El presidente de Vox, Santiago Abascal, ofrece declaraciones a los medios en la Calle Mayor de Treviño

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ofrece declaraciones a los medios en la Calle Mayor de TreviñoRicardo Ordóñez

Pitan a Abascal durante una comparecencia en Treviño, el pueblo de Burgos donde muchos quieren ser vascos

La Guardia Civil ha tenido que encapsular a un grupo de manifestantes de extrema izquierda que han increpado al presidente de Vox durante toda su intervención ante los medios

El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha participado este miércoles en un acto de campaña electoral en Castilla y León en la localidad burgalesa de Treviño, que, como sucede en general entre buena parte de la población del Condado enclavado en la provincia de Álava, quiere pertenecer al País Vasco.

Abascal, que ha comparecido ante los medios, ha sido interrumpido constantemente por pitidos y gritos de toda índole en su contra por parte de unos «totalitarios», según ha señalado.

Manifestantes de extrema izquierda, este miércoles, en Burgos, protestan contra la presencia de Abascal en Treviño

Manifestantes de extrema izquierda, este miércoles, en Burgos, protestan contra la presencia de Abascal en TreviñoRicardo Ordóñez

«¡No pasarán!», se podía escuchar de fondo, en alusión al lema guerracivilista. «Treviño es Burgos y así lo reivindican los burgaleses», respondía Abascal al ser preguntado por un periodista sobre por qué Treviño no podía pertenecer a Álava, antes de añadir que el «separatismo vasco» trata de manipular la historia a la hora de reivindicar como suya esta comarca burgalesa.

Vox está en Treviño para exigir respeto a la identidadSantiago Abascal

«Conozco perfectamente los intentos permanentes del separatismo vasco por colonizar pueblos, comarcas y provincias, intentando cambiarles su propio nombre, su historia y su identidad», ha denunciado Abascal, quien ha explicado que Vox está en Treviño «para exigir respeto a la identidad, a la historia de esos pueblos, de esas comarcas, y para denunciar a los que promueven el enfrentamiento». Asimismo, ha advertido que «los que quieren levantar fronteras interiores dentro de España son también los que están intentando destruir todas nuestras fronteras exteriores».

El tenso 'canutazo' ante los medios se ha podido realizar gracias a la labor de los agentes de la Guardia Civil desplegados en el pueblo, que han encapsulado a los radicales de extrema izquierda que protestaban por la presencia de Vox en este pequeño pueblo de algo más de 200 habitantes. Los manifestantes portaban una pancarta con la bandera «antifascista» y un mensaje en vascuence que rezaba «Treviño antifascista».

Banderas antifascistas e ikurriñas

Asimismo, se han podido ver banderas autonómicas vascas y antifascistas, así como una lona, en inglés, que venía a decir «que le den a Vox», justo encima del punto donde el líder de Vox ha comparecido junto al candidato de la formación a las Cortes de Castilla y León, Carlos Pollán.

Más allá del ruido de fondo, Abascal ha rechazado que vaya a mantener «cualquier tipo de interlocución o de diálogo» con un Gobierno en «estado terminal» que responde «a los intereses de un capo que se atrinchera en el búnker de La Moncloa», en alusión a Pedro Sánchez y su Ejecutivo.

El dirigente ha respondido así sobre si el ministro de Presidencia, Félix Bolaños, había contactado con Vox para conocer propuestas de cara a paliar los efectos del conflicto en Irán. «Que yo sepa no, pero vamos que no lo intenten», ha añadido sobre este asunto.

Abascal ha insistido en que con el Gobierno de Sánchez no quieren «ningún tipo de diálogo» ni «de reunión». «Eso se lo dejamos al Partido Popular. Al Gobierno nosotros preferimos mandarle querellas y preferimos hacerle oposición total en el Parlamento, presentando mociones de censura como hemos hecho y de las que parece que es incapaz el señor –Alberto Núñez– Feijóo que podría hacerlo en este momento», ha argumentado.

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