CaracaCultura de Castilla-La Mancha

La ciudad romana perdida bajo Guadalajara abre sus entrañas después de casi 2.000 años enterrada

La décima campaña de excavaciones tratará de desvelar cómo eran el foro, las termas y la vida cotidiana en la antigua Caraca

Durante siglos permaneció sepultada bajo un cerro de la Alcarria, convertida en una ciudad sin calles visibles, sin vecinos y casi sin nombre. Ahora, Caraca vuelve a desafiar al tiempo. La décima campaña consecutiva de excavaciones arqueológicas comenzaba este lunes, 10 de agosto, en Driebes (Guadalajara) con un objetivo ambicioso: penetrar en el corazón de aquella ciudad romana y reconstruir cómo se vivía alrededor de sus dos grandes centros públicos, el foro y las termas.

Los arqueólogos regresan al Cerro de la Virgen de la Muela para profundizar en las distintas fases constructivas y en la estratigrafía del enclave. No se trata únicamente de encontrar muros, cerámicas o monedas, sino de comprender cómo nació, creció y terminó desdibujándose una ciudad que alcanzó su momento de mayor esplendor entre los siglos I y II después de Cristo.

El foro será uno de los grandes protagonistas. Allí se concentraban la política, el comercio, la religión y buena parte de la vida social. Era, en sentido literal y simbólico, el corazón de Caraca. Junto a él, las termas públicas permiten asomarse a la cotidianeidad de sus habitantes y al grado de desarrollo alcanzado por una urbe que dispuso incluso de un sofisticado sistema de abastecimiento de agua.

Una ciudad de ocho hectáreas bajo la tierra

Las investigaciones realizadas desde 2016 han permitido dibujar una ciudad mucho más compleja de lo que podía imaginarse cuando comenzaron los trabajos. En su etapa altoimperial, Caraca ocupó alrededor de ocho hectáreas y estuvo organizada en 27 manzanas. Los arqueólogos han identificado el foro, las termas, viviendas y las dos grandes vías que ordenaban cualquier ciudad romana: el cardo y el decumano.

A ello se sumaba un acueducto de aproximadamente tres kilómetros, construido en el siglo I después de Cristo para transportar agua desde el manantial de Lucos. Su existencia demuestra que Caraca no fue un asentamiento menor, sino una auténtica ciudad dotada de las principales infraestructuras urbanas de Roma. Estaba además situada en un punto estratégico de la calzada que comunicaba Complutum —la actual Alcalá de Henares— con Cartago Nova, pasando por Segóbriga. El Ministerio de Agricultura la considera la primera ciudad romana de la provincia de Guadalajara cuya existencia ha podido acreditarse de forma fehaciente.

La nueva campaña estudiará también cómo se articulaba la trama urbana y de qué manera se relacionaban los barrios residenciales con los grandes espacios públicos. Cada muro puede aportar una pista sobre el tránsito entre la antigua población carpetana y la posterior ciudad romana, pero también sobre su decadencia, iniciada a partir de mediados del siglo II.

De Sertorio al Tesoro de Driebes

La historia de Caraca, sin embargo, comenzó mucho antes de Roma. El cerro estuvo frecuentado desde la Prehistoria y llegó a albergar un importante oppidum carpetano levantado sobre los vados del Tajo. Las fuentes antiguas mencionan a los caracitanos y Plutarco relató la conquista de la ciudad por el general romano Sertorio en el año 77 antes de Cristo.

El nombre del enclave quedó también unido al célebre Tesoro de Driebes, descubierto accidentalmente en 1945 durante las obras del canal de Estremera. El conjunto, enterrado por los carpetanos a finales del siglo III antes de Cristo, está formado por 1.480 piezas de plata que suman 13,8 kilos y actualmente se conserva en el Museo Arqueológico Nacional.

La campaña llega, además, después de uno de los descubrimientos más llamativos de los últimos años: los fragmentos de una esfinge romana hallados en 2025. La escultura, que conservaba parte del cuerpo, las patas y un ala, pudo formar parte de un monumento funerario y apareció en un sector con niveles romanos y una posterior necrópolis visigoda.

Un pueblo movilizado para salvar Caraca

Los trabajos comienzan en un momento decisivo. El Ayuntamiento de Driebes ha adquirido mediante expropiación los terrenos donde se encuentran algunos de los edificios más relevantes, una operación respaldada por la Diputación de Guadalajara y por la campaña de micromecenazgo «Salvemos la ciudad romana de Caraca».

La nueva campaña de excavaciones arqueológicas en la ciudad romana de CaracaAYUNTAMIENTO

La iniciativa recaudó 85.624 euros, casi tres veces el objetivo mínimo fijado, con el propósito de garantizar que los terrenos pasaran a manos públicas y pudieran seguir siendo investigados y protegidos. La movilización permitió asegurar el futuro de un yacimiento declarado Bien de Interés Cultural en 2024.

La décima campaña contará con un amplio equipo interdisciplinar de arqueólogos, restauradores, geólogos y especialistas procedentes de universidades, museos y organismos científicos. Todos tratarán de responder a una pregunta que lleva dos mil años enterrada: cómo era realmente la vida en Caraca.

El público podrá contemplar los avances el martes 25 de agosto, cuando el yacimiento celebre una jornada de puertas abiertas con visitas guiadas a las 10.30 y a las 19.00 horas. El acceso será libre y gratuito. Durante unas horas, la ciudad perdida volverá a recibir visitantes por sus antiguos caminos.