Carlos Martínez, candidato del PSOE a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, este viernes, en Soria
Elecciones en Castilla y León 2026
PP y Vox ignoran al candidato del PSOE en Castilla y León y centran su estrategia en atizarse mutuamente
Mañueco apunta a Óscar Puente como el verdadero líder socialista en la región mientras los de Abascal ponen el foco en el líder 'popular', con el que probablemente tengan que llegar a algún entendimiento
PP y Vox tendrán que entenderse en Castilla y León, a partir de las elecciones autonómicas del próximo 15 de marzo, de acuerdo con el pronóstico de las encuestas, que no dan al presidente de la Junta y candidato 'popular', Alfonso Fernández Mañueco, mayoría absoluta. Los sondeos auguran poco movimiento en el número de procuradores en las Cortes en el caso del Partido Popular y un crecimiento significativo en el caso de los de Santiago Abascal. Ante este panorama, las dos fuerzas de la derecha están centrando sus estrategias electorales en atizarse entre ellas, ignorando en buena medida al PSOE –que sería segunda fuerza– y, sobre todo, a su candidato, el secretario general del PSOECyL y alcalde de Soria, Carlos Martínez.
Fuentes de Vox admiten el escaso peso político de Martínez, quien deberá, además, defender las siglas de un partido en horas más que bajas, cercado por la corrupción y con los descalabros electorales en Extremadura y Aragón como precedentes. Es por ello que, para los de Abascal, que este lunes presentan a su candidato a la Presidencia de la Junta en Ávila, la presa a batir es un Mañueco al que atacan con dureza desde la ruptura del Gobierno de coalición PP-Vox, hace ya más de año y medio. En público, los de Abascal le afean al dirigente salmantino los cambios de discurso en algunas cuestiones y, en privado, las mismas fuentes tildan al PP directamente de «partido progresista».
En el otro lado, los 'populares' llevan meses afirmando que existe una «pinza» de PSOE y Vox contra el PP, que ahora incluso exhibe un logo con ese objeto con una mitad en rojo socialista y la otra verde 'voxero'. Sin embargo, parece que la crítica va más dirigida a Vox que a los socialistas. Y si todavía los de Mañueco no han podido enfocar la crítica hacia el candidato que se designe desde Bambú, en el caso del PSOE es sabido desde octubre que el regidor soriano sería quien rivalizaría con Mañueco en las urnas y muy poco han arremetido contra él.
Mañueco, arropado por los 'populares' de Salamanca, este fin de semana
De hecho, en una reciente entrevista en La Gaceta de Salamanca, el propio Mañueco sentenciaba: «El líder del PSOE en Castilla y León es Óscar Puente y quiere implantar aquí su modelo de gestión». Un ninguneo en toda regla hacia la figura de Martínez, quien ha insistido en numerosas ocasiones en la necesidad de un cara a cara con el candidato del PP, sin que los 'populares' recojan el guante. Y es que para los socialistas, el rival está más que claro, toda vez que las formaciones políticas a su izquierda no parece que vayan a poder pescar en el caladero de votos de los del puño y la rosa, presentándose en dos coaliciones con un batiburrillo de siglas y enfrentándose públicamente Izquierda Unida y Podemos con el veto a Sumar como detonante.
En el PSOE ya no inciden tanto en los posibles pactos o acuerdos del PP con «la ultraderecha», una estrategia que, saben, ya no moviliza tanto como antaño, al haberse convertido Vox en un partido con presencia institucional totalmente normalizada. Esa misma institucionalidad y gestión pasada del PP en Castilla y León, de la que los 'populares' presumen, está siendo, asimismo, otro de los puntales de la estrategia electoral de los socialistas de cara al 15M. Lo que no está claro es que eso sea algo negativo para el común de los electores castellanoleoneses, que llevan 39 años sin confiar en el PSOE para que los gobierne.