Jóvenes en una librería
¿Qué promete el Bono Cultural Joven que ya han solicitado 16.677 castellanomanchegos?
Desde su puesta en marcha en 2022, cada año aumenta el número de jóvenes interesados en la ayuda destinada a la promoción y fidelización cultural
La juventud española se encuentra en un limbo en el que cada vez cuesta más dar el salto hacia la independencia. Pese a que están más formados que nunca, el relevo generacional de España, por tópico que parezca, cuenta con una serie de preocupaciones comunes que muy alejadas de la banalidad.
Recientes encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) señala que el 58 % de la población cree que vivirá peor de lo que lo han hecho sus padres. Diversos estudios aclaran la cuestión, para desarrollar los motivos de un pesimismo cada vez más acrecentado. De entre los muchos problemas reconocidos, la mayoría de los jóvenes coincide en su preocupación por la emancipación.
La falta de oportunidades y de sueldos dignos complica el proceso de emancipación, a lo que suma, entre otros, el encarecimiento del acceso a la vivienda. Los precios de alquiler siguen al alza y creciendo cada mes, frenando la progresión natural de muchos españoles. Este factor tiene consecuencias evidentes, que se reflejan en el retraso de la maternidad hasta una media de edad de casi 32 años. En cambio, países como Francia bajan la edad hasta los 29 y Alemania, hasta los 30.
Con todo este ‘caos’ desplegado en la generación del futuro, el Gobierno se preocupa por el acceso a la cultura. Importante y necesario, pero con detractores hacia el Bono Cultural Joven. La ayuda dirigida a aquellos que cumplen 18 años, supone una inyección en su economía para que inviertan en conocimiento y entretenimiento. En Castilla-La Mancha hasta 16.677 jóvenes ya lo han solicitado y a continuación, se dan detalles sobre qué aporta y a qué se dirige su ayuda.
¿Qué es el Bono Cultural Joven?
Bono Cultural Joven
El proyecto de promoción cultural se puso en marcha en 2022 con un éxito considerable que sumó hasta 277.594 jóvenes, aunque cada año aumenta la cifra. Pero, ¿qué pretende y para qué sirve? Según el propio Ministerio de Cultura, este bono pretende generar una convivencia beneficiosa y recíproca entre jóvenes y el sector cultural. Los nacidos en 2007, es decir, aquellos que este 2025 han cumplido 18 años, son los beneficiados de la presente convocatoria.
La doble dirección del proyecto señala como objetivos promover la inquietud cultural, ya presente en algunos jóvenes, e incentivar a su vez a aquellos más alejados de tal interés. El sector de la cultura también sale ganando, ya que con el uso de la ayuda se fideliza a consumidores y público del futuro. Además, supone un respaldo económico para un sector que en algunas de sus secciones vive al filo.
Con tal premisa, nació el Bono Cultural Joven, que en definitiva es una tarjeta prepago que el joven solicitante puede adquirir en formato físico o virtual. Una vez aprobado su uso, el usuario recibe una asignación de 400 euros para gastar durante un año en más de 3.800 establecimientos acreditados por la iniciativa.
Cada año, más jóvenes se suman a solicitar la ayuda y en 2025 ya hay un total de 366.443 jóvenes apuntados, de los cuales 16.677 son castellanomanchegos. El bono pretende abrir su abanico y para 2026 tiene intención de incluir acciones de formación y creación cultural. Por ejemplo, podría usarse para la compra de instrumentos musicales, adquirir formación artística o materiales.
¿En qué se puede gastar?
Bono Cultural Joven
El Bono Cultural está muy ajustado en sus posibles destinos. De hecho, el total de 400 euros se divide en diferentes fines con un aportación de 200 euros y dos de 100 euros. La más abultada está dirigida a la adquisición de entradas para experiencias en vivo. Dentro de este apartado entran visitas de patrimonio, espectáculos y audiovisuales. Por ejemplo, los solicitantes podrán dedicar estos 200 euros a sesiones de cine, conciertos musicales, exposiciones, entrada a museos o incluso, espectáculos taurinos, reforzando su poso cultural en la juventud.
Por otra parte, disponen de otros 100 euros para elementos culturales en soporte físico. En este conjunto se incluyen libros, videojuegos, películas, discos de música, revistas, prensa y hasta partituras. Por último, el dinero restante está dirigido al consumo digital, contemplando también plataformas en línea de música o audiovisuales que precisan de suscripción.
El Ministerio de Cultura ofrece al detalle todos los establecimientos en lo que se puede aplicar el bono, pero cuidado porque las compras online no están permitidas. Libros, videojuegos o discos deben ser adquiridos en formato físico, aunque se permite su compra online siempre y cuando se recoja en un establecimiento. Las suscripciones a plataformas se limitan a cuatro meses y la devolución del importe en productos físicos solo te contempla en contadas excepciones.