La Pirámide de los Italianos en la provincia de Burgos
Los cinco monumentos y pueblos de Castilla y León amenazados por la Ley de Memoria Democrática de Sánchez
La norma obliga a retirar los elementos franquistas incluidos en el catálogo excepto aquellos con aspectos artísticos o arquitectónicos blindados legalmente, como una declaración BIC
El Gobierno de Pedro Sánchez tiene en su catálogo de elementos franquistas cuatro monumentos y pueblos de Castilla y León amenazados por la Ley de Memoria, entre los que destaca la Pirámide de los italianos de Burgos.
La creación de un catálogo de símbolos y elementos franquistas está contemplado en la Ley de Memoria Democrática de 2022, pero el Ejecutivo sanchista ha empezado a trabajar hace poco en su elaboración y, teniendo en cuenta la reacción de algunas comunidades autónomas, se prevén conflictos entre administraciones.
El primer paso fue la constitución el pasado mes de diciembre de una comisión técnica encargada de emitir los informes sobre la incorporación de elementos al catálogo, que pueden ser desde edificaciones y placas hasta nombres de calles y localidades.
Fuentes del Gobierno han adelantado a Efe más de una decena de elementos que integrarán el catálogo en una primera tanda, como la Columna Sagardía en Cilleruelo de Bricia (Burgos) o el monumento a Emilio Mola en Alcocero de Mola (Burgos), que está de camino a perder su nombre, al igual que Quintanilla de Onésimo (Valladolid) y San Leonardo de Yagüe (Soria).
La Columna de Sagardía se encuentra en estado de abandono
Alcocero de Mola acaba de iniciar los trámites para perder su apellido, 90 años después de que Franco se lo pusiera en homenaje al militar Emilio Mola, fallecido en un accidente de aviación.
La Ley de Memoria Democrática obliga a retirar los elementos franquistas incluidos en el catálogo excepto aquellos con aspectos artísticos o arquitectónicos blindados legalmente, como una declaración de bien de interés cultural (BIC).
En estos casos, podrán permanecer en sus respectivos lugares pero deberán ser resignificados o reinterpretados, por ejemplo con una placa explicativa, y es aquí donde han empezado a atisbarse conflictos ante la respuesta de algunas comunidades autónomas.
Monumento al General Mola en Alcocero de Mola
En el caso de la Pirámide de los Italianos, que la Consejería de Cultura de la Junta de Castilla y León ha declarado BIC. Se trata de un mausoleo de 1939 con forma de pirámide dedicado a los 384 militares italianos que murieron en Santander durante la guerra civil.
En cambio, esta misma consejería ha rechazado dedicar esta misma protección a la Columna Sagardía, una estructura de hormigón y mármol con forma de águila en recuerdo al general Antonio Sagardía Ramos y a las tropas dirigidas por él en la zona durante la guerra civil.
No obstante, y ante la previsión de que el monumento sea incluido en el catálogo, la Consejería ha pedido una protección integral para mantenerlo.
El Gobierno puede proponer incluir un elemento al catálogo por iniciativa propia o tras las peticiones recibidas por comunidades autónomas, ayuntamientos, asociaciones o particulares, incluyendo una descripción física, una fotografía, su ubicación exacta y los motivos por los que se considera contrario a la memoria democrática.
Toda la documentación es remitida a la comisión técnica designada por el Gobierno para la elaboración del catálogo. Este órgano es el encargado de emitir un informe para determinar la inclusión o no de un elemento en el catálogo y, en función de cada caso, reinterpretarlo o retirarlo, con la posibilidad de conservarlo en un depósito. La decisión de la comisión es de carácter vinculante, aunque hay posibilidad de presentar alegaciones durante el proceso.