Mosaico de Noheda
Cuenca celebra el legado gastronómico de Roma: gachas, legumbres e incluso el antecesor del ketchup
Cuenca expuso gran parte de las riquezas desconocidas que trajo consigo el Imperio Romano y que se pueden aprovechar en futuras experiencias turísticas
El legado de Roma en la actual España resulta totalmente ineludible. El patrimonio y costumbres traídas del Antiguo Imperio sigues presentes en el modo de vida español. Sus ruinas dan cuenta de un pasado como civilización avanzada en su tiempo, que va más allá de las obras civiles admiradas por diferentes culturas.
La huella romana está presente en todo el territorio que abarcó el Imperio extinto y en aquellos territorios adyacentes que inevitablemente recibieron la influencia de un pueblo que sentó las bases de la sociedad occidental. Cuando se habla de romanos y su presencia en Hispania, resulta común destacar su labor en arquitectura, ingeniería derecho u organización política, pero todo ello llevaba consigo un elemento crucial en la actualidad.
La gastronomía romana destacaba en la realidad de su tiempo por una dieta saludable que evolucionó hasta el actual concepto de alimentación mediterránea. La vid, el olivo y el trigo fueron parte de la bandera gastronómica romana, consolidada en el actual territorio español. Además, Roma trajo consigo un considerable avance en cuanto a conservación de alimentos se refiere gracias a técnicas como la salazón.
Este legado no pasa desapercibido en uno de los mayores testigos del paso de los romanos presentes en España: Cuenca. El Museo de las Ciencias presente en la ciudad ha celebrado su cuarta edición sobre el testigo de Roma, que en esta ocasión se ha volcado hacia el impacto de su gastronomía en lo que hoy entendemos como cocina saludable, como se puede inferir de los hallazgos más recientes del yacimiento conquense de Noheda.
Una herencia presente
Vista aérea de Segóbriga
La gastronomía romana quedó asentada en la actual Cuenca y de este legado, el coordinador de la jornada, Miguel ángel Valero, ha querido rescatar su importancia aplicable a iniciativas turísticas, que expriman la cultura romana conquense. «Ese legado lo entendemos también desde el punto de vista intangible y las novedades que tenemos nos aportan puntos de inflexión que nos ayudan a conocer como sus gentes, haciendo Noheda su lugar propio, cambiaron la historia», ha explicado el investigador a cargo de la villa Romana.
La farmacéutica y divulgadora conquense Boticaria García (María de los Ángeles García) ha destacado que en el periodo romano, «al igual que ahora», había una desigualdad entre lo que comen las personas con mayores recursos y las clases más favorecidas. «Las familias pobres no tomaban carne, pero tenían una fuente de proteína de mucha calidad que eran las legumbres, que ahora mismo deberíamos potenciarlas».
«Tenemos que aprender que incluso los menos favorecidos tomaban esas legumbres, gachas y la espelta, que está ahora de moda; recursos que tomaban ellos, que no eran especialmente ricos, pero que son muy saludables», ha mantenido.
Además, ha mostrado curiosidades como que los romanos inventaron al antecesor del kétchup, el garum, «que tiene ese glutamato sódico que es lo que nos hace las cosas más apetecibles» y ha hablado «de cómo los romanos tenían una estructura nutricional muy sólida que, por el camino, hemos ido pervirtiendo hasta convertir, por ejemplo, esas gachas que tomaban en un engrudo lleno de azúcar», pero de la que han llegado elementos fundamentales de la cocina mediterránea, como el aceite de oliva.
Tres yacimientos orgullo de la cultura romana en Cuenca
Ercávica
En la inauguración también ha estado presente el presidente de la Diputación, Álvaro Martínez Chana, que ha recordado que Cuenca es una de las provincias donde el legado romano tiene más potencia, con tres ciudades como Ercávica, Segóbriga y Valeria y la villa romana de Noheda.
La Diputación gestiona ya tres de estos yacimientos «y las cifras de momento van bien, creciendo un 8 % y con casi 65.000 visitantes entre los tres yacimientos, más de 51.000 solo en Noheda», ha desglosado Martínez Chana, que ha avanzado que el próximo año el futuro para la materia arqueológica crecerá un 50 %, «alcanzando casi el millón de euros» y se piensa ya en integrar a Valeria en esta gestión única, pero también algunas de las minas de lapis especularis de la provincia.
El consejero de Cultura, Amador Pastor, ha destacado que este cuarto congreso da muestra del interés «turístico, cultural, patrimonial y, sobre todo, a nivel de investigación» de la villa de Noheda, por lo que ha agradecido a la UCLM y a Miguel Ángel Valero la labor que están haciendo para su divulgación.
En lo que respecta al trabajo del Gobierno de Castilla-La Mancha, Pastor ha señalado que se ha ejecutado al 99,4 % la inversión de 5,7 millones de euros «para la revaloración de nuestros bienes de interés cultural», a lo que hay que sumar «ocho millones de euros que nos están permitiendo intervenciones importantes en todos nuestros yacimientos».
«Una cuestión muy importante será la inclusión dentro de nuestra red de parques y yacimientos arqueológicos en trece intervenciones que vamos a hacer en nuestra región de realidad virtual y realidad aumentada», ha apuntado Pastor.