Villa romana de Noheda

Villa romana de NohedaJosé Latova

El mosaico figurativo de Noheda: La gran maravilla que Roma dejó en Hispania

De pura casualidad y durante unos trabajos de labranza en 1984, a cargo de la familia dueña del terreno, se descubrió parte de un mosaico

La expansión del Imperio Romano exportó sus riquezas por el continente europeo, norte de África y Oriente Medio, con especial mención a las zonas bañadas por el Mediterráneo. Con su llegada a Hispania, los avances desarrollados en ciencia, ingeniería civil, filosofía o arte, entre otros, se depositó en los territorios creando un bagaje inolvidable hasta la actualidad.

Su presencia en lo que un día fue Hispania es todavía disfrutable, ya que se destacan multitud de yacimientos y vestigios que España cuida, restaura y muestra para contemplar la grandeza de Roma. Todavía siguen apareciendo restos y no hace tanto, en Cuenca se descubrió un mosaico único en la Península y de unas dimensiones poco o nunca vistas en la extensión de lo que fue el Imperio.

Hace veinte años, arqueólogos presentes en el yacimiento de Noheda, rescataron del olvido un mosaico de relevancia mundial por su carácter figurativo y gran dimensión. La villa romana ubicada en territorio conquense, está a 18 kilómetros de la ciudad. El lugar promete mucho más por descubrir y actualmente se trabaja por impulsar el yacimiento, uno más, que muestra la gran presencia de romanos en la actual provincia.

Aparece el yacimiento

Mosaico de Noheda

Mosaico de NohedaJosé Latova

Como sucede en múltiples ocasiones, los yacimientos permanecen ocultos sin mostrar un mero resquicio que alce la voz para regresar al mundo. En el siglo XX, el estudio de las vías romanas apuntaba a la presencia del lugar, pero en un principio serían confundidos con la desaparecida Urbicua. A partir de 1970, el interés aumentó logrando identificar cerámicas y monedas que dataron el lugar entre los siglos I a.C. y VI d.C., por lo que se tardaría de una villa en los compases finales de Hispania.

De pura casualidad y durante unos trabajos de labranza en 1984, a cargo de la familia dueña del terreno, se descubrió parte de un mosaico. Diferentes razones dejaron aparcado el hallazgo, pero casi dos décadas después, en 2005, los trabajos arqueológicos comenzaron a resucitar la gran joya artística en forma de mosaico.

El descubridor, José Luis Lledó, animó la vuelta al trabajo hace veinte años y finalmente, ya con el mosaico al descubierto, el Gobierno de Castilla-La Mancha adquirió los terrenos para el bien público en 2015. Tras años de trabajo, el yacimiento comenzó a visitarse en 2019. En el lugar, se aprecian restos inmuebles, así como estancias entre las que se destaca la perteneciente a un santuario.

El mosaico de Noheda

Mosaico de Noheda

Mosaico de NohedaJosé Latova

Para muchos es el mosaico más impresionante de todo el Imperio, pero por sus características es seguro el más interesante de lo que fuera Hispania. Su carácter figurativo con una cantidad iconográfica incomparable, llamó la atención de expertos en la materia.

El mosaico combina diversos aspectos de la vida y cultura romana. Mitos, alegorías, juegos e incluso influencias del teatro y la mitología forman parte de la gran joya de Noheda. Muchos tesoros están todavía por descubrirse, pero la existencia de un mosaico de tal riqueza, motiva la continuación de los trabajos en busca de más vestigios que aclaren parte de la Roma todavía presente en España.

En parte de su composición se advierte un cortejo dionisiaco, perfectamente conservado junto a escenas de Helena de Esparta o troyanas. El triclinio estaba completamente decorado por el mosaico y arroja la gran belleza que componía las lujosas villas.

Las pantomimas y la música también aparecen representas fruto del gran calado que tenían en la época dentro de las celebraciones de la antigua Roma. Según la mayoría de los estudios, se trata de un edificio comparable a una mansión de la actualidad, por lo que su potestad pertenecería a lo largo del tiempo a familias de alto poder.

El mosaico se encuentra en la Sala Triabsidada con planta en forma de rectángulo y una superficie de 231 metros cuadrados de la pieza, todavía conservados. Todavía en estudio, el mosaico de Noheda es mucho más que una obra artística, sus pequeños pedazos forman una composición que sirve de testigo privilegiado de la vida en la élite social romana.

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