Tablas de Daimiel, Ciudad Real

Tablas de Daimiel, Ciudad RealSaber Sabor por La Mancha

El humedal más frágil y fascinante de España lucha por ser el mejor destino natural del país

Las Tablas de Daimiel, finalistas en los premios de National Geographic, encarnan la belleza y la fragilidad del último gran humedal manchego

Hay lugares que no se entienden solo con los ojos. Las Tablas de Daimiel es uno de ellos. Un paisaje que parece quieto, pero que está vivo; un humedal que respira despacio, entre carrizos, aves y pasarelas de madera, y que guarda en silencio una de las historias naturales más complejas y valiosas de España. Hoy, ese enclave único lucha por un reconocimiento nacional: convertirse en el mejor destino natural del país en los Premios de los Lectores de National Geographic.

No es una candidatura cualquiera. Es la de un parque nacional que ha sobrevivido al abandono, a la sequía, a la sobreexplotación del agua y al olvido. Y que, aun así, sigue siendo uno de los ecosistemas más fascinantes y frágiles de Europa.

Un humedal único en Europa

Las Tablas de Daimiel no son un lago, ni una laguna al uso. Son el resultado de un fenómeno casi desaparecido: la inundación natural de la llanura fluvial provocada por el desbordamiento del Guadiana y el Gigüela. Ese encuentro de aguas creó durante siglos un mosaico de vida irrepetible, un paisaje anfibio donde la tierra y el agua se confunden.

Esa singularidad es la que llevó a su declaración como Parque Nacional en 1973, y posteriormente como Reserva de la Biosfera y Humedal de Importancia Internacional (Ramsar). Figuras de protección que reconocen no solo su belleza, sino su valor ecológico a escala global.

Caminar hoy por Las Tablas es recorrer uno de los últimos vestigios de lo que fue la Mancha húmeda, un territorio que durante siglos estuvo marcado por el agua y que hoy depende, más que nunca, de su conservación.

Un refugio para la vida salvaje

Pocas experiencias resultan tan reveladoras como observar el amanecer en Las Tablas. El sonido de las aves rompe el silencio y convierte el parque en un escenario natural en constante movimiento. Más de 200 especies de aves utilizan este humedal como lugar de cría, descanso o paso migratorio.

Ánades, garzas, cigüeñuelas, somormujos o fochas conviven en un ecosistema donde los carrizales, las eneas y las praderas acuáticas sostienen una biodiversidad excepcional. Bajo la superficie, peces, anfibios e invertebrados completan una cadena de vida tan delicada como esencial.

Este equilibrio es precisamente lo que hace de Las Tablas un lugar tan fascinante… y tan vulnerable.

La fragilidad como seña de identidad

Hablar de Las Tablas de Daimiel es también hablar de resistencia. Durante décadas, la sobreexplotación del acuífero de la Mancha Occidental puso al parque al borde del colapso. Hubo años en los que el agua desapareció casi por completo y el riesgo de incendios subterráneos en las turbas hizo saltar todas las alarmas.

Las lluvias recientes han devuelto parte del pulso al humedal, ofreciendo imágenes esperanzadoras que no se veían desde hacía tiempo. Pero los expertos insisten: la recuperación total depende de una gestión responsable del agua y de una mirada a largo plazo.

Esa fragilidad no resta valor al parque; al contrario, lo convierte en un símbolo del desafío ambiental al que se enfrenta España y en un ejemplo de por qué proteger estos espacios es más urgente que nunca.

Una experiencia que va más allá del turismo

Visitar Las Tablas no es consumir naturaleza, es aprender a mirarla. Las pasarelas elevadas permiten adentrarse en el humedal sin alterarlo. Los observatorios ofrecen una forma respetuosa de contemplar la fauna. Y los centros de interpretación ayudan a comprender por qué este lugar importa tanto.

Es un destino para viajeros conscientes, para amantes de la fotografía, de la ornitología o simplemente del silencio. Un espacio donde el ritmo lo marca el agua y no el reloj, y donde cada visita deja una huella emocional más que material.

Un reconocimiento que mira al futuro

La candidatura de Las Tablas de Daimiel como Mejor Destino Natural de España en los Premios de los Lectores de National Geographic no es solo un premio turístico. Es una oportunidad para situar el foco en uno de los paisajes más emblemáticos y amenazados del país.

La votación permanece abierta hasta el domingo 22 de febrero a las 23:59, y cada apoyo cuenta. No solo para alzar a Las Tablas como destino ganador, sino para reforzar el mensaje de que la conservación del agua y de los humedales es una causa colectiva.

Porque en Las Tablas de Daimiel no solo se refleja el cielo de La Mancha. Se refleja, también, el compromiso de un país con su patrimonio natural.

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