El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, y la concejala de Bienestar Social y Familia, Alexandra Rivas, presiden la asamblea del Consejo de la Infancia de Ponferrada
La curiosa iniciativa que da voz a los niños de Ponferrada (León) y que busca mejorar el municipio
La localidad ha celebrado su Consejo de la Infancia para recoger las propuestas de los más pequeños
¿Qué sería del mundo sin los niños? Su mente, vibrante, imaginativa y en constante ebullición es esencial para cambiar el mundo y por eso Ponferrada (León) escucha, cada año, a los más pequeños con el objetivo de tomar nota de todas sus ideas para cambiar, al menos, la ciudad.
Con ese reto se volvió a reunir el lunes el Consejo de la Infancia, órgano en el que los niños toman el control, son los protagonistas de un pleno en el que los políticos escuchan, toman nota e intentan mejorar la vida diaria de los ciudadanos. Junto a ellos, técnicos municipales, concejales de diferentes grupos políticos y representantes de diversas asociaciones y del Consejo Comarcal del Bierzo, que se suman a esta original sesión plenaria, en la que participaron ocho jóvenes de otros tantos centros educativos.
La concejala de Bienestar Social, Alexandra Rivas, fue la encargada de dirigir la sesión, acompañada en la mesa por el alcalde, Marco Morala, el concejal de Medio Ambiente, Carlos Fernández, el de Fiestas y Seguridad Ciudadana, Carlos Cortina, y de Deportes y Juventud, Eva González.
«Esto es un pleno, igual que el que hacemos cada último viernes de mes. Así que seguiremos el orden del día», comenzó Rivas. El primer punto, la aprobación del acta de la sesión anterior. Aprobada por unanimidad. Llegó entonces el momento de escuchar a los verdaderos protagonistas y sus peticiones a los políticos.
Asamblea del Consejo de la Infancia de Ponferrada
«Nuestra ciudad tiene una historia increíble ligada a la energía. El mundo está cambiando y nosotros no podemos quedarnos atrás. ¿Os gustaría ser una ciudad verde?», preguntó Jose, del Colegio Compostilla, quien destacó la necesidad de conseguir una ciudad más limpia, donde el aire que se respire esté menos contaminado.
Para ello pidió a los participantes que estudien la posibilidad de colocar paneles solares en los tejados de edificios públicos, colegios e institutos para «dejar de depender de fuentes que ensucian y ahorrar dinero para mejorar instalaciones».
A ello se suma la idea de crear un «carril bici y de patinetes real» que conecte toda la ciudad, reduciendo así el uso de los coches; transformar los residuos en biogás para mover los autobuses municipales, reduciendo así los vertederos y la emisión de CO2 o convertir solares abandonados en microbosques urbanos que absorban ese C02 y reduzcan la temperatura en verano.
Vega, del Colegio La Inmaculada, se encargó de otras peticiones, que se han trabajado durante todo el año con reuniones, una vez al mes, en los bajos del Toralín, donde los niños y niñas estuvieron acompañados de profesores y técnicos del Ayuntamiento para llegar preparados a esta jornada. Ella se centró en las necesidades de los barrios, especialmente los más abandonados, como La Placa, Flores del Sil o algunos pueblos.
«Yo, por ejemplo, vivo en La Placa. Cada Navidad hacemos concursos para decorar fachadas porque el Ayuntamiento no nos pone luces», dijo. Pero hay necesidades más acuciantes: «tener aceras cuidadas, más limpieza, hay barrios que solo tienen servicio de Correos uno o dos días, a donde apenas llegan autobuses y muchas cosas más», señaló.
«Tanto ustedes como yo sabemos que no está del todo bien, porque aunque en estos barrios seamos pocos, también somos parte de la ciudad». Además de estos dos centros escolares, también participaron Navaliegos, Peñalba, La Asunción, San José Obrero, Flores del Sil y Bergidum.
Momento de escuchar
El alcalde de Ponferrada, Marco Morala, cree que éste es uno de los actos «más necesarios». «Es importante para cualquier político tener la capacidad de escuchar y aprender de los demás y hoy vamos a escuchar y aprender de los más pequeños, de los escolares, de los jóvenes de Ponferrada. Habrá que tomar buena nota», indicó.
Morala cree que se trata «de un ejercicio de sinceridad» donde los niños ponen sobre la mesa «aquello que muchas veces los ojos de los componentes del equipo de gobierno no alcanzan». Mientras la edil de Bienestar Social, Alexandra Rivas, aseguró que «es clave escuchar a los jóvenes, esas propuestas que llevan trabajando todo el año», finalizó.