Castillo de Galve de Sorbe, Guadalajara

Castillo de Galve de Sorbe, GuadalajaraCastillos de Guadalajara

La fortaleza de Guadalajara que perteneció a la princesa de Éboli se vende por poco más de medio millón

Esta joya histórica, vinculada a la Casa de Alba y a los Mendoza, sale al mercado por 540.000 euros

En lo alto de un cerro, vigilando los montes del norte de Guadalajara como lo hizo hace siglos, el Castillo de Galve de Sorbe vuelve a escribir un capítulo inesperado de su historia: está en venta por 540.000 euros. Sí, menos que un piso en Madrid.

No es una cifra simbólica. Es el precio real por el que esta fortaleza medieval, declarada Bien de Interés Cultural, busca un nuevo propietario. Pero no cualquier comprador. Su actual dueño aspira a algo más ambicioso: encontrar un inversor hotelero capaz de convertir este bastión de piedra en una hospedería con alma.

Una fortaleza nacida en la frontera del Califato

El actual Castillo de Galve de Sorbe, también conocido como castillo de los Zúñiga, se levanta sobre los restos de una antigua fortaleza musulmana que formaba parte de la línea defensiva en la frontera del Califato de Córdoba con el Reino de Castilla.

El nombre de Galve remite, según la tradición histórica, al general Galbi ben Amril, vinculado al califa Abderramán III. Aquella primera construcción defensiva sería transformada tras la conquista cristiana.

En el siglo XIII, la villa pasó a manos de Don Juan Manuel, sobrino de Alfonso X el Sabio, uno de los grandes nombres de la Castilla medieval. Con él comienza la etapa señorial que marcaría el destino del enclave.

Los Zúñiga, los Mendoza y la princesa más enigmática

Sería en el siglo XV cuando la poderosa familia Zúñiga edificó el castillo tal y como hoy lo conocemos. Sus escudos aún pueden verse en varios torreones, testigos mudos de una estirpe que dominó buena parte del territorio.

Un siglo más tarde, la fortaleza pasó a los Mendoza. Entre los nombres ligados a esta saga destaca Ana de Mendoza de la Cerda, la célebre princesa de Éboli, sobrina de Baltasar de la Cerda y Mendoza, primer conde de Galve por concesión de Felipe II.

La historia del castillo se entrelaza así con los grandes linajes de la monarquía hispánica, convirtiéndolo en algo más que un simple edificio defensivo: es un compendio de la política y las intrigas del poder en la Castilla de los siglos XV y XVI.

De la Casa de Alba a la voladura carlista

En el siglo XVIII, tanto el condado como el castillo pasaron a la Casa de Alba. La Guerra de la Independencia no dejó heridas visibles en sus muros, pero la tercera guerra carlista sí marcaría un antes y un después.

En 1873, la fortaleza sufrió una voladura brutal que dañó seriamente su estructura. A partir de entonces comenzó un lento declive. La Casa de Alba terminó cediéndolo al Estado y, en 1973, fue subastado y adquirido por un particular que acometió una rehabilitación parcial.

Hoy se conservan la torre del homenaje, varios torreones, un aljibe, espacios subterráneos y un potente recinto amurallado de 1.265 metros cuadrados y hasta dos metros de espesor. No es una ruina romántica sin remedio, pero sí un gigante herido.

Según la asociación patrimonial Hispania Nostra, el castillo no se encuentra en estado de ruina total, aunque presenta degradación por desprendimientos en los muros exteriores y cierto abandono.

540.000 euros y un proyecto con futuro

El actual propietario ha realizado trabajos de mantenimiento en los últimos años y mantiene abierta la posibilidad de una venta directa o la entrada de un socio operador que impulse su transformación en alojamiento turístico.

La licencia de explotación hotelera, según ha explicado, se encuentra en tramitación muy avanzada. El objetivo no es únicamente vender, sino garantizar un proyecto viable que respete el valor histórico y sentimental de la fortaleza.

Y no es casualidad. Galve de Sorbe se sitúa en un entorno natural privilegiado, ideal para el senderismo y las actividades al aire libre, además de formar parte de la ruta del Románico Rural de Guadalajara. Turismo cultural y naturaleza convergen aquí con fuerza.

¿Un nuevo destino para el turismo rural de Castilla-La Mancha?

En una época en la que el turismo experiencial y los alojamientos con historia ganan protagonismo, la venta del Castillo de Galve de Sorbe abre una pregunta inevitable: ¿Puede convertirse en uno de los grandes referentes del turismo rural en Castilla-La Mancha?

La cifra —540.000 euros más la inversión necesaria para su rehabilitación— sitúa esta operación en el terreno de los proyectos valientes. Pero también en el de las oportunidades únicas.

No todos los días se pone a la venta una fortaleza que ha sobrevivido a califas, reyes, guerras y linajes nobiliarios.

Ahora, ocho siglos después de sus primeras piedras cristianas, el castillo vuelve a estar en una frontera. No ya entre reinos, sino entre el pasado y el futuro.

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