Mariano Rajoy, expresidente del Gobierno, en la presentación de su libro 'El arte de gobernar', en Valladolid
Rajoy se da un baño de masas en Valladolid acompañado de Mañueco, a quien define como «amigo» y «buen gobernante»
El expresidente del Gobierno reconoció que el PP deberá buscar pactos con otras fuerzas políticas, aunque marcó como «línea roja» el respeto a la ley y a la Constitución
El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha vuelto a Castilla y León para presentar en Arroyo de la Encomienda (Valladolid) su libro 'El arte de gobernar'. En un multitudinario acto celebrado en plena precampaña electoral, escenificó su sintonía con Alfonso Fernández Mañueco, candidato 'popular' a la reelección a la Junta de Castilla y León, a quien definió como «amigo», «compañero» y «buen gobernante».
Rajoy centró su intervención en defender la calidad democrática, la moderación frente a los extremos y el respecto a la separación de poderes, al tiempo que advirtió del auge del populismo. También se refirió a las negociaciones que su partido mantiene en Extremadura y Aragón tras las elecciones, y reconoció que el PP deberá buscar pactos con otras fuerzas políticas (no llegó a mencionar a Vox).
Ahora bien, marcó como «línea roja» el respeto a la ley y a la Constitución. «A partir de ahí, si es preciso habrá que gobernar», destacando la importancia de formar ejecutivos con el respaldo suficiente para tomar decisiones, a diferencia del gabinete de Pedro Sánchez, criticado por no presentar presupuestos ni llevar «nada» al Parlamento.
El expresidente dijo que en España «algunos» (en referencia a Vox) han obligado a convocar elecciones «en muchos lugares» porque no querían gobernar. «No sé si ahora cambiarán de criterio», ya que gobernar implica tomar decisiones, afrontar problemas y aceptar críticas.
«Un libro que puede leerse en cualquier lugar del mundo»
El expresidente dedicó la primera parte de su intervención a desgranar los ejes de su nueva obra, que cuenta con 17 capítulos independientes, y donde aborda temas como la Constitución, la Corona, la democracia, la economía, y «otras nuevas» realidades como la digitalización, las redes sociales o la inmigración. «Un libro que puede leer cualquier persona en España y «en cualquier lugar del mundo», dijo durante el encuentro organizado El Norte de Castilla y Caja Rural. En sus palabras, se trata de una recopilación de convicciones personales y de experiencias acumuladas durante casi 40 años en la vida pública, 14 de ellos en el Consejo de Ministros y diez legislaturas como diputado.
El candidato a la reelección a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco participó en el encuentro con Mariano Rajoy 'El arte de gobernar'
El gallego hizo hincapié en que «es obligación del gobernante unir a su país y gobernar para todos» y advirtió de que «mal gobernante es quien quiere la división». Asimismo, insistió en que la democracia no se reduce al voto, sino que exige pluralismo, separación de poderes e independencia judicial, y alertó de que los ataques al poder judicial deterioran su calidad.
Rajoy reivindicó la Constitución de 1978 como un pacto de concordia que permitió el mayor periodo de prosperidad reciente y expresó su respaldo a la Corona, con referencias al papel del Rey Juan Carlos en la Transición y a la figura de Felipe VI. «El Rey Juan Carlos fue el piloto de una transición que llevó a España a la democracia, al ingreso de España en la Unión Europea y a unos niveles de bienestar como nunca habíamos vivido». También lamentó la dificultad actual para alcanzar grandes acuerdos de Estado.
«No a las regularizaciones masivas»
En cuanto a la inmigración, Rajoy apostó por una política ordenada y legal. «Digo no a las regularizaciones masivas y no a los papeles para todos, pero tampoco no a las afirmaciones de que vamos a expulsar a todos a la calle porque necesitamos que haya mucha gente que contribuya a ganarse la vida», aseguró.
También dedicó parte de su intervención a hablar del auge del populismo, que situó como uno de los principales retos de las democracias actuales, y defendió la moderación frente a los extremos.
En materia económica, defendió que «la mejor política económica es la que crea empleo de calidad» y advirtió de que «no se puede gastar lo que no se tiene ni vivir siempre de prestado». Recordó las decisiones adoptadas al inicio de su mandato en 2011 (subida de impuestos, reducción del gasto y nacionalización de entidades financieras) como respuesta a la situación límite que atravesaba el país.