Ilustración de san frutos, patrón de Segovia

Ilustración de san frutos, patrón de SegoviaDiócesis de Segovia

Segovia celebra a Frutos, el santo que acuchilló la tierra para cerrarle el paso a los invasores musulmanes

La Catedral, la ermita y la parroquia homenajean al patrón de Segovia, de la Diócesis y del Seminario, un eremita visigodo al que se le atribuyen cuatro milagros

Este sábado Segovia celebra por todo lo alto a su patrón, san Frutos, con tres actos religiosos en tres puntos distintos. En la capital, la jornada festiva comenzará a las 12:00 horas en el trascoro de la Catedral, con la interpretación del tradicional Villancico de San Frutos, bajo la dirección de Fran Cabanillas, director de la Unión Musical Segoviana, las voces de Marco Rubio Rodríguez, alumno del Colegio Claret, y Laura Sanz Sanz, integrante de la Escolanía de Segovia, quienes entonarán este canto emblemático tan querido por los segovianos.

Según ha informado el Obispado en un comunicado sobre quien, asimismo, es patrón de la Diócesis y del Seminario, y advocación de la Catedral junto a Nuestra Señora de la Asunción, a continuación se celebrará la Eucaristía solemne en el altar mayor de la Seo segoviana. El acto estará presidido por monseñor Jesús Vidal, obispo de Segovia, y al mismo asistirán los cabildos de Segovia y Ávila, así como de sacerdotes de la Diócesis.

En paralelo, a la misma hora tendrá lugar la Eucaristía en la explanada de la ermita de San Frutos, en las Hoces del río Duratón. Allí, a continuación, se venerarán sus reliquias y se celebrará una procesión con la imagen del santo, si bien la Diócesis precisa que si las condiciones meteorológicas son adversas, «los actos se trasladarán al interior de la ermita».

Por último, aunque también al mediodía, la parroquia de San Frutos, en la capital segoviana, también acogerá una Eucaristía. «Esta fiesta constituye cada año un momento destacado en la vida diocesana, en el que la comunidad de fieles se une para dar gracias a Dios por el testimonio de san Frutos, ejemplo de fe, oración y entrega al Evangelio, y para encomendar a su intercesión el camino pastoral de toda la Diócesis de Segovia», apunta el Obispado en el escrito.

De milagro a accidente geográfico

Pero, ¿quién era san Frutos y qué hizo para convertirse en un símbolo para Segovia y su Iglesia? De acuerdo con una biografía suya de la Catedral de Segovia, el santo nació en la capital en el año 642, durante la última etapa visigoda, cuando los reinos cristianos «se hundían en la inestabilidad» que acabaría desembocando en la conquista de la Península por parte del Califato Omeya; un hecho decisivo en la vida de Frutos, sobre todo en su fase final. Se cree que el santo murió en 715, a los 73 años, con Segovia bajo control musulmán.

Cuadro ilustrando el milagro de la Cuchillada de San Frutos, ubicado en la iglesia del antiguo priorato

Cuadro ilustrando el milagro de la Cuchillada de San Frutos, ubicado en la iglesia del antiguo prioratoGeología de Segovia

«Su defensa de los cristianos de la zona segoviana y la lucha espiritual contra los sarracenos provocaron milagros y obras que en la actualidad son reconocidos tanto por la Iglesia Católica y con gran devoción por los segovianos», apuntan desde la Seo sobre un hombre al que la muerte de su padre marcaría profundamente, al igual que a sus hermanos, san Valentín de Segovia y santa Engracia. Y es que, los vástagos recibieron una generosa herencia que, sin embargo, donaron a los más necesitados, tras lo cual comenzaría un camino de retiro y oración que acabaría junto a las mencionadas Hoces del Duratón, en el término de Carrascal del Río.

El lugar está lleno de referencias sobre san Frutos y sus otros santos hermanos reconvertidos en eremitas, que se cree que eran descendientes de patricios romanos que pasaron de una vida económicamente holgada a habitar en cuevas. Uno de los ejemplos de este legado es la citada ermita, que data del siglo XII y construida sobre la visigótica, fundada por el santo a finales del siglo VII. Pero la zona, asimismo, fue donde se produjeron la mayoría de hechos milagrosos atribuidos a san Frutos.

Uno de ellos fue el de convertir unos toros prestados para edificar un santuario a la Virgen María en dóciles bestias de carga, pero por el que es conocido ocurrió durante sus últimos años de vida. «Ante el asedio de los musulmanes en la zona del Duratón, los cristianos huyeron en busca de la protección de san Frutos junto a su ermita. Ante la cercanía, y según escriben los relatos, el santo hizo una raya con el báculo que portaba y una gran grieta se abrió ante los soldados sarracenos, que asustados, huyeron dejando en la zona un ambiente de misticismo y respeto», explican desde la Catedral.

Puente sobre la cuchillada de san Frutos, en Segovia

Puente sobre la cuchillada de san Frutos, en SegoviaGeología de Segovia

Esta hendidura abierta existe y se conoce como la cuchillada de San Frutos. Allí se construyó un puente de piedra en 1757 que permite cruzarla. Tras su muerte y enterramiento por parte de sus hermanos en lo alto de la hoz del Duratón, aun realizaría un milagro, al salvar a una mujer que había lanzando su marido por un peñasco al sospechar que le había sido infiel.

Los hermanos de san Frutos no correrían tan buena suerte. «Valentín y Engracia, se trasladaron a la ermita de San Zoilo, dentro del término del pueblo segoviano de Caballar. El dominio del Islam en los territorios hispanos estaba prácticamente implantado, y los hermanos del santo fueron martirizados por los invasores que arrojaron sus cabezas a una fuente al no conseguir que renegasen de su fe», señalan desde la Seo segoviana.

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