Los Reyes Felipe VI y Letizia saludan a familiares de las víctimas durante el homenaje a las víctimas de la dana
«Nuestro vecino no es el enemigo»: la lección de humanidad que Virginia Ortiz ha regalado a España
Con el recuerdo de su primo David aún presente, Virginia Ortiz ha hablado por todos: por los que murieron, por los que aún buscan respuestas y por una tierra que no olvida
El eco del agua sigue sonando en Letur, un año después. No en las calles, sino en la memoria. Este martes, en el Museo de Ciencias Príncipe Felipe, familiares de las víctimas de la dana del 29 de octubre de 2023 se reunieron para rendir homenaje a los 237 fallecidos en aquellas inundaciones que cambiaron para siempre la historia de la Comunidad Valenciana y de Castilla-La Mancha.
Entre ellos, Virginia Ortiz, prima de David, un joven de Letur que perdió la vida tratando de ayudar. Su voz, firme y quebrada al mismo tiempo, ha atravesado el silencio de la sala: «Hoy más que nunca tenemos que estar unidos».
Virginia Ortiz, prima de David, un joven de Letur que perdió la vida tratando de ayudar
En primera fila, los Reyes Felipe y Letizia, junto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, escuchaban el mensaje de unas familias que, un año después, siguen buscando algo más que consuelo: verdad, respeto y humanidad.
Los Reyes saludan a familiares de las víctimas, durante el homenaje a las víctimas de la dana
El dolor que exige justicia
«Las inundaciones no fueron las culpables de esta catástrofe —ha recordado Virginia—. Lo fue quien omitió su deber, sabiendo que su silencio podía costar vidas». Sus palabras han arrancado un aplauso unánime del auditorio.
Con serenidad y fuerza, ha agradecido a los equipos de rescate que «recorrieron cuevas, zanjas y lodos buscando a nuestros familiares» y a los voluntarios que, sin pedir nada a cambio, «demostraron que la solidaridad sigue existiendo».
«Nuestro vecino no es el enemigo», ha dicho. «La mayoría solo queremos vivir en paz, pero esa paz solo se alcanza cuando hay libertad, igualdad, dignidad y seguridad».
Letur, su pequeño pueblo serrano, fue uno de los más golpeados por la tormenta. Hoy, sus calles parecen haber sanado, pero las heridas del alma siguen abiertas.
El recuerdo que no se apaga
El funeral de Estado por las víctimas de la dana ha sido más que un acto institucional. Ha sido una llamada a no olvidar, a transformar el dolor en memoria y la memoria en acción.
Desde Letur hasta Valencia, desde el dolor hasta la esperanza, los familiares de las víctimas repiten una misma lección: que la calma no llega sola, que se construye con esfuerzo, con esperanza… y con unión.