Juan Gascón, coordinador de IU en Castilla y León y candidato de En Común el 15-M

Juan Gascón, coordinador de IU en Castilla y León y candidato de En Común el 15-MIzquierda Unida

Entrevista | Candidato de En Común (IU-Sumar-Equo)

Juan Gascón (Izquierda Unida): «Sigo manteniendo mi fe cristiana, soy seguidor de Jesús»

El coordinador de Izquierda Unida en Castilla y León habla sobre sus creencias católicas, critica la actitud de Podemos durante las fracasadas negociaciones para concurrir juntos el 15-M y espera que el proyecto de unidad de la izquierda encabezado por Rufián llegue a buen puerto

Juan Gascón (Alcañiz, Teruel, 1975) es el coordinador general de Izquierda Unida de Castilla y León desde 2020 y el candidato de la coalición En Común (IU-Movimiento Sumar-Equo) para las elecciones en la Comunidad del próximo 15 de marzo. Según las encuestas, será el único procurador de la izquierda a la siniestra del PSOE tras los comicios autonómicos. Afincado en la Comunidad desde hace 24 años, este ingeniero técnico informático que no reniega de sus creencias católicas atiende a El Debate en la sede de IU de Valladolid, donde se realiza esta entrevista en la que repasa la situación actual de la izquierda a nivel nacional, las fracasadas negociaciones con Podemos o su propuesta política para los castellanos y leoneses, entre otros asuntos.

–Para quien no lo conozca, ¿quién es Juan Gascón?

–Soy un profesor de la escuela pública, de Formación Profesional. Doy clases en un centro integrado a chavales de grado medio y de grado superior en Informática. Y soy un padre de familia que vive desde hace 23 años en Palencia. Y dedico mi tiempo libre a la política, a la que me dediqué durante ocho años en el Ayuntamiento de Palencia, en una reducción de jornada a media jornada de clases y media jornada en el Ayuntamiento, para transformar la sociedad y hacerla más justa.

–Usted ha militado en movimientos católicos. Hábleme de esa faceta religiosa suya.

–Yo vengo de la JEC, la Junta de Estudiantes Católica, vengo de Zaragoza. Mi hermana estaba dentro de la JEC y entonces entré yo a militar. La JEC se basa en la revisión de vida, en la realización de planes de vida. Vengo del mundo cristiano. Mis padres son del Movimiento Familiar Cristiano. Es el ambiente en el que yo crecí, el que he mamado. Sigo manteniendo mi fe cristiana, soy seguidor de Jesús.

Parece que no terminamos de cuadrar en ningún sitio al intentar transformar todos los espacios. Creo que esa es la línea de lo que planteaba Jesús: hay que ver cómo somos capaces de hacer un mundo más justo en la Tierra

–Cuando escucha o ve por ahí esa frase de que «la única iglesia que ilumina es la que arde», ¿qué piensa?

–No me siento identificado. Hay excesos en todas las partes. Creo que lo importante de la democracia es construir desde lo común aquello, con lo que yo me siento muy identificado, que decía Alfonso Carlos Comín –antifranquista, comunista y cristiano aragonés–, es con eso de «cristianos en el partido y comunistas en la Iglesia», que parece que no terminamos de cuadrar en ningún sitio al intentar transformar todos los espacios. Creo que esa es la línea de lo que planteaba Jesús: hay que ver cómo somos capaces de hacer un mundo más justo en la Tierra.

-De momento, ¿qué expectativas electorales tiene para el 15 de marzo?

–Las expectativas son buenas. Y es que la ilusión de la gente está ahí. Creo que hay mucha gente muy involucrada en toda Castilla y León: pegando carteles y haciendo cosas de manera altruista, que es una parte muy positiva, el construir la política desde la militancia. Gente que estamos en nuestros puestos de trabajo y nos dedicamos a eso, a trabajar por un mundo más justo, en este caso por una Castilla y León mejor. Y, en ese sentido, tenemos mucha ilusión y parece que las encuestas están avalando esa ilusión que tiene la militancia de que vamos a tener representación en las Cortes de Castilla y León y que vamos a tener un proyecto para los y las de abajo, para la militancia, los movimientos sociales, para que los sindicatos tengan voz en las Cortes de Castilla y León...

Me parece que ha habido un crecimiento que tiene mucho que ver con el desgaste del PSOE, con sus casos de corrupción, de los dos últimos secretarios de organización, y los casos también de machismo

–Precisamente, hablaba de encuestas y éstas dicen que los partidos a la izquierda del PSOE suben en intención de voto. Sin embargo, también dicen que obtendrán solo un escaño, que será el suyo. ¿Es un error no concurrir junto a Podemos y otros partidos de ese espectro ideológico?

–Nosotros hemos visto cómo en las dos últimas elecciones autonómicas ha habido como de las dos partes: la de Extremadura, donde fuimos conjuntamente e Izquierda Unida sacó cuatro diputados y Podemos dos, y donde hemos ido por separado, como Aragón. Es verdad que había una izquierda más de ámbito regionalista, como Chunta Aragonesista, pero el resultado, a pesar de ir por separado, no ha sido malo. Nosotros hemos mantenido nuestro escaño y la Chunta ha pasado de tres a seis escaños. Me parece que ha habido un crecimiento que tiene mucho que ver con el desgaste del PSOE, con sus casos de corrupción, de los dos últimos secretarios de organización, y los casos también de machismo que han tenido dentro del caso Ábalos. Pero también con Salazar o con determinados pesos pesados dentro del partido, que tenían un comportamiento machista y que yo creo que eso penaliza. Yo no creo que el problema esté en la izquierda transformadora, sino más en el centro izquierda.

–Pero aquí en Castilla y León los sondeos lo que vienen a decir es que hay un porcentaje de votos, los de Podemos-Alianza Verde, que no derivarían en obtener representación.

–Al final la gente penaliza dos cosas. Una es que no haya habido voluntad de unión, el decir que Izquierda Unida tiene que salir del Gobierno de España implica que no se quería generar un proceso de acumulación de fuerzas. Nosotros lo propusimos, no en el último momento, sino a lo largo de toda la legislatura. Se podía haber hecho y no hubo voluntad. Y, por otro lado, la gente también ve que la izquierda que está apegada al territorio, la que gobierna en Zamora, en Miranda de Ebro, en los distintos municipios, con más de 20 sedes en toda Castilla y León, con dos sedes en Valladolid, con cinco sedes en la provincia de León, sedes en los distintos comarcas, la izquierda que está pegada al territorio, la que tiene concejales y personas involucradas en Castilla y León, es Izquierda Unida.

Hemos puesto más el acento en Castilla y León y hay otras fuerzas políticas que están más interesadas en el desgaste a nivel estatal, en desavenencias entre los líderes políticos de un espacio y de otro

En ese sentido, nos parece que eso es algo que la gente va a valorar, porque trabajamos desde el territorio para transformar el territorio y ver cómo somos capaces de que Castilla y León tenga una voz dentro de España y que sea una voz potente. Somos referencia en muchas cosas y parece que no se nos utiliza más que para la parte negativa. Nosotros queremos cambiar ese aspecto y que Castilla y León se perciba como una comunidad donde se puede dialogar, donde se puede debatir, donde se puede articular un modelo de cómo construir otro modelo social. Aquello, por ejemplo, que se plantea de 'las ciudades de los 15 minutos' nosotros ya lo tenemos inventado. Creemos que ese es el modelo de vida por el que hay que luchar también en el resto del Estado.

–Señalaba esa exigencia de que saliera IU del Gobierno de España. Durante las negociaciones con Podemos, en las que ha habido mucha declaración cruzada y mucho reproche, se ha hablado también de vetar a Sumar en esa coalición. ¿Qué ha pasado exactamente?

–Hemos puesto más el acento en Castilla y León y hay otras fuerzas políticas que están más interesadas en el desgaste a nivel estatal, en desavenencias entre los líderes políticos de un espacio y de otro. Creo que, sinceramente, lo que habría que hacer es lo que hemos hecho nosotras y nosotros, construir con gente de aquí del territorio y poner más el acento en aquello que nos une y no en aquello que en otras comunidades se ve de otra manera o en el ámbito de lo estatal. Ahora también Yolanda Díaz da un paso atrás y yo creo que eso también facilita que todos vean que nadie es imprescindible y que en este proceso lo importante es hacer políticas para que la gente que está con más problemas para llegar a fin de mes pueda hacerlo mejor.

–¿Va a estar Yolanda Díaz en algún acto de campaña? A quien sí se ve por aquí bastante es al ministro de Cultura, Ernest Urtasun...

–Sí, Ernest Urtasun estuvo hace un tiempo con un acto muy potente, con mucha gente, porque es verdad que en Castilla y León se lleva mucho tiempo sin hacer políticas culturales. Parece que hay determinados aspectos de la política de Castilla y León que no son relevantes. Llevamos mucho tiempo de un Gobierno del Partido Popular que no le ha dado la relevancia que tienen que tener las políticas culturales y, en ese sentido, la gente respondió muy bien al acto que hicimos con personas que habían rodado largometrajes, con personas del mundo de la danza, del mundo de la producción... Yo creo que hay un caldo cultural muy interesante en Castilla y León, también en el ámbito de lo musical, y creo que eso obedece al hecho de que se ve una referencia positiva en el Ministerio de Cultura. Determinados pasos que se han dado que nosotras y nosotros consideramos que se tendrían que hacer también en Castilla y León.

–Pero, ¿va a venir Yolanda Díaz?

–Sí, sí, en principio sí que viene. Lo que no sé es que día. Pero sí entiendo que todos los ministros participarán de una manera u otra en la campaña, en Valladolid y en las distintas provincias. Castilla y León es una comunidad muy grande. Esta mañana –por el martes 3 de marzo– estaba el secretario de Estado de Infancia y Juventud, Rubén Pérez, compañero nuestro de Izquierda Unida y vemos la necesidad de que la campaña tenga que ser dirigida por Castilla y León, pero sí vemos relevante que personas de todo el Estado, e incluso diputados y ministros y secretarios de Estado que pateen el territorio para conocer cuáles son los problemas de nuestra gente.

Hoy IU está recuperando un papel protagonista que yo creo que nunca debimos perder. Es verdad que hubo un boom, algo como muy emocional. Y claro, lo emocional pues igual que vino se fue

–Hace ahora, como una década irrumpió Podemos y empezaron a salir candidaturas municipalistas, un movimiento que en su día tuvo mucho éxito y que logró gobernar grandes ayuntamientos. Sin embargo, hoy en día la tendencia parece ser otra. ¿Ve necesaria otra refundación de este espectro ideológico?

–Yo creo que hoy Izquierda Unida está recuperando un papel protagonista que yo creo que nunca debimos perder. Es verdad que hubo un boom, algo como muy emocional. Y claro, lo emocional pues igual que vino se fue, no solo en nuestro caso, sino en otras fuerzas políticas que no tienen implantación en el territorio. Porque cuando se va el boom o tienes una estructura y militancia y cargos públicos y cuadros también de gente con formación sociopolítica, o eso igual que viene se va. Y, en ese sentido, yo creo que lo que queda es aquello que ya estaba, que es Izquierda Unida, con un papel protagonista más relevante del que tuvimos en su momento. Es verdad que que hay determinados espacios como el de Valladolid Toma la Palabra, que se mantiene como un espacio de unidad donde las dos concejalas están dentro de la candidatura que yo encabezo en las listas a la Junta de Castilla y León por la provincia de Valladolid. A nosotros nos parece relevante el trabajo que se hizo en su momento, en los ocho años que estuvimos gobernando en Valladolid, con María Sánchez, con Manuel Saravia y con Alberto Bustos, los tres concejales que tenía IU en Toma la Palabra.

Si los independentistas dejan su proyecto para interesarse por las personas que tienen problemas en Castilla y León, yo creo que tiene sentido construir una España plurinacional donde la gente de Cataluña, de Euskadi y de otras comunidades se sientan tan a gusto como nos sentimos aquí

–En la línea de la pregunta anterior, ¿qué le parecen los movimientos que encabeza Gabriel Rufián para intentar formar un nuevo frente común de la izquierda? Tiene sentido que un independentista quiera gobernar España?

–Yo creo que tiene el sentido de que si los independentistas dejan su proyecto para interesarse por las personas que tienen problemas en Castilla y León, yo creo que tiene sentido construir una España plurinacional donde la gente de Cataluña, de Euskadi y de otras comunidades se sientan tan a gusto como nos sentimos aquí en Castilla y León. Me parece que es interesante ver cómo somos capaces de conjugar un proyecto de construcción de España que sea más integrador, por decirlo de alguna manera. A mí me parece bien que los independentistas catalanes hayan abandonado su intento de secesión, de independizarse del país, y que ahora todos los que vivimos en este país pasemos a ser una preocupación.

Yo creo que el planteamiento de la izquierda tiene que ser un planteamiento internacionalista y, en ese sentido, que haya preocupación por la gente de Castilla, por la gente de León, por la gente de otros pueblos del Estado, me parece un movimiento muy positivo en la línea con lo que está defendiendo también tanto IU a nivel federal como Más Madrid, los Comunes y Movimiento Sumar, que están arrancando con el paso al frente la posibilidad de construcción de un espacio que yo creo que preocupa a los grandes poderes económicos, porque al final parece que puede ser el germen de algo que permita que se hagan políticas de izquierdas en este país. Que se suba el salario mínimo, que se hable más de reforma laboral y de cómo somos capaces de regularizar a las personas migrantes. Que no se invierta tanto en Defensa y que se articule mejor la sanidad y los servicios públicos. Ese debate es positivo en esa dirección.

–Pero, ¿cree realmente que Esquerra Republicana de Cataluña puede compartir esa idea de España plurinacional o simplemente quiere ir por ese camino hasta conseguir el objetivo final de la independencia?

–No parece que Joan Tardà y Gabriel Rufián estén en esa posición y a mí me parece que es una posición donde nos planteamos la línea de que creemos que Cataluña tiene que estar dentro del Estado español y que tiene que ser algo positivo que Cataluña pueda generar un proceso con una España más rica, una España que redistribuya la riqueza. Me parece que a veces lo que subyace detrás de determinados planteamientos nacionalistas es el no querer repartir o no querer hacer lo que la izquierda dice. Y para eso hay que hacerlo en todos los espacios. Para aquellas comunidades como Castilla y León, que igual no es de las más ricas o no tiene un proceso de desarrollo económico, es positivo.

–Quien parece ajeno a todos estos procesos orgánicos de la izquierda es el alcalde de Zamora, de IU, que lleva diez años gobernando y logrando el apoyo incluso de gente que se considera de derechas. ¿Cuál es la fórmula de su éxito? ¿Cómo valora a Francisco Guarido?

–Yo tengo una muy buena relación con Paco Guarido. Al margen de las diferencias que hayamos podido tener, creo que desde la diversidad se puede construir la política. De hecho, la base de la democracia es ver con gente que no opina como tú cómo somos capaces de construir. Pero es verdad que ellos en este último proceso se han sentido a gusto en una candidatura de Izquierda Unida, pero aceptando que en otros ámbitos íbamos con Movimiento Sumar y con Verdes-Equo, con una candidatura de Miguel Ángel Viñas, que es el teniente de alcalde y coordinador provincial de IU en esa provincia y que está muy volcado. Esta mañana ha visto que han hecho un acto la semana pasada, hace un par de días hicieron otro. Me parece que es muy importante para IU que haya una cohesión dentro de la organización para generar un proceso que sea potente para Castilla y León.

–¿Cómo explica que los 'populares' lleven casi cuatro décadas gobernando en Castilla y León? ¿Le parece mejor candidato Carlos Martínez (PSOE) que Alfonso Fernández Mañueco (PP)?

–Todas las encuestas dicen que Mañueco va a seguir gobernando. El problema es que el PP de Juan Vicente Herrera era un partido hegemónico en lo social, en lo económico, en lo cultural, y el PP de Mañueco está excesivamente escorado a la extrema derecha, que es una visión que no comparte la mayoría de la ciudadanía en Castilla y León. Yo creo que el problema del PP es ese, una visión de Castilla y León que no es la que la gente quiere. Yo digo muchas veces que Castilla León puede ser una sociedad conservadora, pero sociedad conservadora no es igual a las políticas de la exclusión de las personas migrantes, del enfrentamiento con los sindicatos de clase o determinadas políticas contra el aborto, que es algo que está asumido por la sociedad castellanoleonesa. Determinadas políticas que se intentan generar por parte de la extrema derecha, que son políticas perdedoras en Castilla y León.

Respecto a Martínez, creo que el PSOE se equivocó haciendo un cambio a pocos meses en una comunidad tan grande y tan compleja como Castilla y León. No percibo que ellos tengan la capacidad de ganar las elecciones

Con respecto a Martínez, creo que el PSOE se equivocó haciendo un cambio a pocos meses en una comunidad tan grande y tan compleja como Castilla y León. No percibo que ellos tengan la capacidad de ganar las elecciones como están transmitiendo y sí veo que en estas elecciones es que hay un fuerte altavoz de la izquierda transformadora, de los movimientos sociales, de la base, de la gente de abajo, para que vean que nosotros y nosotras representamos la voz que ellos quieren recuperar en las Cortes.

–¿Y que le parece el candidato de Podemos-Alianza Verde, Miguel Ángel Llamas? ¿En qué se diferencia su proyecto del suyo?

–La verdad es que no lo conozco demasiado. Hemos tenido una reunión con él solamente, en la que planteó eso que nos exigían de que para ir conjuntamente saliéramos del Gobierno de España. Dijimos que eso era una excusa para no generar un proceso de unidad dentro de la izquierda. Del resto, cuando he hablado con Podemos, lo he hecho con Pablo Fernández, su secretario de Organización Federal.

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