Torreón de Alvar Fáñez
Guadalajara y la memoria histórica medieval: experiencia inmersiva 3D en las torres del Alamín y Alvar Fáñez
El pasado cobra vida en los torreones testigos de la antigua muralla con recreaciones en tres dimensiones, inteligencia artificial y espacios interactivos dirigidos a la riqueza histórica del patrimonio de la ciudad
La actual Castilla-La Mancha acogió el gran período de cambio de fronteras durante la Reconquista. La toma de ciudades como Toledo y Guadalajara en 1085 con el rey Alfonso VI «el Bravo» asentó las bases para sostener la línea cristiana. Desde entonces, pasarían décadas hasta que Alfonso VIII se hiciera con Cuenca (1177) y más de un siglo para la decisiva victoria en las Navas de Tolosa (1212).
Más allá de la realeza que guio a los ejércitos cristianos, la historia recuerda nombres indispensables para el triunfo de la Reconquista. El Cid Campeador, Rodrigo Díaz de Vivar es el más conocido por todos. A su lado se mantuvo con lealtad Alvar Fáñez, que bajo las órdenes de Alfonso VI cumplió un papel clave para defender los territorios liberados entre Toledo, Guadalajara y parte de la actual provincia de Cuenca.
En la ciudad de Guadalajara se mantiene su nombre ligado a uno de los torreones de la muralla. Aunque la leyenda cuenta que por su puerta entró el mismo Alvar Fáñez para recuperarla de manos musulmanas, la realidad cuenta que la torre se construyó tres siglos más tarde. Su nombre rinde merecido homenaje a su entrada en Guadalajara, así como a la poco glorificada tarea de defensa fronteriza, esencial para el triunfo cristiano.
Otra de las torres testigo de aquella antigua muralla recibe el nombre del barranco del Alamín, que al norte de la ciudad sirvió como línea defensiva natural. Los torreones de Alvar Fáñez y el Alamín dejaron de ser meros testigos del pasado, para modernizar sus entrañas en un interesante proyecto de recreaciones 3D, proyecciones audiovisuales y espacios interactivos que pretenden acercar la historia medieval de Guadalajara a sus visitantes.
Invertir en memoria histórica
Estatua de Álvar Fáñez
La musealización de los torreones de Alvar Fáñez y el Alamín ha sido presentada por el concejal de Turismo, Víctor Morejón. La intervención se incluye dentro de el Plan de Sostenibilidad Turística en Destino (PSTD), financiada íntegramente con fondos europeos Next Generation con una inversión de 196.000 euros.
Eso sí, cada torreón cumplirá una misión concreta. El Torreón del Alamín se convierte en un centro de interpretación de las murallas y de la Guadalajara medieval, con recreaciones de la ciudad amurallada realizadas mediante modelado 3D e inteligencia artificial, además de contenidos dedicados a las principales leyendas locales y espacios interactivos dirigidos al público familiar.
Por su parte, el Torreón de Alvar Fáñez pasa a funcionar como centro de recepción de visitantes e información turística, con un recorrido sobre la evolución histórica de este enclave y un audiovisual que recrea la conquista de Guadalajara por Alvar Fáñez de Minaya.
«Redescubrir» el patrimonio medieval
Presentación de la musealización de los torreones
Guadalajara no puede obviar su pasado medieval ni mucho menos la grandeza de aquellos que la recuperaron del dominio de Al-Andalus. Por ello, para educar dentro del pasado, estos espacios defensivos ahora tornan en museos vivos con recreaciones en tres dimensiones, inteligencia artificial, audiovisuales y espacios interactivos para acercar el patrimonio medieval de la ciudad a vecinos y visitantes mediante una experiencia inmersiva.
Morejón ha destacado que la actuación ha permitido renovar ambos espacios «conservando su esencia y su función defensiva original», al tiempo que ha defendido que la tecnología permitirá «redescubrir» el patrimonio medieval de la ciudad y hacerlo más atractivo para familias y visitantes.
Los dos torreones se integran en el programa municipal Guadalajara Abierta y abrirán de viernes a domingo y festivos de 10.30 a 14 horas y de 17.00 a 19.00 horas.
La entrada tendrá un precio de un euro y será gratuita para menores de 12 años, estudiantes y profesores que acrediten su condición.