El consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno

El consejero de Economía y Hacienda y portavoz, Carlos Fernández Carriedo, comparece en rueda de prensa posterior al Consejo de GobiernoMiriam Chacón | Ical

El nacionalismo vasco reaviva el pulso por Treviño y Castilla y León lo da por cerrado: «El Estatuto de Autonomía es muy claro»

Álava se ha fijado como objetivo anexionarse el condado burgalés de Treviño en 2029

Castilla y León cierra filas frente a las nuevas aspiraciones del nacionalismo vasco sobre el Condado de Treviño. El enclave burgalés, rodeado por Álava, ha vuelto al primer plano después de que la Diputación de Álava se haya planteado como objetivo anexionarse a Treviño antes de 2029. La Junta de Castilla y León ha sido tajante ante esas aspiraciones: Trevino seguirá siendo Burgos y no se modificará el Estatuto de Autonomía.

El diputado general alavés, Ramiro González (PNV), explicó que los convenios de colaboración entre la Diputación Foral de Álava y las instituciones burgalesas, que regulan la prestación de servicios a los vecinos del enclave, vencen en 2029.

A su juicio, ese horizonte temporal abre «una oportunidad para revisar una situación anacrónica». «Hablamos de un territorio que, por proximidad y funcionalidad, mantiene un vínculo natural con Álava», apuntó, defendiendo que el debate «puede abordarse con normalidad» y sin dramatismos.

Desde Valladolid, el consejero de Economía y Hacienda y portavoz de la Junta de Castilla y León, Carlos Fernández Carriedo, cerró la puerta a cualquier posibilidad de revisión territorial. «El Estatuto de Autonomía de Castilla y León es muy claro», subrayó tras el Consejo de Gobierno. «No contemplamos ningún cambio en los límites territoriales», insistió, antes de recordar que «no se ha recibido comunicación oficial alguna desde Álava» en relación con esta cuestión. El portavoz autonómico remarcó que la Junta «seguirá cumpliendo escrupulosamente la legalidad vigente».

El presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez, también quiso dejar clara su posición. Consideró «alarmante» el planteamiento del diputado general de Álava y reafirmó «el compromiso absoluto» de la institución provincial con el Condado de Treviño. «No hay ninguna razón objetiva para modificar su adscripción; los servicios se prestan con normalidad y la cooperación con Álava funciona en los términos acordados», señaló. Además, pidió al secretario autonómico del PSOE, Carlos Martínez, que diga si está con Castilla y León o «con el nacionalismo vasco de la mano de Pedro Sánchez».

El presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez, en una imagen de archivo

El presidente de la Diputación de Burgos, Borja Suárez, en una imagen de archivoEuropa Press

El Condado de Treviño, con algo más de 1.200 habitantes, constituye una singularidad geográfica: pertenece a Burgos pero se encuentra completamente rodeado por territorio alavés. Esta peculiaridad ha alimentado durante décadas un debate identitario y administrativo que reaparece periódicamente, especialmente cuando se aproximan fechas clave como la renovación de los convenios interprovinciales.

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