Urgencias Hospital Universitario de Toledo
El Hospital de Toledo, al borde del colapso: 72 pacientes esperan cama en Urgencias
CSIF denuncia que 72 pacientes permanecen pendientes de ingreso, cinco de ellos desde hace cuatro días, mientras dos plantas hospitalarias continúan cerradas
El Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Toledo vuelve a situarse en el centro de la preocupación sanitaria. La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) denuncia una situación «límite» en el centro hospitalario, donde actualmente hay 72 pacientes pendientes de ingreso, cinco de ellos acumulando ya cuatro días de espera para poder acceder a una cama.
La organización sindical considera especialmente grave que esta presión asistencial coincida con el cierre de dos plantas hospitalarias, lo que supone, según CSIF, alrededor de 80 camas menos disponibles. Una decisión que, a juicio del sindicato, resulta «incomprensible» en un momento en el que no existe un Plan de Contingencia específico para afrontar el incremento de la demanda durante el verano.
CSIF advierte de que esta situación no solo desborda a los profesionales sanitarios, sino que compromete la calidad de la atención y golpea directamente la dignidad de los pacientes. El sindicato pone el foco especialmente en las personas mayores y en pacientes geriátricos con patologías complejas, que pueden sufrir desorientación, ansiedad y un deterioro añadido al permanecer durante días en un espacio concebido para una atención temporal, no para hospitalizaciones prolongadas.
Según denuncia la central sindical, muchos pacientes permanecen en camillas sin posibilidad de sentarse en un sillón por falta de espacio. A ello se suma la escasez de aseos disponibles, ya que, según CSIF, solo hay dos para todos los pacientes, sin posibilidad de ducharse ni realizar adecuadamente las labores básicas de higiene.
El sindicato sostiene que la saturación de Urgencias responde a un problema estructural que los profesionales llevan años denunciando. Asegura que la demanda asistencial ha aumentado de forma constante sin que se hayan reforzado de manera suficiente las plantillas ni los recursos del servicio.
CSIF alerta también de que la falta de camas bloquea la actividad del hospital, incrementa los tiempos de espera, dificulta el trabajo diario de los profesionales y genera un clima de tensión permanente que afecta tanto a pacientes como a trabajadores. Además, recuerda que la presión asistencial no disminuye necesariamente durante el verano, ya que las altas temperaturas pueden agravar determinadas patologías, especialmente en personas de edad avanzada.
Por todo ello, la central sindical reclama la apertura inmediata de las camas cerradas, la activación urgente de un Plan de Contingencia para el periodo estival, el refuerzo de las plantillas y una intervención decidida por parte del Sescam.
CSIF recuerda que estos episodios de saturación son frecuentes y que la semana pasada ya se alcanzaron los 70 pacientes pendientes de ingreso, diez de ellos con demoras superiores a las 48 horas. Además, denuncia el incumplimiento del Decreto 45/2019, que fija en doce horas el tiempo máximo para ocupar una cama desde la solicitud administrativa de ingreso.