Laguna de Tirez, Villacañas, Toledo

Laguna de Tirez, Villacañas, ToledoÁreas protegidas Castilla-La Mancha

La insólita laguna de Toledo que puede ayudar a descubrir si hubo vida en Marte

Científicos siguieron durante 25 años la desecación de Tirez, en Villacañas, para conocer qué rastros pudieron dejar los microorganismos de los antiguos lagos marcianos

Para buscar señales de vida en Marte no siempre es necesario abandonar la Tierra. En plena provincia de Toledo existe una laguna cuyo paisaje y evolución ofrecen a los científicos una oportunidad excepcional para comprender lo que pudo suceder en el planeta rojo hace miles de millones de años.

Se trata de la laguna de Tirez, situada en el término municipal de Villacañas. Este humedal hipersalino fue observado durante aproximadamente 25 años mientras alternaba periodos con agua y etapas de sequedad hasta alcanzar su desecación completa en 2015. Su transformación permitió estudiar en tiempo real un proceso parecido al que experimentaron los antiguos lagos marcianos.

La investigación fue publicada en la revista científica Scientific Reports por un equipo encabezado por el investigador Alberto González Fairén. El trabajo presenta Tirez como un «análogo temporal» de la transición sufrida por Marte cuando perdió buena parte del agua que cubría su superficie y se convirtió en el territorio árido que conocemos actualmente.

Un pequeño Marte en Toledo

Tirez es una laguna temporal, somera y de fondo prácticamente plano que ocupa alrededor de 62 hectáreas. No recibe directamente el agua de ningún río, sino que depende de las precipitaciones y de las escorrentías que arrastran las sales presentes en el terreno.

Cuando contiene agua, su concentración salina alcanza niveles extremos. Durante los periodos secos, la evaporación deja al descubierto una extensa costra blanquecina que transforma el paraje en un paisaje de apariencia extraterrestre.

Pero el verdadero tesoro de Tirez no está únicamente en su aspecto. Los científicos analizaron muestras recogidas en 2002, cuando la laguna todavía conservaba un ecosistema activo, y regresaron en 2021 para estudiar los sedimentos después de su desecación.

La comparación permitió reconstruir cómo fueron cambiando las comunidades de microorganismos a medida que aumentaba la salinidad y desaparecía el agua. En sus últimas etapas, la laguna albergó organismos capaces de sobrevivir en unas condiciones extremas, semejantes a las que pudieron darse en determinados momentos de la historia marciana.

Las huellas que deja la vida

Una de las grandes preguntas de la exploración espacial es si Marte albergó vida cuando todavía tenía agua líquida. El estudio de Tirez sugiere que la desaparición de un lago no elimina necesariamente todos los rastros de los organismos que vivieron en él.

Los investigadores comprobaron que determinados compuestos, especialmente algunos lípidos, pueden conservarse en los sedimentos mucho después de desaparecer el agua. Estas moléculas funcionan como biomarcadores, es decir, como señales químicas capaces de revelar que en ese lugar existió actividad biológica.

El hallazgo resulta especialmente relevante para orientar las futuras investigaciones sobre Marte. Si alguna vez hubo microorganismos en sus lagos, sus restos podrían continuar atrapados en las capas salinas y sedimentarias del planeta.

Un laboratorio natural único

La laguna toledana permite estudiar en apenas unas décadas una transformación que en Marte necesitó millones de años. Por eso, los científicos consideran que Tirez constituye un laboratorio natural privilegiado para decidir dónde y cómo buscar posibles indicios de vida marciana.

Este espacio forma parte del complejo lagunar de Villacañas y está protegido por su singularidad geológica y biológica. Bajo su apariencia de humedal desecado se esconde así una inesperada conexión entre Castilla-La Mancha y uno de los mayores misterios de la humanidad: saber si alguna vez estuvimos solos en el universo.

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