deseo: «Optimizar los espacios municipales y aumentar los pases», porque el público —una vez más— ha demostrado que el CiBRA no se ve, se vive. A su lado, el alcalde Carlos Velázquez adelantó que en un futuro parte del festival podría trasladarse a la Ciudad del Cine de Castilla-La Mancha, que ya comienza a levantarse en el parque de Polvorines.
El regreso de Coixet y la emoción de Víctor Manuel
El telón se alzará el 27 de octubre en el Hospital Nacional de Parapléjicos, con el estreno de Tres adioses, la nueva película de Isabel Coixet, una mirada sensible y luminosa sobre la despedida y la vida.
Entre los momentos más esperados, el 5 de noviembre, el Teatro de Rojas recibirá a Víctor Manuel, que presentará el documental Solo pienso en ti, dirigido por el castellanomanchego Hugo de la Riva y producido por la toledana Alhaja Films. Las entradas se agotaron en menos de doce horas, prueba de que algunas historias —como las canciones— nunca dejan de emocionar.
Cartel CiBRA 2025
Junto a ellos, llegarán otros títulos de estreno: Playa de lobos de Javier Veiga, Frontera de Judith Colell, Ciudad sin sueño de Guillermo Galoe, Siempre es invierno de David Trueba, y Flores para Antonio, el homenaje de Elena Molina e Isaki Lacuesta a la figura de Antonio Flores.
Y en La Puebla de Montalbán, el cine continuará su viaje con los grandes estrenos de la temporada: Sirat de Óliver Laxe (la elegida para representar a España en los Óscar), Romería de Carla Simón, El cautivo de Alejandro Amenábar, Mi amiga Eva de Cesc Gay, La deuda de Daniel Guzmán y La Cena de Manuel Gómez Pereira, entre otros.
Cuando el cine se hace palabra
El CiBRA es mucho más que un festival: es un lugar donde las palabras se sientan en primera fila.
El 30 de octubre, el Museo Sefardí de Toledo acogerá el encuentro con David Uclés, autor de La península de las casas vacías, uno de los libros más leídos del año.
Le seguirán Arturo Pérez-Reverte, que dialogará con jóvenes el 6 de noviembre en la Universidad de Castilla-La Mancha, y Leonardo Padura, que presentará su novela Morir en la arena en la Venta de Aires el 5 de noviembre.
El broche de oro llegará el 7 de noviembre con Fernando Aramburu, que mantendrá un encuentro con lectores en el Cigarral del Ángel Custodio. Un atardecer entre cipreses, palabra y memoria.
El festival se completa con recitales poéticos, rutas literarias nocturnas y el Toledo Poetry Slam, demostrando que el alma del CiBRA vibra tanto en los libros como en las pantallas.
Cine y educación: sembrar espectadores
El CiBRA abrirá con las XII Jornadas de Cine y Educación (24 y 25 de octubre), en el Castillo de San Servando, donde se debatirá sobre el poder del cine como herramienta pedagógica. Participarán Nando López, Miriam Garlo, Javier Marco y Belén Sánchez-Arévalo, entre otros.
El MiniCiBRA llevará el séptimo arte a más de 12.000 escolares de toda la provincia gracias al apoyo de la Diputación de Toledo, llenando autobuses, risas y primeras veces frente a una pantalla.
Y los Encuentros de Cine Reyes Abades, en colaboración con DAMA, traerán a nombres como Ken Loach, que ofrecerá una masterclass titulada Historias que importan: una vida de cine. También estarán Javi Marco, Belén Sánchez-Arévalo y la diseñadora de sonido Laia Casanovas, entre otros.
Toledo, ciudad de cine y palabra
Durante dos semanas, el CiBRA no solo proyectará películas; proyectará alma, memoria y futuro. Y entre los reflejos del Tajo y el murmullo de sus calles antiguas, el cine volverá a recordarnos que, a veces, la mejor historia empieza cuando se apagan las luces.