Castillo de Almonacid de Toledo

Castillo de Almonacid de ToledoProyecto Arqueovuelos

La lluvia hundió una de sus torres, pero sus dueños no hacen por salvar sus ruinas: el castillo de Almonacid

El pasado 3 de abril una de sus torres más emblemáticas se vino abajo y ahora el Ayuntamiento trabaja en su expropiación para poder recibir ayudas a su conservación

La arqueología responde como ciencia al estudio de la evolución de las diferentes sociedades que componen la humanidad, mediante el estudio de hallazgos materiales dispersos por el planeta. La idiosincrasia del lugar en que aparecen los vestigios sirve para enmarcar la investigación que surge motivada por los distintos yacimientos pertenecientes al paso de pueblos presentes en el lugar en concreto.

Gracias a la práctica extendida en el siglo XX, conocida como anticuario que reunía diferentes objetos y manuscritos de la antigüedad, su colección otorgó a las piezas el merecido valor histórico. La obsesión del coleccionismo especializado en tiempos pasados, logró promover el estudio de la historia por medio de sus vestigios y yacimientos.

La antigüedad de la tierra que hoy responde al nombre de España, desarrolla la crónica del paso de diferentes pueblos, que dejaron su legado todavía presente. El estudio del hombre y la sociedad en conjunto, se apoya en ruinas, hallazgos y artefactos, vestigios del pasado, para elaborar un relato lo más fiel posible a la realidad del pasado.

En Almonacid de Toledo, su majestuoso castillo da cuenta del paso musulmán heredado en la Reconquista por los cristianos y que hoy muere en el olvido. Sus muros son cada vez más débiles y la fuerte lluvia presente en el pasado mes de abril, terminó por derrumbar una de sus torres más emblemáticas. Su propiedad privada se decidió por el abandono, impidiendo cualquier tipo de actuación, aunque el Ayuntamiento ha confirmado que se ha iniciado el proceso previo a solicitar su expropiación.

Castillo, prisión y refugio contra franceses

Castillo de Almonacid de Toledo

Castillo de Almonacid de ToledoAlamy

Las primeras referencias sobre la existencia del castillo en Almonacid de Toledo, datan del año 848, momento en el que la zona todavía estaba bajo la invasión musulmana. Tras la llegada del periodo de Reconquista, el lugar defensivo estratégico de cara a la zona de La Mancha, quedaría bajo el amparo de Alfonso VI en el siglo XI, tras la toma en la que participó Rodrigo Díaz de Vivar, 'El Cid'.

El lugar pronto encontraría un nuevo fin, más allá de sus características como fortaleza y después de que el monarca donara su titularidad a la Catedral de Santa María de Toledo. Tras servir como hogar de tropas permanentes, como punto clave en la defensa cristiana, el castillo fue reformado en el siglo XIV por el Arzobispo Don Pedro Tenorio. Las renovadas instalaciones motivaron su papel como prisión en época de Juan I de Castilla para el infante don Alfonso Enríquez de Castilla.

Como resulta común también en otros puntos del territorio español, la solidez de sus muros como edificio fortificado, le otorgaron de nuevo protagonismo durante la Guerra de Independencia. La propiedad había pasado previamente a manos de los condes de Mora, que cedieron su espacio a las tropas del general Venegas en su resistencia contra los batallones franceses.

Con los hombres de José Bonaparte, Sebastián y Desoyen, la fuerza invasora provocó la batalla en terrenos adyacentes y pese a la gran resistencia de Venegas, el castillo fue tomado y en parte, destruido. La destrucción francesa fue tal, que una vez expulsados, el por entonces alcalde del municipio, dio permiso en 1839 para que los vecinos usaran sus piedras para sacar un rédito económico.

Un triste derrumbe para alzar la voz

Piedras de la torre derruida en el castillo de Almonacid de Toledo

Piedras de la torre derruida en el castillo de Almonacid de ToledoAyuntamiento de Almonacid de Toledo

Sin llamar la atención de nadie, el castillo ha continuado su historia bajo propiedad privada y solo uno de los peores sucesos posibles ha motivado el interés por su conservación. El castillo de origen musulmán, pero proyectado hasta la actualidad en tiempos medievales, vio cómo su conocida «torre Barbacana» se derrumbaba por completo el pasado mes de abril.

Las fuertes lluvias de las semanas previas debilitaron su base, concluyendo en su definitiva venida abajo. El consistorio de la localidad reaccionaba al suceso declarando que «durante años, se ha alertado sobre el deterioro de la fortaleza sin que se tomen medidas suficientes para evitar su progresivo deterioro». Pronto, la delegada del Gobierno regional, Milagros Tolón, solicitaba al municipio fotos e informes sobre el derrumbe, en busca de posibles ayudas.

Para recibir el 2% cultural, el castillo debe ser de propiedad pública, por lo que su condición privada le impedía recibir los beneficios de la partida. Desde el Ayuntamiento confirman que se ha procedido a enviar cartas a los propietarios que aparecen en el registro de la propiedad, de cara a la expropiación. Además, por aquellos que no han podido ser identificados, se procederá a publicar edictos para darlos por notificados.

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