Vuelta al cole
Page exige un pacto educativo tras el desastre de PISA: «Sobran política, muros y populismo barato»
El presidente de Castilla-La Mancha reclama una estrategia educativa para las próximas décadas y advierte de las consecuencias del «caos político» y el bloqueo en España
El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado un Pacto de Estado por la Educación después de conocerse los resultados del informe PISA de la OCDE. El dirigente socialista considera imprescindible apartar las aulas de la confrontación partidista y diseñar una estrategia que pueda mantenerse durante décadas.
«Hoy toda España está hablando del desastre que significa el informe PISA. Lo que le sobra a la educación es mucha política y le falta pacto», ha sentenciado.
Page ha advertido de que las políticas educativas no pueden cambiar cada vez que se produce una alternancia en el Gobierno. A su juicio, España necesita fijar unos objetivos comunes y mantenerlos a largo plazo para que sus resultados puedan apreciarse dentro de una década.
«No puede ser que cada gobierno que entre quiera cambiar la estrategia», ha señalado antes de rechazar que los contenidos impartidos en los centros dependan más «del planteamiento político de turno» que del criterio de los docentes.
El jefe del Ejecutivo castellanomanchego ha reconocido que existen «muchas cosas» que deben mejorarse, pero ha insistido en que algunas reformas solo pueden abordarse mediante grandes acuerdos nacionales. Por ello, ha pedido un pacto que no pretenda ofrecer resultados inmediatos, sino construir las bases para mejorar el sistema educativo español durante los próximos años.
Castilla-La Mancha reivindica sus resultados
Frente al panorama general dibujado por el informe, Page ha reivindicado el comportamiento de Castilla-La Mancha. Según ha defendido, la comunidad se esfuerza de manera constante por fortalecer su sistema educativo y trabaja «de la mano de los docentes y de los expertos».
«Hemos conseguido ser los únicos que subimos en el informe», ha afirmado el presidente regional, quien considera que los resultados obtenidos conceden a Castilla-La Mancha una «pequeña legitimidad» para impulsar este debate en el conjunto de España.
Page ha asegurado que la región puede presumir, «siempre con humildad», de que su modelo está ofreciendo resultados. Precisamente por ello, ha instado a trasladar esa voluntad de acuerdo al ámbito nacional y a afrontar la educación con una visión de Estado.
El bloqueo político también tiene consecuencias
El presidente castellanomanchego ha admitido, sin embargo, que alcanzar actualmente un pacto de estas características resulta especialmente complicado. En su opinión, existe una falta de voluntad política y algunos de los actores llamados a participar en los acuerdos «no creen en el Estado».
Page ha descrito el momento político como un escenario «de muros y de fronterismo con el populismo barato». También ha lamentado que el debate posterior a PISA pueda centrarse más en repartir culpas que en buscar soluciones duraderas.
«Es muy lamentable el ambiente que tenemos», ha sostenido. Finalmente, ha advertido de que el caos político y el bloqueo institucional sí tienen efectos sobre la sociedad, especialmente a medio y largo plazo.