La Casa de Baños y los jardines del Balneario en 1906

La Casa de Baños y los jardines del Balneario en 1906Cultura de Castilla-La Mancha

La ciudad minera de Castilla-La Mancha que fue uno de los grandes balnearios de España

Una disposición publicada hace 210 años situó las aguas de Puertollano entre las más acreditadas del país y dio comienzo a una etapa hoy casi olvidada

Mucho antes de quedar ligada al carbón, las refinerías y la industria energética, Puertollano fue conocida fuera de Castilla-La Mancha por una riqueza completamente diferente. Hasta la localidad llegaban viajeros atraídos por unas aguas de sabor ácido a las que durante siglos se atribuyeron propiedades medicinales.

El 28 de septiembre de 1816, la Gaceta de Madrid publicó una disposición para establecer médicos en una treintena de baños y aguas minerales considerados entre los más acreditados de España. Puertollano figuraba en aquella selección.

La decisión supuso el reconocimiento oficial de una tradición que ya era muy antigua. Se cumplen ahora 210 años de aquella fecha que colocó a la actual ciudad industrial en el mapa del termalismo español.

Una fuente que parecía hervir

El origen de esta historia se encuentra en la Fuente Agria, un manantial de aguas carbónicas y ferruginosas situado en el actual Paseo de San Gregorio.

Su característico burbujeo está provocado por el dióxido de carbono procedente del subsuelo volcánico del Campo de Calatrava. De ahí que estas surgencias fueran conocidas popularmente como «hervideros». Su contenido en hierro también explica el intenso sabor que terminó dando nombre a la fuente.

La existencia del manantial está documentada desde hace siglos. Las Relaciones Topográficas de Felipe II ya señalaban en 1575 que el agua salía «hirviendo hacia arriba ordinariamente sin cesar». En torno a 1600 se construyó una primera canalización y, en 1733, la fuente quedó protegida por un pequeño templete con dos caños.

Su fama aumentó gracias a médicos como Alfonso Limón Montero, que en el siglo XVII recogió estas aguas en su obra Espejo cristalino de las aguas de España. En aquella época se les atribuían beneficios para diferentes dolencias digestivas y problemas relacionados con la falta de hierro.

Un médico para atender a los bañistas

El reconocimiento de 1816 trajo consigo el nombramiento de un médico director. Carlos Martín del Romeral impulsó la construcción de unos primeros baños que las crónicas describieron como pequeños, pero más cómodos que las rudimentarias instalaciones anteriores.

Fuente Agria

Fuente AgriaCultura de Castilla-La Mancha

El crecimiento fue notable. Un artículo publicado en 1841 en la Revista de Conocimientos Útiles describía Puertollano como una villa célebre por sus aguas minero-medicinales. Según aquel relato, el agua salía por dos caños con un caudal cercano a los 40.000 cuartillos diarios.

La misma publicación calculaba que durante una temporada podían llegar unas 200 familias, alrededor de 600 personas contando a enfermos y acompañantes. Su presencia generaba un movimiento económico estimado en 120.000 reales, una cifra considerable para una población de unos 600 vecinos.

La visita que disparó su popularidad

La presencia del general Ramón María Narváez, uno de los políticos más influyentes del reinado de Isabel II, contribuyó a aumentar la notoriedad de las aguas de Puertollano entre las clases acomodadas de Madrid.

Fuente Agria. Oleo mujeres cogiendo agua. Manuel Prior

Fuente Agria. Oleo mujeres cogiendo agua. Manuel PriorCultura de Castilla-La Mancha

En 1850 se construyó la Casa de Baños que todavía se conserva en el Paseo de San Gregorio. La llegada del ferrocarril facilitó posteriormente el desplazamiento de visitantes desde distintos puntos de Castilla y consolidó durante varias décadas la actividad termal.

El conjunto se completó entre finales del siglo XIX y comienzos del XX con el quiosco metálico de la Fuente Agria. Su estructura octogonal, sus columnas de fundición y su cúpula la convirtieron en uno de los primeros ejemplos de arquitectura del hierro de Puertollano.

Del balneario a símbolo de la ciudad

El auge industrial terminó transformando la identidad de Puertollano y la actividad balnearia fue perdiendo fuerza. Sin embargo, la Fuente Agria nunca desapareció de la vida cotidiana.

Todavía hoy los vecinos bajan los escalones que rodean el surtidor para llenar las tradicionales jarrillas metálicas. La antigua Casa de Baños ha sido rehabilitada y alberga dependencias municipales y actividades culturales.

Casa de Baños, Puertollano, Ciudad Real

Casa de Baños, Puertollano, Ciudad RealSabor Quijote

La Fuente Agria y la Casa de Baños fueron declaradas Bien de Interés Cultural en 2024. El reconocimiento protege el testimonio de aquella época en la que cientos de personas viajaban a Puertollano buscando alivio en sus aguas, décadas antes de que el carbón cambiara para siempre el destino de la ciudad.

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