El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page
Page acusa a Pedro Sánchez de vender la igualdad de los españoles al independentismo
El presidente castellanomanchego reclama una Conferencia de Presidentes y pide aprobar antes los Presupuestos para que la igualdad no se negocie con los independentistas
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, reclama al Gobierno de Pedro Sánchez la convocatoria de una Conferencia de Presidentes para abordar el nuevo modelo de financiación autonómica «antes de avanzar» en una propuesta que, a su juicio, es «el resultado del chantaje de los independentistas».
García-Page defiende que la reunión entre presidentes autonómicos debe celebrarse «por respeto a las autonomías» y para que todos puedan debatir el modelo «a la cara».
El jefe del Ejecutivo castellanomanchego pide «un diálogo de verdad para poder hablar en serio» y advierte de que «no puede ser» que todas las comunidades autónomas estén en contra de la propuesta «menos justamente aquellos que lo que quieren son privilegios para sí mismos».
«Se quiere pisotear el principio de igualdad»
Page es especialmente duro con el planteamiento del Gobierno central y lamenta que, desde posiciones que se presentan como progresistas, se pueda defender un modelo que, según ha dicho, rompe la igualdad entre españoles.
«Eso es tan evidente, es tan de libro, es tan de perogrullo que sonroja decirlo», señala el presidente regional, que reconoce que le «duele especialmente» que desde «presuntos planteamientos progresistas se quiera pisotear más que nunca el principio de igualdad».
En este sentido, deja claro que Castilla-La Mancha solo aceptará un modelo de financiación autonómica que esté «pensado para la igualdad» y que impida «todo tipo de privilegios».
Primero los Presupuestos
García-Page también exige que se aprueben primero los Presupuestos Generales del Estado y que, después, se aborde la financiación autonómica. El objetivo, según explica, es evitar que los servicios públicos acaben condicionados por la negociación política con los independentistas.
«Me importa que no se avance más en el atropello a la igualdad que significa esta propuesta si no hay un presupuesto general del Estado aprobado», afirma.
Page insiste en que primero deben ir las cuentas públicas «para que sepamos realmente si estamos hablando de verdad o de broma, si estamos hablando de algo serio o de fuegos de artificio».
El presidente castellanomanchego advierte de que, si no se separan ambas negociaciones, «lo que va a terminar pensando todo el mundo en España es que la igualdad de todos se somete al mercado para intentar sacar unos presupuestos».
Un retraso de doce años
García-Page califica de «insulto a las comunidades autónomas» el retraso de doce años en la renovación del modelo de financiación autonómica. Sin embargo, subraya que la solución no puede pasar por un sistema que conceda ventajas a unos territorios frente a otros.
Para el presidente regional, la financiación debe servir para garantizar servicios como la sanidad y la educación en igualdad de condiciones, no para convertirse en moneda de cambio en una negociación política.
Defensa y servicios públicos
Durante su intervención, Page también se ha referido al gasto en defensa y ha pedido «no caer en la trampa del negocio de las armas de Trump». Ha reconocido que hay que invertir en seguridad porque «la inseguridad es mucho más cara», pero ha advertido de que el objetivo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, es que el gasto armamentístico se realice en empresas estadounidenses.
Por ello, ha defendido proteger los grandes servicios públicos y evitar que debates como el de la defensa acaben debilitando la financiación de la sanidad, la educación o la atención social.