Virginia Ortiz
«No se conformó a vivir bajo las injusticias»: el mensaje de Virginia Ortiz en memoria de David Lafoz
En el funeral de Estado por las 237 víctimas de la DANA, la prima de uno de los fallecidos recordó al joven agricultor aragonés como «ejemplo de sacrificio y solidaridad»
El nombre de David Lafoz volvió a escucharse entre el silencio solemne del funeral de Estado celebrado en memoria de las 237 víctimas mortales de la dana, con motivo del primer aniversario de la tragedia. Entre los rostros conmovidos, Virginia Ortiz Riquelme, vecina de Letur (Albacete) y prima de una de las víctimas, quiso dedicar parte de su intervención al joven agricultor aragonés fallecido este año, convertido ya en símbolo de entrega, sacrificio y solidaridad.
Virginia Ortiz, prima de Juan Alejandro Ortiz, agradeció el trabajo de los profesionales y operarios que colaboraron en la búsqueda de su familiar, aunque lamentó que dos víctimas valencianas siguen aún desaparecidas, recordando que el duelo no se cierra mientras haya cuerpos sin encontrar.
En medio del dolor y la emoción, Virginia recordó al joven agricultor aragonés: «Ese joven ya no está entre nosotros. Abandonó este mundo tras luchar por él, por no conformarse a vivir bajo las injusticias. Le menciono para recordaros por qué somos fuertes. Que no estamos solos, y que hoy más que nunca tenemos que estar unidos».
Las palabras resonaron con fuerza entre los asistentes. David Lafoz no fue una víctima directa de la catástrofe, pero sí uno de los voluntarios que se movilizaron para ayudar cuando más falta hacía. Natural de Belchite (Zaragoza), falleció el pasado 9 de julio, a los 27 años, después de haberlo dado todo por su gente y por su tierra.
Durante los días posteriores a la dana, movilizó a un grupo de agricultores aragoneses que viajaron con sus tractores hasta la Comunidad Valenciana para colaborar en la limpieza de calles e infraestructuras arrasadas por las lluvias. Más tarde, participó también en las tareas de retirada de materiales y desperfectos en la cuenca del Aguasvivas, donde vivía y trabajaba.
Su compromiso no era nuevo. David había formado parte activa de las reivindicaciones del sector agrícola del 6 de febrero de 2024, defendiendo la dignidad del campo, los precios justos y la vida rural frente al abandono. Su voz, firme y generosa, representaba a toda una generación de jóvenes agricultores que se niegan a rendirse.