Gold nuggets on a brass plate and on palm. Imitation gold nuggets.

OroVALENTYN_VOLKOV

La fiebre del oro llega a los Montes de Toledo y pone en alerta a una joya natural de Castilla-La Mancha

La Junta someterá a evaluación ambiental ordinaria el proyecto minero ‘Cabrahigos’, que busca oro en una zona de alto valor ecológico próxima a Cabañeros

La fiebre del oro ha vuelto a Castilla-La Mancha. Pero no lo hace entre leyendas de fortuna ni viejos relatos de buscadores, sino entre expedientes administrativos, cuadrículas mineras y una pregunta que empieza a resonar en los Montes de Toledo: qué impacto puede tener explorar el subsuelo en uno de los territorios naturales más valiosos de la región.

La Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha ha decidido someter a evaluación de impacto ambiental ordinaria el proyecto de investigación minera ‘Cabrahigos’, promovido por Oroberia S.L.U. para estudiar la posible presencia de oro y otros minerales en este enclave serrano.

El permiso afecta a unas 7.000 hectáreas repartidas entre Navas de Estena y Retuerta del Bullaque, en Ciudad Real, y San Pablo de los Montes, Hontanar y Menasalbas, en Toledo. No se trata todavía de una mina ni de una autorización para explotar oro, sino de una fase previa de investigación. Sin embargo, la propia Administración considera que el proyecto puede tener efectos significativos sobre el medio ambiente y exige un análisis más profundo antes de continuar.

Una zona sensible junto a Cabañeros

El proyecto contempla una primera fase de estudio documental, trabajos de reconocimiento geológico sobre el terreno, toma de muestras y una campaña de prospección geoquímica de suelos. La parte más avanzada incluye diez sondeos con profundidades previstas de entre 350 y 400 metros.

Es precisamente este punto el que ha encendido las alertas de los ecologistas, ya que la investigación minera, aunque no equivalga a una explotación, puede implicar maquinaria, accesos, presencia sobre el terreno y afecciones localizadas sobre vegetación, fauna o cauces.

La Junta destaca que el ámbito afectado presenta una elevada sensibilidad ambiental. Parte de la superficie se encuentra dentro de la Red Natura 2000, en la ZEC-ZEPA Montes de Toledo, y coincide con hábitats de especial protección vinculados al encinar, el alcornocal, el melojar y el matorral mediterráneo.

Además, la zona se superpone con áreas importantes para especies amenazadas como el águila imperial ibérica, el águila perdicera, la cigüeña negra, el lince ibérico y el buitre negro. A ello se suma la presencia de numerosos cauces, otro de los elementos que deberán analizarse durante la evaluación ambiental.

Casi 14.000 hectáreas bajo la lupa

‘Cabrahigos’ no es el único expediente que ha puesto el foco en esta parte de Castilla-La Mancha. En los últimos meses también ha trascendido otro permiso de investigación, denominado ‘Patagallina’, solicitado igualmente por Oroberia S.L.U. para buscar oro en una zona próxima de los Montes de Toledo.

Si ‘Cabrahigos’ abarca 234 cuadrículas mineras, ‘Patagallina’ suma 236. En conjunto, ambos permisos alcanzan 470 cuadrículas y se aproximan a las 14.000 hectáreas entre Toledo y Ciudad Real.

‘Patagallina’ afecta a San Pablo de los Montes y Las Ventas con Peña Aguilera, en Toledo, además de Retuerta del Bullaque, en Ciudad Real. Ambos expedientes dibujan así un amplio corredor serrano en un entorno cercano al Parque Nacional de Cabañeros, uno de los grandes referentes naturales de Castilla-La Mancha.

La evaluación ambiental ordinaria no paraliza de forma definitiva el proyecto, pero sí lo somete a un examen más exigente. Ahora deberán estudiarse con detalle los posibles efectos de los sondeos, las alternativas, las medidas de protección y la restauración del terreno.

Antes de saber si hay oro bajo los Montes de Toledo, la Administración tendrá que responder a una cuestión mucho más urgente: si explorar ese territorio puede hacerse sin comprometer una de las joyas naturales de Castilla-La Mancha.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas