Entrada a los juzgados de Valladolid
Condenan a una empresa por la muerte de una anciana por negligencia y abandono en una residencia de Valladolid
La sentencia constata la deficiente atención prestada a la residente María Álamo, de 82 años, que pereció por una sepsis generalizada provocada por una úlcera sacra sobreinfectada de grado IV
La Audiencia Provincial de Valladolid ha confirmado la condena a la empresa CLECE S.A. como responsable de la deficiente atención prestada a la residente María Álamo, de 82 años, cuya muerte se debió a una sepsis generalizada provocada por una úlcera sacra sobreinfectada de grado IV.
La resolución da la razón a la familia de la víctima, representada por el letrado Santiago Díez, de la Asociación El Defensor del Paciente, y ratifica lo ya declarado por el Juzgado de Primera Instancia nº2 de Valladolid, que había fijado una indemnización a favor de sus tres hijos, Jesús, María Luisa y Ángel Suárez Álamo, por importe de 80.116 euros, más intereses legales y moratorios, según la información facilitada por dicho colectivo y recogida por Europa Press.
Los hechos ocurrieron en la Residencia de la Tercera Edad San Ramon y San Luis de la localidad de Mojados (Valladolid), de la que CLECE S.A es la empresa gestora de la misma y en cuyas instalaciones se produjo el fallecimiento de la octogenaria el día 6 de mayo de 2016. La familia tuvo que esperar años para acceder a la autopsia de la anciana, a pesar de que la necropsia era esencial para esclarecer definitivamente la causa del fallecimiento.
Desde 2017, los hijos presentaron numerosas reclamaciones ante el Hospital Clínico Universitario de Valladolid, la Gerencia de Salud de Valladolid y la Consejería de Sanidad de Castilla y León, denunciando la falta de entrega del informe de necropsia y la ausencia total de respuesta clara por parte de la Administración. Este funcionamiento anormal del sistema sanitario público prolongó el dolor de la familia durante años, generando incertidumbre, indignación y una vulneración de su derecho a recibir información clínica esencial, tal y como denuncia la asociación.
La sentencia pone de relieve que la residencia no acreditó la realización de los cambios posturales prescritos, que desatendió a la paciente durante cinco días críticos pese al riesgo de úlcera y que no ejecutó la derivación a geriatría ordenada por el médico. Permitió la evolución de una úlcera a grado IV, confirmada por informe pericial como causa directa de la sepsis mortal.
Años de lucha
Los hijos de María Álamo denuncian que no solo perdieron a su madre por una negligencia «intolerable», sino que además se vieron obligados a luchar durante años para acceder a la verdad sobre su muerte: «Hemos tenido que pelear contra la falta de cuidados y contra el silencio de la Administración. La justicia ha confirmado lo que siempre supimos. Nuestra madre murió por abandono. Hoy sentimos que su memoria se repara, aunque nada podrá devolvernos el tiempo de espera ni el sufrimiento añadido», censuran.
Desde la Asociación 'El Defensor del Paciente' su presidenta, Carmen Flores, entiende que este caso «refleja la doble victimización que sufren muchas familias. Primero por la negligencia asistencial y después por la opacidad de la Administración. Las residencias cobran elevadas cantidades y están obligadas a garantizar cuidados básicos. Que una anciana muera en estas condiciones y que su familia deba esperar años para conocer la verdad es algo cruel e inhumano que la sociedad no puede tolerar», recrimina.
La Audiencia Provincial de Valladolid ha dejado un mensaje rotundo en su fallo: la negligencia y el abandono en el cuidado de personas mayores tienen consecuencias. Esta sentencia es un paso más para dignificar la vida de los ancianos y para exigir a las instituciones que respeten el derecho de las familias a la información y a la verdad, destaca El Defensor del Paciente.