(Foto de ARCHIVO)
Fuente Grande de Ocaña.

REMITIDA / HANDOUT por JCCM
Fotografía remitida a medios de comunicación exclusivamente para ilustrar la noticia a la que hace referencia la imagen, y citando la procedencia de la imagen en la firma
12/12/2025

Fuente Grande de OcañaJCCM

Bajo este pueblo de Toledo se esconde una fuente única en España que ahora saldrá a la luz en Madrid

La Fuente Grande de Ocaña, una obra hidráulica del siglo XVI con galerías y secretos subterráneos, será uno de los grandes reclamos turísticos de Castilla-La Mancha en la capital

En Ocaña, el agua no solo fluye: habla. Bajo el trazado urbano de este municipio toledano se esconde una de las obras de ingeniería hidráulica más singulares de España. La Fuente Grande, construida en 1573, es mucho más que un antiguo lavadero. Es un sistema complejo, casi secreto, de galerías subterráneas, decantadores naturales y estancias que revelan cómo el agua marcó durante siglos la vida cotidiana del pueblo.

Hoy, ese legado oculto vuelve a mirar al futuro. Castilla-La Mancha ha decidido convertirlo en emblema de su promoción turística dentro y fuera de la región.

Ocaña, escaparate patrimonial de Castilla-La Mancha

La Fuente Grande y el conjunto histórico de Ocaña serán protagonistas en algunos de los principales escaparates turísticos del país. La localidad tendrá presencia destacada en la Oficina de Turismo de Castilla-La Mancha en Madrid y formará parte de los contenidos audiovisuales y creatividades que la región llevará a la próxima edición de Fitur.

La apuesta no es menor. Ocaña cuenta con hasta siete espacios declarados Bien de Interés Cultural, una concentración patrimonial poco común que sitúa al municipio entre los de mayor valor histórico de toda la región. La Fuente Grande se convierte así en la puerta de entrada a una historia mucho más amplia.

Una joya hidráulica del siglo XVI que vuelve a brillar

El conjunto que hoy se está rehabilitando afronta su segunda fase de recuperación con un objetivo claro: poner en valor una infraestructura adelantada a su tiempo. La Fuente Grande fue durante siglos lavadero público, lugar de encuentro y ejemplo de aprovechamiento inteligente de los cauces naturales.

Pero bajo la superficie aguarda lo más sorprendente. Galerías excavadas, espacios de decantación natural, la conocida ‘Habitación de los secretos’ y un pozo de aguas turquesas que parece detenido en el tiempo convierten este enclave en una experiencia casi sensorial. Un patrimonio que no se muestra a simple vista y que, precisamente por eso, deja huella.

Un municipio que convierte su historia en futuro

Durante la visita institucional a la Fuente Grande, la consejera de Economía, Empresas y Empleo, Patricia Franco, subrayaba el valor estratégico de Ocaña dentro de la política turística regional. La colaboración con el Ayuntamiento busca reforzar la proyección de un municipio que ha sabido convertir la recuperación patrimonial en motor de desarrollo.

El consistorio ha logrado revertir una situación económica complicada y destinar recursos a conservar un legado que hoy impulsa el crecimiento del pueblo, tanto en población como en actividad turística e industrial. Un modelo que demuestra que proteger la historia también puede generar oportunidades.

Cuando el patrimonio deja de ser un secreto

Mientras las cifras de turismo crecen en la región, la Fuente Grande sigue ahí, silenciosa, bajo Ocaña. Durante siglos fue un espacio cotidiano; después, un lugar olvidado. Ahora, recuperada y reinterpretada, se convierte en símbolo de una región que ha decidido mostrar lo que durante demasiado tiempo permaneció escondido. El agua vuelve a contar su historia. Y esta vez, lo hará ante todos. Del suelo de Ocaña, al cielo de Madrid.

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