El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, escucha al portavoz de Vox, David Hierro, durante la primera sesión del pleno de las Cortes de Castilla y León

El presidente de la Junta, Alfonso Fernández Mañueco, escucha al portavoz de Vox, David Hierro, durante la primera sesión del pleno de las Cortes de Castilla y León

Elecciones Castilla y León

Vox cuestiona la autoridad de Mañueco para pedir pactos postelectorales: «No estás en condiciones de exigir»

El presidente de la Junta de Castilla y León aspira a gobernar en solitario y defiende que es la alternativa más eficaz para dar estabilidad a la Comunidad

A menos de dos meses de que se celebren las elecciones autonómicas de Castilla y León del 15 de marzo, el debate sobre los pactos postelectorales vuelve a situarse en el centro de la precampaña, con el precedente del Gobierno de coalición entre el PP y Vox que se rompió a mitad de la pasada legislatura. Alfonso Fernández Mañueco, presidente de la Junta y candidato 'popular' a las Cortes, ha fijado públicamente las líneas rojas para cualquier entendimiento con Vox, a lo que la formación verde ha respondido cuestionando su autoridad para exigir condiciones. Un cruce de declaraciones que anticipa un escenario de negociación complejo tras la cita con las urnas.

«Esto no es un reparto de sillones», advertía Mañueco en una entrevista concedida a Ical, en la que aseguró que, si hubiera un acuerdo con Vox «dentro o fuera del Gobierno», exigiría que fuera para toda la legislatura, con el objetivo de garantizar estabilidad y evitar escenarios de ruptura como el vivido en el último mandato. «Que no haya estrategias partidistas que estén por encima de los intereses de las personas de Castilla y León», decía el responsable autonómico.

Mañueco defendió además que su prioridad sigue siendo gobernar en solitario, siempre que la aritmética parlamentaria lo permita, y justificó su planteamiento en la necesidad de dar certidumbre institucional a la Comunidad. El presidente no está dispuesto a repetir fórmulas que, a su juicio, generen inestabilidad política o bloqueos en la acción de gobierno.

Desde Vox, el portavoz del partido en las Cortes de Castilla y León, David Hierro, respondió públicamente a través de la red social X y rechazó de plano las condiciones planteadas por el líder del PP. «Tú no estás en condiciones de exigir nada a Vox», escribió, en un mensaje dirigido directamente a Mañueco. Con esta réplica, Vox marca distancias y deja claro que no acepta que el PP fije condiciones unilaterales ante las futuras negociaciones.

Carlos Pollán, presidente de las Cortes de Castilla y León

Carlos Pollán, presidente de las Cortes de Castilla y LeónMiriam Chacón

La formación de Santiago Abascal es la única con representación en las Cortes que todavía no ha presentado candidato para las autonómicas, aunque se barajan dos nombres: el del presidente de las Cortes, Carlos Pollán (el que más ha sonado en las últimas semanas), y el del propio portavoz parlamentario, David Hierro. La decisión se podría conocer tras el Comité Ejecutivo Nacional del próximo lunes.

Al margen de quién resulte finalmente elegido, en Vox dan por hecho que la estrategia de campaña reproducirá el patrón de hace cuatro años y el seguido recientemente en Extremadura y Aragón. Es decir, el eje central de la campaña volverá a situarse en la figura del presidente nacional del partido, Santiago Abascal, que concentrará la visibilidad tanto en los actos públicos como en la cartelería electoral.

La alianza fracasada

PP y Vox gobernaron en coalición desde marzo de 2022, tras las elecciones adelantadas, en el primer Ejecutivo conjunto entre ambas formaciones en Castilla y León. Vox entró en el Gobierno con la Vicepresidencia y varias consejerías, en una etapa marcada por tensiones internas y desencuentros públicos.

La coalición se rompió en julio de 2024, cuando el entonces vicepresidente de la Junta y líder de Vox en la Comunidad, Juan García-Gallardo, abandonó el Gobierno autonómico y el partido dio por finalizada su participación en el Ejecutivo. La salida de Gallardo dejó al PP gobernando en minoría y abrió una etapa de desconfianza entre ambas formaciones.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas