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Saltan las alarmas en el pistacho de Castilla-La Mancha por contratos que podrían «suponer un fraude de ley»

Asaja pide a los agricultores que no entreguen la cosecha sin conocer el precio y las garantías de cobro y anuncia que trasladará cualquier indicio de irregularidad a la AICA

El sector del pistacho de Castilla-La Mancha encara el comienzo de la cosecha con una seria advertencia sobre algunas de las condiciones que se están ofreciendo a los agricultores. La Sectorial Regional del Pistacho de Asaja ha alertado de la aparición de contratos que podrían tratar de eludir las obligaciones de la Ley de la Cadena Alimentaria.

La organización agraria ha puesto el foco en determinadas fórmulas de «colaboración industrial» que se estarían planteando en lugar de contratos claros de compraventa. Asaja teme que estas modalidades generen dudas sobre la verdadera naturaleza de las operaciones y dejen al productor en una situación de indefensión.

«No queremos fórmulas contractuales que puedan utilizarse para eludir las obligaciones establecidas por la Ley de la Cadena o que puedan suponer un fraude de ley», ha advertido la organización.

Incertidumbre sobre los pagos

La Sectorial ha pedido a los agricultores que no se precipiten antes de entregar una producción cuyo valor económico puede ser muy elevado. Les recomienda comprobar quién compra el pistacho, en qué condiciones lo hace, cuándo se producirá el pago y qué garantías ofrece la empresa.

Asaja Castilla-La Mancha asegura que permanecerá vigilante ante cualquier posible práctica abusiva o incumplimiento de la normativa. Si detecta indicios de irregularidad, los pondrá en conocimiento de la Agencia de Información y Control Alimentarios para que actúe dentro de sus competencias.

Además, reclama un aumento de las inspecciones y de las sanciones para quienes incumplan la Ley de la Cadena Alimentaria. A su juicio, su aplicación debe representar una protección efectiva para los productores y no quedarse en una «mera declaración de intenciones».

La batalla por el precio

La organización defiende la compra del pistacho en verde como el modelo que proporciona mayor transparencia. Esta fórmula permite que el agricultor conozca desde el principio el precio de venta y evita que la cantidad final dependa de las mermas o del rendimiento calculado posteriormente por la industria.

También propone que las lonjas comiencen a publicar cotizaciones del pistacho en verde para ofrecer a los productores una referencia clara con la que negociar.

Asaja ha mostrado igualmente su preocupación por las primeras ofertas conocidas para esta campaña y por la presión que, según denuncia, estarían ejerciendo algunas procesadoras para mantener los precios del pasado año.

La organización considera que esa contención no está justificada porque el mercado internacional presenta una tendencia al alza, impulsada por la reducción de la cosecha en algunos de los grandes países productores. A ello se suma el importante incremento de los costes soportados por los agricultores.

Una cosecha adelantada

La campaña comenzará antes que en ejercicios anteriores. Las variedades más tempranas se recogerán en apenas unos días y Asaja calcula que la recolección se habrá generalizado aproximadamente dentro de diez jornadas.

Las previsiones apuntan a una cosecha media. Frente a los temores sobre la capacidad para absorber toda la producción, la Sectorial sostiene que las procesadoras de Castilla-La Mancha disponen este año de instalaciones suficientes gracias a las inversiones realizadas durante los últimos ejercicios.

Asaja ha pedido finalmente que se reconozca el valor diferencial del pistacho español por su frescura, proximidad y cumplimiento de las exigencias europeas de producción y seguridad alimentaria. «El pistacho español no es de stock, es de temporada», ha reivindicado la organización agraria.