El altar mayor de la iglesia del monasterio de la Santa Espina, cuyo sagrario ha sido profanado
«Han ido sólo a por el Señor»: fuerzan el sagrario y roban el Santísimo en una iglesia en Valladolid
Monseñor Luis Argüello presidirá este sábado un acto de desagravio en el monasterio pucelano de la Santa Espina, restaurado por Educatio Servanda, tras el ataque sacrílego
«En la tarde del domingo 28 de diciembre, unos desalmados entraron en el templo del Monasterio, forzaron y profanaron el sagrario y se llevaron las Sagradas Formas que había en su interior. No sustrajeron nada más ni forzaron ningún otro lugar: iban a por el Señor». Así ha comunicado la fundación Educatio Servanda el ataque sacrílego que ha sufrido la iglesia del monasterio de la Santa Espina, en Valladolid.
Se trata de un templo que la propia entidad, dedicada a la actividad educativa, ha restaurado para ponerlo a disposición de las familias, el descanso de sacerdotes y otros grupos católicos.
Como apuntan desde la fundación, el párroco titular de la Santa Espina, Francisco Casas, «interpuso una denuncia ante la Guardia Civil esa misma noche, después de informar al arzobispo de Valladolid, monseñor Luis Argüello».
Segundo ataque en un año
Se trata de la segunda vez en menos de un año que Valladolid sufre un acto de estas características.
Además del ataque a este monasterio cisterciense –fundado en 1147 y que alberga una reliquia de la corona de Cristo–, el pasado marzo, el sagrario de la Iglesia de Nuestra Señora de la Vega, en el municipio de Arroyo de la Encomienda, fue también profanado.
Y, en ambos casos, el ataque fue perpetrado con la única intención de sustraer las formas consagradas, en las que, conforme a la fe de la Iglesia, se encuentra transubstanciada la presencia real de Jesucristo en la Eucaristía, a través de la acción real y eficaz del Espíritu Santo.
Desagravio presidido por Argüello
Este tipo de profanaciones eucarísticas son una de las agresiones más dolosas para la fe católica.
Por ese motivo, el arzobispado de Valladolid ha anunciado en un comunicado que monseñor Luis Argüello, que además de prelado de Valladolid es el presidente de la Conferencia Episcopal Española, celebrará este sábado a las 18:00 h, en La Santa Espina, un acto de desagravio «en reparación por el daño causado al Santísimo Sacramento de la Eucaristía, presencia real de Jesucristo en el pan y en el vino, convertidos en su Cuerpo y en su Sangre tras la consagración».
Como apuntan desde la fundación Educatio Servanda, todos los fieles pueden «unirse al dolor» de la comunidad religiosa y participar, incluso en la distancia, del acto de reparación. Algo para lo cual han preparado una página web, con una oración específica.
Como el propio párroco explicó tras la profanación de marzo, un acto de desagravio y reparación «es compensar con amor al Amor no amado, como gritaba San Francisco de Asís. Está llamado a reparar todo aquel que ama, quien ha descubierto el amor ofendido de Cristo, del Amado. Todo bautizado, toda persona con corazón bueno, puede reparar con sobreabundancia de amor, con pequeños actos, con sacrificios, con un ratito de adoración ante el Santísimo, con la Santa Misa, o con una comunión reparadora».