Alcalá del Júcar

Alcalá del JúcarViajes por Castilla-La Mancha

Puentes emblemáticos para cruzar la historia de Castilla-La Mancha

Vestigios del avance en la comunicación de territorios, perviven como símbolos y testigos de la historia de la región

A lo largo de la historia, el avance humano se ha medido en diversas materias. Ciencia y filosofía abarcaron un papel importante del saber desde los primeros pasos del hombre. El deseo por expandir y conocer ‘nuevos mundos’ propuso retos a los cuales hubo que enfrentarse.

El mero hecho de asentarse en un territorio fructífero para el desarrollo de la sociedad y avanzar hacia nuevos horizontes, obligaba al ejercicio de ingeniería civil preciso para superar los obstáculos geográficos. Cualquier puente concebido como obra habitual de la actualidad, suponía en tiempos pasados un auténtico derroche de conocimientos sobre materiales, formas y fuerzas.

En un principio, salvar el obstáculo podía ejecutarse con la simple tarea de volcar un árbol, lo cual derivaría más tarde en estructuras de madera que terminarían por inspirar algunas de las construcciones de piedra más icónicas del mundo. Cruzar un rio y además poder facilitar el correcto paso de grandes grupos y cargas, se valió de la piedra para dar lugar a pasos inmortales, cuya destrucción solo correspondía a la mala fe humana o a la catástrofe natural.

Las diversas civilizaciones que pasaron por la Península, dejaron su huella en una variopinta gama de obras de ingeniería, que continuarían bajo el definitivo dominio cristiano. La gran extensión de la región de Castilla-La Mancha y su importancia histórica, presenta un buen número de tales proezas humanas. Mencionar solo algunas de ellas, ofenderá a los ausentes, disculpas anticipadas, a continuación se presentan algunas de las obras más simbólicas del territorio regional.

Puente de Alcalá del Júcar (Albacete)

Alcalá del Júcar

Alcalá del JúcarViajes por Castilla-La Mancha

En muchas ocasiones se le ha catalogado de romano, pero su condición arquitectónica responde a una construcción alejada de la extensión del Imperio en su vertiente occidental. Diversos estudios abren la puerta a la existencia de tal puente romano en la antigüedad, pero de haber existido, lo cual no sería una extrañeza, no queda rastro en la actualidad.

El de Alcalá del Jucar puede demostrar su presencia gracias a testimonios que dan cuenta de la obra ya entre los siglos XIV y XV, pero el visitable y presente sobre las aguas del Júcar fue construido en 1771. Así lo constata la plaza visible en sus piedras, que lo fechan en el periodo de reinado de Carlos III.

El viaducto asumió excelsa importancia por su enclave dentro del camino real entre Castilla y Levante, cumpliendo además con un papel de ‘aduana’. El puente se ha visto obligado a diversas modificaciones, la última en 1990, por las repetidas riadas acontecidas. En su morfología se advierten cuatro arcos que toman forman sobre la maciza estructura de sillería.

Puente de Alcántara (Toledo)

El puente de Alcántara

El puente de AlcántaraPasearte Toledo

Uno de los puentes más transitados de toda España, da la bienvenida a la Ciudad Imperial en su parte oriental. El impresionante enclave donde se asienta el casco toledano, rodeado por las aguas del Tajo, precisaba de tal obra para poder servir de necesidades a sus gentes.

Concluyendo en un binomio perfecto con el posterior puente de San Martín, el de Alcántara vino al mundo en manos romanas. Tres siglos después de Cristo, las calzadas romanas desembocaban en la ciudad por sus piedras, pero los avatares históricos de Toledo, han condicionado sus múltiples reformas y reconstrucciones. La primera que merece notable mención resultó en el siglo X, por mandato de Alef concretamente en 997, como bien refleja la inscripción presente.

Hasta la llegada de semejantes, el de Alcántara (puente en árabe) sirvió como entrada principal obligada para el correspondiente control de circulación de mercancías y personas. En el siglo XIII fue de nuevo reformado, esta vez ya en posesión cristiana y bajo potestad de Alfonso X. El torreón todavía presente fue elevado en tal obra y posteriormente decorado en el reinado de los Reyes Católicos.

Diversas modificaciones se llevaron el segundo torreón, sustituido en 1721 por un arco de triunfo. Un conjunto símbolo de Toledo, declarado Monumento Nacional en 1921, tras la expropiación de su pertenencia a la casa de Alba diez años antes.

Puente de San Pablo (Cuenca)

Casas Colgadas de Cuenca y el puente de San Pablo

Casas Colgadas de Cuenca y el puente de San PabloTomás Fano

En una de las postales más reconocible de todo el país, el puente de San Pablo culmina una estampa incomparable sobre la hoz de Huécar acompañado de las Casas Colgadas y el relieve del conjunto de su casco antiguo. Al menos en España, ningún puente se le asemeja y a través de sus tablas y estructura de hierro, se sustituyó al antecesor construido entre 1533 y 1589.

Inicialmente, cumplía la misión de conectar la ciudad con el convento dominico asentado al otro lado del Huécar. Si el actual sorprende por su complejidad y altura, imaginen el anterior de similares condiciones, pero hecho enteramente de piedra. Constantes riadas y el abandono de su mantenimiento, obligó a su demolición en 1895. La nueva obra fue asumida por el ingeniero valenciano José María Fuster y Tomás.

En la disposición de su ser arroja sesenta metros de altura y se asienta sobre dos pilares de sillería, vestigio de la construcción anterior, que sostienen la pasarela de 136 metros de longitud.

Puente Viejo de Molina de Aragón (Guadalajara)

Puente Viejo de Molina de Aragón

Puente Viejo de Molina de AragónPortal de Cultura de Castilla-La Mancha

De la misma manera que ocurre en Alcalá del Júcar, la creencia popular ha en ocasiones al pueblo romano con artífices de la obra, pero de nuevo, responde a tiempos medievales. De estilo románico, se levantó entre los siglos XII y XIII para superar las aguas del rio Gallo.

Su motivo de existir se debe a la necesidad de conectar el casco histórico con el arrabal de San Francisco. Allí se asentaba el monasterio del mismo nombre, del cual actualmente solo queda el testigo de sus ruinas. El puente ser reconstruyó con Felipe IV y en el siglo XVIII sería Felipe V, quien ordenaría una importante reforma tras visitar el lugar.

Su leve altura compone una bonita postal rodeada del casco antiguo y con el castillo al horizonte, dando la bienvenida a la zona de judería y morería conservada en Molina de Aragón. Un escenario de cuento culminado por el puente de tres arcos.

Puente romano de Villarta de San Juan (Ciudad Real)

Puente romano de Villarta de San Juan (Ciudad Real)

Puente romano de Villarta de San Juan (Ciudad Real)Turismo de Castilla-La Mancha

Esta vez sí, sobre las aguas del Cigüela se erige un puente de obra romana. Considerado Bien de Interés Cultural, el de Villarta de San Juan se presenta como una de esas joyas del tiempo antiguo que son fiel testigo del avance del ser humano por el mundo. No es un puente cualquiera, ya que extiende sus piedras en un recorrido de 300 metros y un total de 46 ojos.

En época medieval, el puente se consolidó por la importancia de la calzada romana para la continuación hasta Laminio, partiendo de Consaburus con paso por Murum, la cual estaría ubicada en la actual Villarta o terrenos adyacentes. Los autores del proyecto de la antigüedad, poseían un gran conocimiento del terreno, logrando salvar los diferentes cauces por los que variaba el rio en la zona caracterizada por ser pantanosa.

El puente quedó oculto en algunos de sus tramos en 1920, por las obras de la carretera de Andalucía, perdiendo algunas piezas clave ya en los sesenta y casi arrasado por una riada a finales del pasado siglo. Todo ello, obligó a una restauración completa que lo presenta actualmente en un gran estado, que invita a una merecida visita.

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