Trabajos de restauración en la capilla del Cristo del Consuelo, en la catedral de Segovia
Patrimonio
La Catedral de Segovia recupera la monumental capilla que pagó Isabel la Católica tras el incendio del templo
Los siete meses de trabajos que comenzaron en marzo buscan devolver el esplendor al espacio litúrgico y, además, rescatar un fragmento esencial de la antigua catedral, aquella que se alzaba frente al Alcázar hasta su destrucción en 1520
En la Catedral de Segovia, donde cada piedra parece guardar un capítulo de la historia, ha comenzado este mes de marzo una de las intervenciones más ambiciosas de los últimos años: la restauración integral de la capilla del Cristo del Consuelo y de su portada de acceso al claustro. Los siete meses que se esperan de trabajos no solo buscan devolver el esplendor a un espacio litúrgico, sino también rescatar un fragmento esencial de la antigua catedral que se alzaba frente al Alcázar hasta su destrucción en 1520.
La portada que hoy comunica la capilla con el claustro es, en sí misma, un documento histórico. Fue sufragada por Isabel la Católica en 1491 para la vieja catedral y, tras el incendio y posterior demolición del templo durante la Guerra de las Comunidades, se trasladó piedra a piedra en 1526 a su ubicación actual. Su estado de conservación es excepcional, un hecho poco frecuente en piezas trasladadas, pero el paso de los siglos ha dejado huellas: pérdidas de morteros, lagunas de policromía, depósitos de suciedad y oscurecimiento general de las superficies.
Imagen de los trabajos de restauración en la catedral de Segovia
La intervención prevista aborda ambos lados de la portada, un conjunto poblado de esculturas y detalles ornamentales. El proceso comienza con la limpieza y el estudio de las policromías originales, continúa con la eliminación de enlucidos y encalados añadidos, y culmina con la consolidación del soporte pétreo y la reintegración cromática. El objetivo no es ‘devolverla a como fue’ sino permitir una lectura clara del conjunto, diferenciando con honestidad lo original de lo restaurado, como apuntan desde la web oficial de la catedral de Segovia en un comunicado recogido por El Debate.
La reja que cierra la capilla comparte origen con la portada: procede también del templo medieval desaparecido. Datada en 1508, es una de las dos rejas históricas conservadas en la catedral actual. Su estado refleja el paso del tiempo: polvo acumulado, barnices oscurecidos, oxidación del metal. La restauración incluye toma de muestras para identificar materiales originales y añadidos, limpieza mecánica y química, sellado, refuerzo estructural y tratamiento de los focos de corrosión. Una intervención minuciosa para devolverle la presencia que tuvo cuando custodiaba el antiguo recinto catedralicio.
Trabajos de restauración en la catedral de Segovia
En el interior de la capilla, los trabajos comenzaron en la bóveda de crucería, decorada con claves de motivos vegetales. Tras la limpieza superficial, se están fijando los estratos de dorado, eliminando sales, consolidando grietas y preparando la reintegración cromática. Antes de intervenir en profundidad, se tomarán micromuestras para analizar los materiales originales y definir tratamientos precisos.
El retablo barroco del siglo XVII, que procede del antiguo Colegio de los Jesuitas, también está siendo sometido a una restauración exhaustiva: eliminación de suciedad y manchas de humo, consolidación del soporte, limpieza del dorado y la policromía, restauración de las ocho pinturas y aplicación de una protección final. La imagen del Cristo del Consuelo, restaurada en 2016, recibirá una intervención de conservación preventiva.
Los sepulcros del obispo Diego de Covarrubias y de Raimundo de Losana, trasladados desde el trascoro a finales del siglo XVIII, presentan alteraciones derivadas de aquel desmontaje. La restauración actuará sobre el alabastro y la piedra caliza de las efigies, retirará recubrimientos que ocultan la superficie original y eliminará la pintura blanca que cubre los conjuntos.
La restauración de la capilla del Cristo del Consuelo no es solo una intervención técnica: es un ejercicio de memoria. La portada financiada por Isabel la Católica, la reja renacentista, los sepulcros desplazados y el retablo barroco conviven en un espacio que ha sido reconfigurado a lo largo de los siglos. La actuación actual busca devolver armonía a ese conjunto, respetando su compleja biografía y permitiendo que el visitante comprenda mejor la historia de la catedral y de la ciudad.
Cuando en septiembre concluyan los trabajos, Segovia recuperará no solo un espacio litúrgico renovado, sino también un fragmento esencial de su patrimonio, un puente entre la catedral perdida frente al Alcázar y la que hoy se alza como 'la Dama de las Catedrales'.