Mujeres en China rezando (Imagen de archivo)
El régimen de China detiene a líderes religiosos mientras se intensifica la represión contra los cristianos
China alberga a decenas de millones de cristianos, tanto protestantes como católicos y cuenta con numerosos fieles entre su clase media urbana
Las autoridades del régimen comunista de China están ampliando la represión contra los grupos cristianos, deteniendo a líderes religiosos en el suroeste de China, mientras en todo el país intensifican una campaña para erradicar las organizaciones religiosas fuera del control del Estado.
La redada contra predicadores y feligreses de la Iglesia del Pacto de la Lluvia Temprana, un destacado grupo protestante no autorizado de la provincia de Sichuan tuvo lugar el martes, según un comunicado de la iglesia y organizaciones internacionales de derechos humanos.
La iglesia informó que, hasta el miércoles por la noche, al menos cuatro personas relacionadas con la iglesia habían sido detenidas, mientras que otras dos se encontraban desaparecidas. Entre ellas se encuentran el presbítero Li Yingqiang y su esposa, así como el predicador Dai Zhichao.
Según recuerda el Wall Street Journal, China alberga a decenas de millones de cristianos, tanto protestantes como católicos, y cuenta con numerosos fieles entre su clase media urbana. Congregaciones no autorizadas, algunas con cientos de miembros, operan al margen de las iglesias oficiales estatales. Hacerlo ha sido ilegal durante mucho tiempo bajo la dictadura de partido único del Partido Comunista, aunque durante años muchas de estas iglesias fueron toleradas discretamente.
A finales de septiembre, Xi Jinping reiteró su llamamiento a las autoridades para que impulsaran la «sinización» de la religión en el país, un término empleado repetidamente por el gobierno para indicar un mayor control estatal.
«El objetivo es erradicar el cristianismo si no se rinden por completo a la sinización extrema, lo que implica renunciar a la doctrina, desde la enseñanza hasta la estructura de la iglesia», dijo al Wall Street Journal Bob Fu, director de ChinaAid, un grupo con sede en Estados Unidos que aboga por la libertad religiosa en China. «Es adoctrinar la ideología del partido en su fe» agregó Fu.