La Policía Nacional colabora con el Hospital Clínico Universitario en formar a profesionales sanitarios frente a posibles agresiones
La Policía Nacional enseña a 25 sanitarios del Clínico de Valladolid a repeler las agresiones de los pacientes
Los asistentes han recibido formación sobre técnicas de posición, guardia y desplazamientos para repeler agresiones, así como nociones básicas sobre caídas, derribos y resolución ante agarres o golpeos
La Policía Nacional ha colaborado con el Área de Gerencia del Hospital Clínico Universitario de Valladolid en una jornada formativa destinada a profesionales del sector sanitario para prevenir y evitar agresiones. El encuentro, celebrado en el edificio 'Rondilla', ha contado con la participación de 25 profesionales, entre personal médico, de enfermería y facultativos, con el fin de adquirir pautas de actuación para garantizar su seguridad.
La jornada se ha dividido en dos fases diferenciadas. En la primera parte, el inspector de Policía Nacional y actual Interlocutor Policial Sanitario, Jesús García, ha impartido una ponencia sobre medidas institucionales y consideraciones penales. Durante su intervención, ha incidido en la condición de funcionarios de los sanitarios en el ejercicio de sus funciones y ha recordado que cualquier agresión en estas circunstancias tiene una consideración penal específica.
García ha detallado una serie de pautas dentro de la «filosofía de la prevención» para minimizar posibles ataques en el entorno laboral. Asimismo, el inspector ha recalcado la importancia de denunciar de forma inmediata ante la Policía Nacional cualquier amenaza o agresión, ya sea de carácter físico, psicológico o verbal, para evitar que estos actos queden impunes.
La segunda fase de la sesión ha tenido un carácter eminentemente práctico y ha sido dirigida por el inspector Luis Miguel Lozano, especialista en técnicas de autoprotección e intervención policial. Los asistentes han recibido formación sobre técnicas de posición, guardia y desplazamientos para repeler agresiones, así como nociones básicas sobre caídas, derribos y resolución ante agarres o golpeos.
El entrenamiento ha finalizado con ejercicios prácticos de esquivas, defensa personal en el suelo y técnicas para recuperar la calma tras un episodio de violencia física. La Policía Nacional ha recordado que trabaja de forma continua para combatir estas conductas y ha advertido de que las agresiones a sanitarios pueden incurrir en un delito de atentado.