El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente
El Gobierno de Mañueco acusa a Puente de darle «un manotazo» al mundo rural con su nueva Ley de Movilidad
El portavoz de la Junta denuncia la «reducción» de paradas con la aplicación de una norma con la que, denuncia, el Gobierno busca rédito ante sus socios «extremistas»
El consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, ha criticado al ministro de Transportes, Óscar Puente, y le ha culpado de «dar un manotazo» al mundo rural por la «reducción» de paradas con la aplicación de la Ley de Movilidad, por lo que le ha reclamado que piense en la ciudadanía y no en «Carrera de San Jerónimo», en referencia al rédito que espera en el Congreso de los Diputados.
En la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno, Fernández Carriedo ha considerado que la supresión de paradas en municipios rurales supondría «un grave perjuicio» para los ciudadanos de Castilla y León.
De este modo, el portavoz del Ejecutivo de Alfonso Fernández Mañueco ha insistido en que «no se trata de hablar de dinero, sino de servicios al conjunto de la gente», un punto en el que ha reiterado que el objetivo del Gobierno autonómico es «garantizar el servicio en el territorio, independientemente del número de habitantes que residan en él».
En ese sentido, ha tachado de «muy inadecuada» la idea de «reducir» conexiones en las zonas rurales, ya que «los ciudadanos de Castilla y León merecen tener los mismos servicios y la misma calidad que tenían hasta ahora».
Los mismos derechos que otras regiones
El portavoz del Ejecutivo regional ha advertido de que los ciudadanos de Castilla y León «ya conocen bien lo que significa un cierre de frecuencias», un punto en el que ha recordado «el manotazo que supuso para los vecinos de Sanabria» la supresión de la parada de tren de alta velocidad en su comarca. Según Carriedo, esa experiencia «demuestra que el Gobierno central es capaz de llevar a la práctica estas advertencias».
Por ello, ha hecho un llamamiento al ministro Puente para que «reflexione, cambie esos modos y actitudes, abandone la prepotencia y piense también en las necesidades de los ciudadanos de Castilla y León, y no sólo en lo que necesita en la carrera de San Jerónimo para obtener apoyos parlamentarios de partidos extremistas».
Finalmente, Carriedo ha afirmado que los ciudadanos de la Comunidad «tienen los mismos derechos que los de cualquier otra parte de España» y que «no merecen el manotazo que se les quiere dar desde el Gobierno central».