Planta de biogás de Belinchón
La falsa transición ecológica con la que el Gobierno de Castilla-La Mancha amenaza el futuro de sus pueblos
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, ha protagonizado un nuevo y desafortunado episodio en defensa de las macroplantas de biogás, justo antes de la protesta que acontecerá el sábado en Toledo, con colectivos de toda la región, que rechazan este falso mesías de prosperidad
En el debate político y la crítica del mismo, a veces resulta complicado evitar relatos populistas. Los propios protagonistas del juego de sillones y parlamentos, que no van a ninguna parte, utilizan este populismo para crear 'eslóganes' fáciles de memorizar, que sus posibles votantes puedan repetir sin exigir un mínimo raciocinio. La exigencia es tan mínima que los políticos se erigen en mayor protagonismo que la propia política y cuando se habla más del mensajero que del mensaje, el problema es más que evidente.
A Mercedes Gómez, consejera de Desarrollo Sostenible, se le ha encomendado una misión que le ha sobrepasado. Castilla-La Mancha quiere exponerse al mundo como la meca de las macroplantas de biogás y para ello ha esgrimido armas enmascaradas en relatos insostenibles. Este biogás resulta ser el único futuro posible para los pueblos de Castilla-La Mancha. Ese modelo de negocio que no quiere nadie y que promete una prosperidad, que curiosamente se regala a esos mismos puntos desconocidos del mapa a los que no han mirado nunca.
Bajo el disfraz de la mal llamada transición ecológica, los mismos que hacen campaña de lucha contra la despoblación condenan a los pueblos a la desaparición. Mercedes Gómez vendió el biogás como una oportunidad para los pueblos, pero ya no mantiene el argumento de la prosperidad del medio rural y se ciñe a pronunciar una excusa tras otra. Pensará que en los pueblos las cabezas solo visten boina y las bocas juegan con 'palillos', pero se equivoca. Los pueblos se han alzado contra el modelo, tienen voz y así lo están demostrando en esta incesante lucha contra la imposición de un negocio que va a enriquecer a unos pocos a costa del mal ajeno.
Este sábado, Toledo va a recibir al grupo regional de Plataformas Ciudadanas Stop Biometano para «visibilizar el rechazo social masivo» al Plan de Biometanización, que por el momento cuenta con más de 70 proyectos en diferentes fases de tramitación. Al profundo saco de declaraciones desafortunadas de Mercedes Gómez hay que sumar la más reciente: «¿Qué piensan hacer con sus alpechines, sus vinazas, con los estiércoles ganaderos, con los restos de podas y con los lodos de depuradora?». Máximo Florín es profesor de Tecnologías del Medio Ambiente en la Universidad de Castilla-La Mancha y contesta a la pregunta de la consejera.
Respuestas al desconocimiento
La consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez
Mercedes Gómez ha sumado una nueva línea al relato de imposición del biogás. Si los pueblos se han levantado contra la llegada en masa de miles de toneladas de purines y gallinaza, ahora casi llega al punto de culpar a los municipios señalando como un problema de residuos la presencia de restos de poda, vinazas o alpechines.
La consejera asegura que sin un proceso de biometanización «los llevarán a los vertederos y en los vertederos tendremos lixiviados, tendremos contaminaciones de los acuíferos y por lo tanto tendremos un grave problema en toda la región». En primer lugar, la consejera de Desarrollo Sostenible no es capaz de distinguir la materia de los residuos y cataloga de lo segundo a algunas materias que no lo son. Además, existen alternativas que demuestran científicamente el absurdo de la biometanización para su gestión.
En cuanto a los lixiviados que menciona la consejera, Máximo Florín expone que «aunque acaben en vertederos, no tienen por qué generar ningún problema en absoluto. No manipule, mienta ni diga medias verdades, porque la tecnología de vertederos tiene este problema resuelto desde hace décadas, siempre y cuando su consejería cumpla y haga cumplir las leyes y normativas vigentes».
En cuanto a las alternativas, el profesor universitario de Tecnologías del Medio Ambiente explica que las hay «abundantes y variadas». Además, asegura que cualquiera de ellas es más recomendable en materia ecológica que la biometanización. «Ciñéndonos nada más a vinazas, alpechines y alperujos hay unos pocos centenares de trabajos científico-técnicos, que sólo tienen en común esa no prioridad de la biometanización», concluye Máximo Florín.
Tobarra sin depuradora ni ganadería, pero con biogás
La consejera también alega el problema de los lodos de depuradora. No hay que hilar demasiado fino. Tobarra (Albacete) cuenta con cuatro proyectos de macroplantas de biogás y no tiene depuradora en pleno 2026. Un pueblo que está pagando sanciones anuales desde hace décadas por no depurar sus aguas tiene en tramitación cuatro plantas, que van a recibir miles de toneladas anuales de purines y gallinaza.
Mercedes Gómez expone la presencia de actividad ganadera como motivo para imponer macroplantas. El último inventario de residuos que hizo la Junta en 2022 ni siquiera muestra datos de Tobarra. Llama la atención que un pueblo que va a recibir cuatro macroplantas para la gestión de residuos ganaderos no aparezca en un informe de residuos. La presencia ganadera es mínima y no sostiene la imposición del biogás de ninguna manera.
El portavoz de Stop Ganadería Industrial, Antonio Jorge San Vicente, explica que «el Plan Regional contempla que los residuos pueden proceder de cualquier lugar dentro de la comunidad e incluso hasta 15 kilómetros fuera de ella. En el caso de Campos del Paraíso (Cuenca) se generan 5.000 toneladas de residuos anuales y ninguno de porcino, y la planta prevé 90.000 toneladas de purines, o sea, de 40.000 cerdos, y se han descubierto dos solicitudes más de compatibilidad».
De vuelta a los lodos de EDAR, Máximo Florín explica a Mercedes Gómez que «son el tipo de residuo más susceptible de contener altas concentraciones de metales pesados y, por lo tanto, sus digestatos no se pueden usar como enmiendas orgánicas de suelos agrícolas, ni solos ni mezclados con otros residuos. Esos digestatos, inevitablemente, tienen que acabar en vertederos».
La prosperidad se exhibe y el biogás se esconde
Planta de biogás de Belinchón
Con todo este ruido, la imposición de macroplantas de biogás en los pueblos de la España vaciada, parece no haber cumplido con la riqueza salvadora del futuro. Los proyectos llegan por la puerta de atrás de los ayuntamientos, se firman sin elevar la voz y se destapan meses después cuando quizá ya es demasiado tarde. Un modelo de prosperidad se exhibe y no se esconde con documentos censurados en la página web de Expedientes de Evaluación Ambiental de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Castilla-La Mancha ha abrazado al lobby biometanero. Saben que ninguna de estas macroplantas preparadas para acoger miles de toneladas de residuos se traducen en futuro para los pueblos. El dinero se quedará muy lejos de estas zonas de castigo. La hemeroteca señala a la consejera.
Desde los primeros pasos de este Plan Regional de Biometanización y su Plan Estratégico, Mercedes Gómez ha insistido en que está desarrollado por los técnicos de su propio departamento, pero tuvieron un desliz. En una de las páginas del Documento Inicial Estratégico del Plan Regional de Biometanización 2024-2030 en Castilla-La Mancha, se les 'coló' el logo de la empresa BIOVIC, que tiene un evidente interés de negocio en el sector.
Un informe de evaluación medioambiental desarrollado por una empresa que tiene al biogás como modelo de negocio. Así gestiona el Gobierno de Castilla-La Mancha y la Consejería de Desarrollo Sostenible el futuro de sus pueblos. Este sábado se escuchará la voz unida de los diversos colectivos en contra de los proyectos. Preguntándose qué hay realmente detrás de las pretensiones de la Junta, manifestándose desde las 17 horas en la plaza de Zocodover de Toledo.