Agua del grifo
El agua que beben más de 300 pueblos de Castilla-La Mancha preocupa por sus efectos en la salud
Greenpeace alerta de niveles elevados de nitratos en cientos de municipios y pide reducir el límite legal para proteger la salud
La preocupación por el agua que se consume en Castilla-La Mancha vuelve a situarse en el centro del debate. Greenpeace ha lanzado una advertencia clara: hasta 309 municipios de la región registran niveles de nitratos que, según la comunidad científica, deberían considerarse preocupantes para la salud.
En un comunicado reciente, la organización ecologista subraya la necesidad de poner el foco en la calidad del agua en España y, especialmente, en Castilla-La Mancha, donde el problema no deja de crecer. Según sus datos, cada vez son más las localidades que superan los límites legales actuales de nitratos en el agua de consumo.
Un límite legal que la ciencia considera insuficiente
El origen de esta alerta se encuentra en un estudio internacional impulsado por el Ministerio de Medio Ambiente de Dinamarca. Este trabajo revisa numerosas evidencias científicas sobre el impacto de los nitratos en el organismo humano y llega a una conclusión contundente: incluso en concentraciones por debajo de los límites legales actuales, estos compuestos pueden suponer un riesgo para la salud.
Por ello, los expertos recomiendan reducir drásticamente el umbral permitido, fijándolo en 6 miligramos por litro, una cifra muy inferior a la vigente en la actualidad.
Hoy por hoy, el límite legal se sitúa en 50 miligramos por litro, establecido hace décadas con el objetivo principal de prevenir la metahemoglobinemia aguda en lactantes, una afección que dificulta el transporte de oxígeno en la sangre.
Castilla-La Mancha, en el punto de mira
Si se toma como referencia ese nuevo umbral científico más estricto, la situación en Castilla-La Mancha resulta especialmente llamativa. Greenpeace señala que el 57,33% de los municipios analizados —un total de 309 localidades— superarían ese límite de 6 miligramos por litro.
Los datos oficiales también reflejan problemas en el suministro. Según el Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo (Sinac), dependiente del Ministerio de Sanidad, en 34 municipios de la región el agua del grifo no fue apta para el consumo en algún momento de 2024.
La organización insiste en que no se trata de un fenómeno aislado, sino de una tendencia al alza que exige medidas urgentes. El aumento de municipios afectados pone de manifiesto, a su juicio, la necesidad de revisar tanto la normativa vigente como las políticas de control y prevención.
Con este aviso, Greenpeace busca abrir un debate sobre la seguridad del agua que llega a los hogares y la necesidad de adaptar los estándares legales a los avances científicos más recientes.